|
Está consumado
©Andrés Díaz Marrero
Nada hay que perdonar, todo es historia;
Un capítulo escrito con luceros
que hoy ensaya por paz otros senderos
dejando su perfume en la memoria.
No tientes más la herida, por que duele,
ni una palabra más diga tu boca.
Ten piedad, que en lo que al verso toca
es lo único de mí que se conduele.
Déjame en paz, con mi serena cuita,
La distancia es alivio de mi pena,
lo nunca muerto, nunca resucita.
Y si el silencio de mi ausencia es duro,
no agraves más con ruegos mi condena.
Todo está consumado, te aseguro.
|