|
Preposiciones
©Andrés Díaz Marrero
A la deriva el trino
ante tanta vileza.
¿Bajo qué desvarío
cabe tanta tristeza?
Con la distancia a cuestas,
contra el pecho adherida,
de tu boca el silencio,
desde el fondo, aún me grita.
¿En qué marisma oscura,
entre nieblas, va mi alma perdida?
¿Hacia qué rumbo incierto,
hasta dónde transida?
¿Para qué preguntarte
por lo que has destruido?
Sin piedad has triunfado,
¡según tú lo has querido!
So pena de martirio
sobre mi piel dejaste,
tras tu huella, ¡el vacío!
|