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El
secreto del caracol |
Prosa
poética |
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Un
reluciente objeto brilla sobre la arena. Caminamos un poco,
y al acercarnos a él, observamos su figura
cónica y alargada, descansando apaciblemente sobre la
playa, tal y como descansan las estrellas sobre el oscuro
techo de un cielo despejado. Contemplamos su color
suavemente irisado, casi líquido, como los flecos de
luz que borda el sol en las nubes cuando se acuarela en
ellas. |
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Lo observamos quieto,
ensimismado, con el sosiego del que ha logrado descifrar el
enigma del tiempo. Si lo alzamos de la arena y
escudriñamos con nuestro oído su nacarado
centro, escucharemos un leve murmullo. Murmullo que revela
la clave de un arcano misterio. Puesto el oído en
él, escucharemos, en el crepuscular silencio henchido
de gaviotas, ¡su preciado secreto! |
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