Sermón: "Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos".

7 de octubre de 2001

Iglesia Metodista "Obispo Corson"

Rdo. Juan G. Feliciano, Pastor

Salmo 37:1-9

1 No te impacientes a causa de los malignos

ni tengas envidia de los malhechores,

2 porque como la hierba serán pronto cortados

y como la hierba verde se secarán.

3 Confía en Jehová y haz el bien;

habitarás en la tierra y te apacentarás de la verdad.

4 Deléitate asimismo en Jehová

y él te concederá las peticiones de tu corazón.

5 Encomienda a Jehová tu camino,

confía en él y él hará.

6 Exhibirá tu justicia como la luz

y tu derecho como el mediodía.

7 Guarda silencio ante Jehová y espera en él.

No te alteres con motivo del que prospera en su camino,

por el hombre que hace lo malo.

8 Deja la ira y desecha el enojo;

no te excites en manera alguna a hacer lo malo,

9 porque los malignos serán destruidos,

LAMENTACIONES 1:1-6

1 ¡Qué sola ha quedado la ciudad populosa!

La grande entre las naciones se ha vuelto como una viuda;

la señora de provincias ha sido hecha tributaria.

2 Amargamente llora en la noche y las lágrimas corren por sus mejillas.

Entre todos sus amantes

no hay ninguno que la consuele;

todos sus amigos le faltaron, se le volvieron enemigos.

3 Judá ha ido en cautiverio afligida y en dura servidumbre;

ha habitado entre las naciones, sin hallar descanso;

todos sus perseguidores la alcanzaron y pusieron en estrechuras.

4 Las calzadas de Sión están de luto, porque no hay quien venga a las fiestas solemnes;

todas sus puertas están asoladas, sus sacerdotes gimen,

sus vírgenes están afligidas y ella está llena de amargura.

5 Sus enemigos fueron hechos príncipes, sus aborrecedores fueron prosperados,

porque Jehová la afligió a causa de sus muchas rebeliones.

Sus hijos fueron en cautividad delante del enemigo.

6 Desapareció toda la hermosura de la hija de Sión;

sus príncipes, como ciervos que no hallan pasto,

anduvieron sin fuerzas delante del perseguidor.

2 Timoteo 1:1-14

1Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, 2a Timoteo, amado hijo: Gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor.

3Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día. 4Al acordarme de tus lágrimas, siento deseo de verte, para llenarme de gozo, 5trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.

6Por eso te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos, 7porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. 8Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios. 9Él nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, 10pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.

11De este evangelio yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles,, 12por lo cual asimismo padezco esto. Pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído y estoy seguro de que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.

13Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. 14Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.

S. Lucas 17:5-10

5Dijeron los apóstoles al Señor:

—Auméntanos la fe.

6Entonces el Señor dijo:

—Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: "Desarráigate y plántate en el mar", y os obedecería.

7»¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: "Pasa, siéntate a la mesa"? 8¿No le dice más bien: "Prepárame la cena, cíñete y sírveme hasta que haya comido y bebido. Después de esto, come y bebe tú"? 9¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: "Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos".

  1. ¿Por qué si los apóstoles le pidieron a Jesús que les aumentara su fe, Jesús les habló de otra cosa?
  2. ¿Por qué no les contestó la petición?

Veamos el contexto:

  1. Jesús se prepara en su camino a Jerusalén, al Sacrificio. (LC 9:51: "Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén.") Va a Jerusalén a entregar su Vida por los pecadores. Necesita dejarles claro el mensaje a sus discípulos. Les ha hablado de muchas cosas. Veamos algunos ejemplos:

