Prefiero
ser un maestro que un vendedor. Aunque
un vendedor gana más dinero que yo, no cambiaría el lugar con él. El vende lavadoras, plumas fuentes, etc., pero
yo vendo ideas.
Prefiero ser un maestro que un arquitecto.
Un arquitecto ayuda a construir edificios, pero yo ayuda a construir
caracteres.
Prefiero ser un maestro que un artista, fascinante
como pueda ser esa profesión en su completa belleza, color y simetría.
Un artista pinta cuadros sobre lienzos, pero yo pinto cuadros sobre
las memorias de los niños.
Prefiero ser un maestro que un contable.
El contable hace balance de cuentas, pero yo hago balance de vidas.
Prefiero ser un maestro que un negociante.
El negociante trabaja con hechos y figuras, y con monedas sin vida,
pero yo trabajo con mentes que se abren, futuros que brillan y principios
que crecen.
Prefiero ser maestro que un orador. Un orador insta a adultos al aplauso y a la
admiración, pero yo insto a los niños a la elección correcta y al pensamiento
noble.
Prefiero ser un maestro que un arqueólogo.
El arqueólogo saca tesoros de la tierra, pero yo saco talentos de las
vidas.
Prefiero ser un maestro que un estadista.
El estadista trata con ciudadanos hechos,
pero yo trato de futuros ciudadanos.
Prefiero ser un maestro que un intérprete.
El interpreta palabras e ideas, pero yo interpreto motivos, propósitos
y anhelos.
Me alegro de ser MAESTRO.
“El
hombre que no sabe
a
qué puerto se dirige,
ninguna
brisa le es favorable.”
“Construye un mundo mejor”, dijo Dios
Y yo contesté
“¿Cómo? El
mundo es un lugar tan grande
Y tan complicado ahora,
Y yo soy tan pequeño e insignificante;
No hay nada que yo pueda hacer.”
Pero Dios, en toda Su Sabiduría, dijo:
“Simplemente construye un mejor tú.”
No basta tener fantasías,
No basta tener ingenio,
No basta tener nobles ideas,
No basta tener instintos generosos
Para ser un servidor de una gran causa.
Es preciso tener lo más difícil,
Lo que tienen pocos hombres,
Lo que poquísimos hombres tienen
El valor de tener;
Es necesario tener carácter.
Eugenio Ma. De Hostos
Un poco de amor puede ser
Como una gota de agua que da
A la flor la fuerza para volver
A levantarse.
Un poco de amor puede sanar a un hombre.
Sanar a un hombre es ayudarlo a recuperar el
valor perdido.
Más que por tu boca, el amor hablará por la
Suavidad de tus manos, por la ternura de tu
cara
Y la atención de tu corazón.
LA SATISFACCIÓN POR UN
TRABAJO BIEN HECHO
ENGENDRA LA ILUSIÓN DE
HACERLO TODAVÍA MEJOR.
Para cambiar tu via por fuera debes cambiar
tú por dentro.
En el momento en que te dispones a cambiar,
Es asombroso cómo el Universo
Comienza a ayudarte y te trae lo que necesitas.