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Tú
Andrés
Díaz Marrero
Fuiste la norma que rigió
mi vida
y que caló profunda en mi existencia,
mi gozoso dolor, sublime esencia
de este amor que persiste tras la herida.
De este amor que le aqueja tu partida,
que te añora hasta el punto de demencia,
sufriendo del olvido la inclemencia
que desgarra su carne dolorida
¡Cada minuto duele más tu ausencia!
Por dentro mi esperanza va transida
mordiendo su dolor, cruel penitencia;
ser tan solo despojos de una huida,
una vana quimera ya perdida
al faltarle la luz de tu presencia.
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