  • Lo que cuesta seguir a Jesús ("Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrás es apto para el reino de Dios." LC 9:62)
  • El buen samaritano (..." ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26Él le dijo:—¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees? 27Aquel, respondiendo, dijo: —Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 28Le dijo: —Bien has respondido; haz esto y vivirás." (LC 10:24-28)
  • Enseñó a orar: ("Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar y, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo —Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. 2Él les dijo: —Cuando oréis, decid: »"Padre nuestro que estás en los cielos,...(LC 11:1)
  • Una casa dividida contra sí misma ("—Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y una casa dividida contra sí misma, cae. (...) "El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama." (LC 11)
  • La levadura de los fariseos
  • A quién se debe temer
  • El que me confiese delante de los hombres
  • El rico insensato
  • La angustia y la ansiedad
  • Tesoro en el cielo
  • El siervo vigilante
  • Parábola de la higuera estéril
  • La puerta estrecha
  • Parábola de la gran cena
  • La parábola de la oveja perdida
  • Parábola de la moneda perdida
  • Parábola del hijo pródigo
  • Parábola del mayordomo infiel
  • El rico y Lázaro
  • Etcétera...

  1. Ahora les está enseñando sobre la OBEDIENCIA. Veamos lo que está inmediatamente antes de la petición de los apóstoles: (LC 17:3-4) "¡Mirad por vosotros mismos! Si tu hermano peca contra ti, repréndelo; y si se arrepiente, perdónalo. Y si siete veces al día peca contra ti, y siete veces al día vuelve a ti, diciendo: "Me arrepiento", perdónalo."
  2. De hecho, los primeros versos de este capítulo están dedicados al "escándalo" de hacer caer a uno de los más pequeñitos (nuevos creyentes y hermanos en la fe). Caer, en el sentido de hacerlo perder su fe en Cristo (en otras palabras, que si no perdonamos a un hermano podemos ser culpables de que caiga su fe). (1Dijo Jesús a sus discípulos: «Imposible es que no vengan tropiezos; {17.1 Vengan tropiezos: En griego, skándalon (de donde se derivó la palabra castellana escándalo) significa tropiezo o trampa, símbolo de aquello que incita al pecado o a la pérdida de la fe.} pero ¡ay de aquel por quien vienen! 2 Mejor le fuera que le ataran al cuello una piedra de molino y lo arrojaran al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. {17.2 Estos pequeñitos: Puede referirse aquí a los niños o también a los discípulos de Jesús en general.} La Iglesia es una familia, la familia de la fe. Nos ministramos los unos a los otros al admitir nuestras faltas y perdonarnos los unos a los otros.
  3. Parecería que los apóstoles le están pidiendo a Jesús que les aumente la fe para poder perdonar de esta manera. ¡Aumenta nuestra fe para poder perdonar tantas veces! Parecen decir. ¿Nos pasará lo mismo a nosotros hoy? Perdonar no debería ser una batalla, sino un hábito. Los apóstoles debieron haber pedido: ¡Auméntanos el AMOR!, pero el perdonar viene del obedecer la Palabra de DIOS.
  4. Porque lo que Jesús está enseñando en esta ocasión es la OBEDIENCIA. En el verso 10 está la clave: 10Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: "Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos".
  5. O. B. D. C. (ABC del Reino)
  6. Cuando obedecemos, somos llamados "siervos del Señor". Cuando obedecemos nos hacemos como Jesús. Él fue obediente hasta la muerte. Porque DIOS nos ama como somos, pero no quiere dejarnos así, ¡quiere que seamos COMO JESÚS!
  7. Si alguien no ha ofendido a Jesús, no ha pecado contra DIOS, se puede sentir perfecto; pero los demás tenemos que reconocer que somos pecadores y que DIOS nos ha perdonado. La obediencia a su pedido, a su mandamiento, es lo que se espera de nosotros. No recibiremos recompensa por obedecer a su mandato. La recompensa es ser llamados "siervos del Señor".
  8. DIOS no nos debe nada a nosotros. Somos siervos; esa es nuestra recompensa. Nadie es indispensable en la Iglesia, solo DIOS. Es Dios quien nos da la bienvenida a SU REINO. Dios nunca nos dice "adiós", porque esa palabra no existe en el vocabulario del Reino. DIOS nos da la bienvenida. Cuando somos obedientes a Dios, y perdonamos a los que nos hieren y pecan contra nosotros, podemos ENTONCES decir: siervos inútiles somos porque hicimos lo que nos había ordenado: perdonar. No hemos hecho nada especial. Solo hemos sido obedientes.
  9. Los apóstoles, principales en la Iglesia del Señor, ministros escogidos por Cristo, reconocieron su necesidad y deficiencia y pidieron que se aumentase su fe. Ellos vieron la necesidad de la Gracia de Dios en sus vidas. Pidieron que su fe fuese aumentada para

