EL
SEÑOR ES MI PASTOR
Juan
G. Feliciano-Valera, Pastor Iglesia Metodista de Puerto Rico "Obispo Fred
P. Corson"
En
el Salmo 23 se aplican a DIOS dos imágenes: la del pastor que cuida sus ovejas
(v. 1–4) y la del anfitrión que agasaja a su invitado con un magnífico
banquete. El significado más importante
para nosotros es que podemos creerle a DIOS y tener, aceptar y avivar dentro de
nosotros (as) una plena confianza en el amor y la fidelidad de DIOS. Activar dentro de nosotros (as) una plena
confianza en el amor, el cuidado, la fidelidad del DIOS que nos dice: que
aunque andemos por un valle oscuro, de sombra, de muerte, NO TENGAMOS TEMOR QUE
EL ESTA CON NOSOTROS(AS). Yo no sé
ustedes, pero yo digo: ¡Aleluya! ¡Gloria a DIOS! Yo digo: ¡Si, Señor, decido voluntariamente
creerte a Ti!
Durante
estos casi tres años (los cumplo en
julio próximo) como Pastor, les he invitado a creerle a DIOS, a Su Palabra, a
Su Voluntad. Les he invitado, con temor
y temblor, a ejercitar una fe absoluta, profunda, ciega, en DIOS. Les he invitado a obedecer a DIOS. Les he invitado a buscar a DIOS y seguirlo,
en obediencia ciega, como las ovejitas siguen a su pastor. Pero, no he sido yo; a sido DIOS quien nos ha
estado hablando a todos nosotros durante este tiempo.
DIOS
desea tener y mantener una relación tan estrecha con nosotros (as) que permite
que le comparemos con un simple pastor.
Un pastor que cuida ovejas. Un
pastor que defiende ovejas en contra de los animales feroces. Un pastor que tiene que pasar largas horas en
el campo, en la finca, a la intemperie, sin suficiente alimento. Un pastor que tiene que velar las ovejitas
para que no se descarrilen, no se pierdan. Un pastor que solo tiene una vara o bastón
para defender a sus ovejitas.
Un
DIOS que se deja comparar con tan humilde trabajo, es un DIOS que conoce la
necesidad de los grandes y los pequeños.
Un DIOS que se deja comparar con tan humilde tarea, es un DIOS que
conoce a cada uno de los suyos; y los llama por sus nombres. Un DIOS que levanta a los caídos, a los
heridos los sana, a los quebrantados los restaura, a los perdidos los busca. Un DIOS así no se encuentra todos los días y, sin embargo, ese DIOS
está disponible para cada uno de nosotros (as).
Un
DIOS así, no solo nos cuida, nos vela, nos alimenta, nos acompaña, nos carga
(cuando es necesario), sino que también dio su vida por nosotros (as). (En Jn 10 Jesús dijo: “11 Yo
soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas; 12 pero
el que trabaja solamente por la paga, cuando ve venir al lobo deja las ovejas y
huye, porque no es el pastor y porque las ovejas no son suyas. Y el lobo ataca
a las ovejas y las dispersa en todas direcciones.
13 Ese hombre huye porque lo único que le importa es la paga, y no las
ovejas.14–15“Yo soy el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí
y yo conozco a mi Padre, así también yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen
a mí. Yo doy mi vida por las ovejas.”)
Yo
no sé ustedes, pero yo diría: ¡Aleluya, Gloria a DIOS! Yo diría: ¡Gracias, Señor! Yo le diría que sí a DIOS hoy; que le voy a
creer, que voy a aceptar el reto y voy a obedecerle, aunque nunca me hayan
enseñado a ser obediente, aunque me hayan fallado muchas veces, aunque me hayan
dicho que ser obediente es cosa de bobos, de ignorantes, de cobardes; aunque me
hayan manchado la reputación por ser cristiano, aunque haya perdido mi empleo
por ser cristiano, aunque se burlen mis compañeros de mí; aunque el mundo no
pueda creer, ¡YO VOY A CREERLE a DIOS de aquí en adelante!
Quizás
nos convendría aprender algo de lo que DIOS dice sobre aquella cristiana
llamada Tabita-Dorcas (Hechos 9:36: 36 Por aquel
tiempo había en la ciudad de Jope una creyente llamada Tabitá, que en griego
significa Dorcas. Esta mujer pasaba su vida haciendo el bien y ayudando a los necesitados.” ) Dice La Palabra de DIOS que
ella era una creyente (es decir, una mujer que había decidido
voluntariamente creerle a DIOS: que había decidido creer que Jesucristo, es El
Hijo de DIOS.) Dice La Palabra de Dios
que esta mujer “pasaba su vida haciendo el bien y ayudando a los
necesitados.” ¿Podríamos nosotros
(as) pasar más tiempo haciendo el bien y ayudando a los necesitados? Creo que nos conviene, por puro egoísmo, si
les parece, creerle a DIOS y aprender algo de SU Palabra. Repito: nos conviene, nos vendría bien. A fin de cuentas, DIOS quiere hacernos bien,
bendecirnos con Su Palabra. ¿Amén?
¿Quieres
tu creerle a DIOS hoy? ¿Quieres tu
decidir voluntariamente, concientemente, sin miedo, CREERLE a DIOS hoy?
¿Deseas aceptar el Amor, la Gracia, el Perdón, la Bendición de DIOS hoy,
a pesar “del qué dirán”? ¿Habrás escuchado
tu la voz de Jesús llamándote, invitándote a creerle a
DIOS?
Recuerda Sus Palabras: “Yo soy
el buen pastor. Así como mi Padre me conoce a mí y yo conozco a mi Padre, así
también yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Yo doy mi vida por las
ovejas.” “Mis ovejas reconocen mi voz, y
yo las conozco y ellas me siguen. 28 Yo les doy vida eterna, y jamás
perecerán ni nadie me las quitará.” (Juan
10)
DIOS te llama hoy, así como
estás, a una relación íntima, profunda, de Padre a hijo (a). DIOS quiere bendecirte hoy. Quizás hoy puedas decir: “El Señor es mi
pastor...”