Cuando el rocío derrame
sus diamantes sobre el monte,
cuando aclare el horizonte,
se presenta el Comeñame.
Para que el jíbaro aclame
su canto tan singular,
que es del ruiseñor rival
por su alegre melodía,
tenor, de la patria mía,
ave de hermoso cantar.
*Propia y exclusiva de determinadas localidades o regiones.