  • que pudieran ver mas claramente los propósitos de Dios;
  • para que los deseos de su fe fuesen mas fuertes;
  • para que la dependencia en la fe fuese mayor y mas firme;
  • para que su dedicación fuese mas absoluta; y
  • para que su deleite en la fe fuese mas placentero.

  1. Somos siervos del Señor y queremos que nuestra fe crezca y aumente. Por eso oramos, ayunamos, nos congregamos, amamos, perdonamos, bendecimos, hacemos las obras del Señor. Hay que PRACTICAR LA FE. Y perdonar viene con la practica. 70 veces siete, siete veces al día, lo que sea.....!!!
  2. Por eso, al igual que el siervo que llega del campo después de un día de trabajo, no se espera que se siente a la mesa con el Señor, sino que siga trabajando y sirva la mesa, así de nosotros se espera que después de un día de trabajo en las cosas del Señor, lleguemos a nuestros hogares y entremos en el servicio al Señor (en la devoción al Señor, en el amor a la familia, en la oración nocturna, en el servicio en el hogar).
  3. Recordemos: no podemos hacer nada para que Dios nos ame mas, ya Dios nos ama. Dios no nos debe nada a nosotros. El no tiene necesidad de nosotros, nosotros tenemos necesidad de EL. Yo sin Dios, no soy nada; Dios sin mi, sigue siendo DIOS!
  4. ¿Por qué Jesús no contestó la petición? Porque la responsabilidad del siervo (literalmente, UN ESCLAVO) es obedecer a Su Maestro, y la obediencia no es nada extraño para un esclavo, para un siervo. A nosotros no se nos ofrece una opción de perdonar o no perdonar: a nosotros se nos ordena a perdonar! ¿Amén?
  5. Y si tenemos que vivir de esa manera, perdonando a los hermanos y a los nuevos creyentes, entonces no es raro que los discípulos pidan mas fe: ¡aumenta nuestra fe, Señor si tenemos que perdonar así!
  6. Y no esperemos mayor recompensa: siervos inútiles somos pues solo hicimos lo que teníamos que hacer. La recompensa es ser siervos del Señor.
  7. La fe viene cuando obedecemos a Dios. Cristo ordena que perdonemos, no necesitamos extra fe para obedecer. Lo que necesitamos es recordar que Jesús es el Señor de nuestras vidas: lo que EL ordene, nosotros hacemos. Los siervos del Señor tienen que ser: siervos obedientes.
  8. No podemos decir que porque nos falta fe, no vamos a obedecer al Señor. La Voluntad de Dios es buena, es agradable y es perfecta: no preguntemos mas!!! ¡Hagamos Su Voluntad! Porque dice la Escritura que DIOS preparó de antemano sus obras para que nosotros anduviésemos en ellas. (Efe. 2:4-10: 4Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos). 6Juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,, 7para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús, 8porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 9No por obras, para que nadie se gloríe, 10pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas.")
  9. Como siervos del Señor Jesucristo: cuando EL ordene, nosotros vamos a obedecer. ¿Amén? Porque no necesitamos MUCHA fe, con una pequeñita, como un granito de mostaza, es suficiente para obedecer y agradar a Dios.
  10. Lo que necesitamos es obediencia: sirvamos en Su Nombre y para Su Gloria.