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CUIDADO
DE LA PIEL La luz es una
forma de energía producida naturalmente por el sol. El espectro electromagnético
de la luz se mide en longitud de onda y el rango de luz visible va de 400 a 700
nanomentros (nm). Existe también una luz no percibida por el ojo humano que
contiene energía en forma de luz ultravioleta (LUV) y luz infrarroja. Esta luz
invisible es, sin embargo, absorbida por la piel, los ojos y sus estructuras de
soporte. La energía
luminosa se guarda en paquetes llamados fotones que al ser absorbidos pueden
causar calor o reacción química, esta situación puede generar daño en
aquellas estructuras que se expongan a esta radiación. La protección
solar para la piel divide la LUV de acuerdo a su longitud de onda en LUVA (135 a
400 nm), LUVB (280 a 315 nm) y LUVC (menos de 280 nm). Esta ultima radiación es
absorbida por la capa de ozono en la atmósfera. La LUVB es la responsable del
bronceado, quemaduras y cáncer en la piel. El factor de
protección (SPF por sus cifras en ingles) utilizado en los bloqueadores solares
es una medida de control sobre los rayos LUVB. Un factor de 4 significa que una
persona que normalmente se quema en 15 minutos, tolera entonces una hora (4
veces) antes de quemarse. Recientemente
se están utilizando sustancias que impidan inclusive la acción de la LUVA como
Parsol 1789, cinamatos y benzofenonas. Los
bloqueadores opacos que contienen oxido de zinc y dióxido de titanio, bloquean
toda la acción solar. Para la
practica de este deporte al aire libre se recomienda utilizar en la zona de
exposición productos que tengan como mínimo 15 SPF siendo el ideal 30 SPF,
obviamente dependiendo del tipo de piel. No es recomendable utilizarlo en el área
de la cara y al terminar la aplicación limpiarse las manos porque en algún
momento del juego se pueden llevar a los ojos irritándolos al entrar en
contacto con este obligando a pedir, tal vez, un tiempo innecesario. Se debe
proteger la zona de la cara con algún bloqueado SPF 30, sobretodo en aquellos
jugadores con piel sensible. El uso de la
gorra es una buena medida, porque además de cubrir el rostro y protege del
resplandor del sol directo, ayuda a conservar la temperatura corporal en los
limites normales. También es
recomendable siempre jugar con prendas que protegen de la exposición directa de
los rayos solares sobre la piel, preferiblemente frescas, de algodón, para
evitar la sudoración excesiva que puede descompensar el organismo. El contacto con
la arena sumado a la exposición al sol, puede generar en algunas personas
cierta resequedad en la piel la cual se puede prevenir utilizando alguna loción
o crema humectante antes y después de la competencia o entreno. Existen en el
mercado ciertos productos que tienen entre sus ingredientes Aloe, en forma de
gel, la cual alivia y refresca el maltrato en la piel.
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