teatroLa carrera
de patinetas

© Andrés Díaz Marrero
Versión pdf
Condiciones de uso

Personajes:
Narrador, Sapo concho
Grulla, Guaraguao
Gorrión, Lagartija
Múcaro, Colibrí
Cotorra, Mariquita
Otros animales



Escena 1
(La pista es una plataforma plana en el centro del escenario, preferiblemente un poco más elevada, con árboles al fondo y arbustos y flores en uno de sus lados. El narrador estará al frente y a la izquierda)

Narrador:
Don Sapo concho había reunido a los animales del monte en un claro cerca de la quebrada. Allí con su gran voz hizo el anuncio
Sapo concho:
—El próximo domingo, a las diez de la mañana, será la competencia de patinetas. En la misma podrán participar todos los que deseen. Habrá un gran premio para el ganador...
Grulla:
—(interrumpiéndolo) ¿Cuál será el premio?
Sapo concho:
—(disimulando la interrupción.) El premio consistirá de un viaje con gastos pagados alrededor de Puerto Rico, incluyendo a las islas de Vieques y Culebra.
Guaraguao:
—¡Ese premio lo gano yo!
Gorrión:
—¡Eso lo veremos!
Múcaro:
—(murmurándole en el oído, a la lagartija) Ya comencé a entrenar.
Narrador:
(El narrador se aparta del bullicio del grupo y alza un poco más la voz) Y así, fueron expresándose uno tras otro; cada quien, reclamando la victoria. La reunión duró hasta que las sombras de la noche obligaron a cada uno de los presentes a buscar refugio en su morada. (se obscurece el escenario mientras se escucha el murmullo del grupo y se ve a diversos animales gesticulando)

Escena 2
Narrador:
Apenas despuntó el sol del siguiente día, cuando el monte se llenó de voces y ruidos de patinetas. Unos las corrían, otros aceitaban las ruedas, otros las reparaban... Había un gran alborozo y entusiasmo. Todos lucían felices; contentos. Bueno, casi todos, porque la cotorra ni tenía patineta ni sabía correrla. La pobre se encontraba muy triste, mirando desde el hueco de su árbol a los que practicaban. Fue entonces, cuando escuchó la voz de su amigo el colibrí
Colibrí:
—Hola cotorra.
Cotorra:
—(con voz apagada) Qué tal colibrí
Colibrí:
—¿Qué te pasa? ¿Por qué no estás practicando para la carrera?

Cotorra:
—(con tristeza, casi a punto de llorar) Es que no tengo patineta y tampoco sé correrla.
(Se seca la humedad de los ojos con la palma de la mano.)
Colibrí:
—(consolándola, muy dispuesto) ¡No seas tontita!, ¡No vayas a llorar!, todavía faltan seis días para la carrera. Yo te prestaré la mía y te enseñaré a correrla. Cotorra:
—¿Pero, y tú?
Colibrí:
—No puedo participar, porque ese día tengo que acompañar a mi esposa. Ella está empollando tres huevecillos y... ¡tú sabes!
Cotorra:
—¡Qué buen amigo eres! (gestos de agradecimiento)
Narrador:
—Con gran paciencia y esmero, el colibrí le enseñó a correr patineta. El día antes de la competencia le dijo
Colibrí::
—Veo que has aprendido muy bien a correr la patineta; ahora te diré el secreto para desarrollar gran velocidad
Cotorra
—¡Falta qué me hace! Pues, no alcanzo a desarrollar velocidad suficiente al correrla.
Colibrí:
—Observa bien, lo que tienes que hacer es agitar las alas de esta manera, así, ¡ves!
Narrador:
—Y como todos sabemos que los colibríes son expertos en agitar sus alas, podemos fácilmente imaginar lo bien que le enseñó.
Telón

Escena 3
Narrador:
El día de la carrera se inscribieron muchos competidores. No los nombro a todos porque la lista sería muy larga. Pero puedo decir que el más grande de ellos era el guaraguao y el más chico la mariquita, que así se llamaba aquel pequeño escarabajo. (El grupo de competidores está en posición esperando que don Sapo concho dé la salida.)
Sapo concho:
—En sus marcas, listos...¡fuera! (bullicio de participantes y espectadores. La mariquita, corre en primer lugar pero al pasar la primera curva de la carrera el guaraguao la empuja con un fuerte aletazo al tercer lugar por donde viene el múcaro, y éste de un picotazo la saca de la pista, empujándola con tanta fuerza, que mariquita y patineta dan contra un árbol. La cotorra que iba en cuarta posición se detiene, para ver si la mariquita está herida.)
Cotorra:
—¡Eso no es justo! (la ayuda a levantarse) No, ¡eso no está bien! ¡Las carreras se ganan limpiamente!

Mariquita:
—Estoy bien, (casi a punto de llorar) ¡es que soy tan pequeña...
Cotorra:
—¡Anda! ¡Súbete a la patineta, volvamos a la pista! ¡La carrera no ha terminado aún! ¡Ven, que yo te ayudaré! (Ambas se suben a sus respectivas patinetas y se integran a la carrera . La mariquita va al frente de la cotorra mientras ésta la impulsa con sus alas.)
Narrador:
—La cotorra, detrás de la mariquita la impulsaba, Ella movía sus alas tal y como le habían enseñado y ganaba velocidad. Uno tras otro, tras otro, de los corredores, fueron quedando atrás. Faltaban apenas dos metros de distancia para la llegada...
Guaraguao:
—(gritando de júbilo) ¡ja! Seré el campeón. ¡Ganaré la competencia!
Narrador:
—Un zumbido le borró la sonrisa de triunfo al guaraguao. Era la mariquita seguida por la cotorra, que pasaban por su lado con la velocidad de un relámpago. Poco después, don Sapo concho anunciaba el orden oficial de llegada.
Sapo concho:
—En primer lugar la mariquita, en segundo lugar La cotorra, en tercer lugar el guaraguao... (transición) Ahora los premios. Boleto de pasaje y trofeo para la ganadora... ¡La mariquita! (Aplausos y vivas de los presentes) y la medalla del segundo lugar para...¡La cotorra! (Aplausos y vivas de los presentes) Para el resto de los competidores habrá un certificado de participación.
(El área de la premiación se oscurece mientras que el narrador recibe iluminación. salen todos los personajes excepto el —narrador, la mariquita y la cotorra.)
Narrador:
—Veamos cómo termina nuestra historia. (La escena vuelve a iluminarse y el narrador señala hacia donde se encuentran hablando la mariquita y la cotorra)
Mariquita:
—(enseñado orgullosa el trofeo) Gracias amiga cotorra, sin ti no hubiese podido ganar.
Cotorra:
—(sonriente) ¡No es nada! Tenemos que ayudarnos unos a otros.
Mariquita:
—(Con picardía) ¡Te tengo una sorpresita! Ven te invito a visitar a un amigo.
( La cotorra la acompaña y llegan al nido donde vive colibrí y su familia. Colibrí,su esposa y polluelos salen alegres a su encuentro.)
Narrador:
—Al llegar al nido del colibrí, lo encontraron celebrando junto a su esposa; la llegada de sus tres polluelos. Esa tarde fue una de alegría y gozo. Fin


cuentos

Nuevos cuentos infantiles pulse aquí

poemas Poemas infantiles
160 Poemas infantiles
RegresarPág.Principalcontacto

Recomiende este sitio
©Andrés Díaz Marrero
http://home.coqui.net/sendero
Misión: Resaltar la importancia de la Escritura Creativa, la Literatura infantil y la Lectoescritura