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SECUELAS
DEL CALOR Los trastornos
por calor se evitan básicamente con una correcta hidratación, según lo
planteado anteriormente, sin embargo vale la pena mencionar ciertos aspectos
importantes relacionados con este factor. Nosotros como
seres de sangre caliente tenemos una temperatura corporal que se mantiene en límites
estrechos independientes de los factores externos o internos. El cuerpo tiene
varios mecanismos para acomodarse al exceso de calor, evitando una elevada
temperatura, si estos fallan se puede desencadenar un colapso que lleva a la
muerte en lapso de 15 a 20 minutos. La pérdida de
calor se realiza a través de la convección, radiación y evaporación, estos
representan el 65% del total de las perdidas; el 35% es por medio del sudor y el
calentamiento de la orina; por heces y respiración se puede perder un 5%. Existes ciertos
trastornos que se presentan asociados a altas temperaturas ambientales,
principalmente con cifras superiores a 32oC y humedades relativas
mayores del 60%. Se pueden
prevenir con una correcta aclimatación, que tarde en producirse entre 4 y 7 días,
pero que se ve favorecida con la actividad periódica y graduada (entreno), el
control del peso corporal para no perder más del 5% en cada entreno, adecuada
hidratación, disponibilidad de zona de reposo con sombra, ropa liviana y una
dieta balanceada con aportes adecuados de electrolitos como sodio y potasio. CALAMBRES POR
CALOR Relativamente
común en jugadores sin entreno e hidratación adecuada. Aunque se pueden
presentar después de ejercicio extenueante aun en deportistas en optimas
condiciones dependiendo de las condiciones climáticas, emocionales y
nutricionales. Se caracterizan
por contracciones dolorosas de un músculo o grupo muscular que ha sido exigido
en exceso. Afectan principalmente la zona de pantorrillas y muslos. El tratamiento
consiste en: 1.
Tranquilizar al paciente.
LESION POR
CALOR ASOCIADA AL EJERCICIO Es frecuente en
deportistas no aclimatados o sin entreno adecuado, con factores climáticos como
humedad relativa elevada, factor de viento bajo, obesidad, ropas inapropiadas
para el juego y la ingesta de algún medicamento como antidepresores,
antihistaminicos, antiespasmodicos, diuréticos. El paciente está
sudoroso, con temperaturas de 38.9oC a 40oC. Con dolor de
cabeza, calambres musculares, incoherente, marcha tambaleante y puede haber
perdida de la conciencia. Se presentan signos como hipotensión, taquicardia y
baja resistencia periférica. El manejo
consiste en: 1.
Cubrir al deportista bajo sabanas húmedas y frías para bajar la
temperatura a 38oC, masajeando las extremidades buscando estimular la circulación
periférica. Dr. Eduardo Barreto, Cali Colombia, MEDICO FIVB |
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