El grupo de amigos de Nilita, a quienes ella encargó en su testamento el cumplir su última voluntad, incorporó el 6 de abril de 1995, la
Fundación Nilita Vientós Gastón.
La primera gestión de estos legatarios ha sido la preservación y conservación de la
Casa-Biblioteca Nilita Vientós Gastón.
La Fundación propicia y desarrolla actividades propias del quehacer cultural puertorriqueño: lecturas e investigaciones, conferencias, foros y reuniones, conciertos de música, danza, representaciones de arte, certámenes, publicaciones, concesiones de becas y fomento del ocio creador.
Reafirma el compromiso de los intelectuales, escritores y artistas con la sociedad puertorriqueña. Escribió Nilita en 1964:
"El intelectual es el testigo crítico de la sociedad de su tiempo, la voz de sus contemporáneos más concientes. Su función es descubrir la realidad que esconden las apariencias... La imagen que de un pueblo tienen sus escritores y artistas es la que pasa a la posteridad. Porque es la que está hecha con intuición, espíritu selectivo, conocimiento de lo vital y perdurable y, sobre todo con amor."
La Fundación honra la memoria de Nilita defendiendo los principios que la distinguieron.
"Desde mis tiempo de estudiante mi vivir se ha regido por tres principios que considero de tal calidad que califico de virtudes: la inconformidad con todo lo que debe mejorarse, la disidencia con todo lo que ofenda la dignidad humana y debe cambiarse y un entusiasmo sin límites, para luchar por los inconformes y los disidentes."