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Narrativa breve
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Había
sonado la campana. Finalizó la clase. A pesar del
dolor de cabeza que todavía sentía estaba
muy satisfecha con la participación de los
estudiantes. Despachó al grupo con una sonrisa y un
“los veo mañana”, no empece al agudo dolor que
sentía detrás de los ojos. Hacía ya
unos cuantos meses que padecía intermitentes
dolores de cabeza. Había acudido al médico,
y éste le había recetado analgésicos
para aliviarle el dolor. Esta vez había notado unos
síntomas distintos. Además del dolor de
cabeza su visión se oscurecía. Días después, perdió la vista. Su
vida quedó totalmente oscura. Un profundo sentido
de desamparo la embargaba. Era maestra por
vocación, y ahora, ya no podía continuar
enseñando… ¡no de la manera tradicional, por
supuesto!¡Pero, enseñar era su vida!
Tenía que continuar haciéndolo… |
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