Sermón:            “DIOS es NUESTRO”                   29 de mayo de 2005

Juan G. Feliciano-Valera, Pastor Iglesia Metodista de Puerto Rico "Obispo Fred P. Corson"

Textos: Salmo 46; Gen. 6:11-22; 7:24; 8:14-19; Rom. 1:16-17; 3:22b-31; Mat. 7:21-29

 

Salmo 46: 1Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón del mar; 3aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza. 4Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. 5Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. 6Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio él su voz y se derritió la tierra. 7¡Jehová de los ejércitos está con nosotros! ¡Nuestro refugio es el Dios de Jacob! 8Venid, ved las obras de Jehová, que ha hecho portentos en la tierra, 9que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra, que quiebra el arco, corta la lanza y quema los carros en el fuego. 10«Estad quietos y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra». 11¡Jehová de los ejércitos está con nosotros! ¡Nuestro refugio es el Dios de Jacob!

 

Gen. 6:11-22; 7:24; 8:14-19: 11La tierra se corrompió delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 12Y miró Dios la tierra, y vio que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. 13Dijo, pues, Dios a Noé: «He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y yo los destruiré con la tierra. 14Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. 15De esta manera la harás: de trescientos codos será la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura y de treinta codos su altura. 16Una ventana harás al arca, la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba y a su lado pondrás la puerta del arca; y le harás tres pisos. 17Yo enviaré un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir todo ser en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. 18Pero estableceré mi pacto contigo, y tú entrarás en el arca, con tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos. 19Y de todo lo que vive, de todo ser, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. 20De las aves según su especie, de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida. 21Toma contigo de todo alimento que se come y almacénalo, para que te sirva de sustento a ti y a ellos. 22Noé lo hizo así; todo lo hizo conforme a lo que Dios había mandado.

7:24Y permanecieron las aguas ciento cincuenta días sobre la tierra.

8:14En el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra. 15Entonces dijo Dios a Noé: 16«Sal del arca con tu mujer, tus hijos y las mujeres de tus hijos. 17También sacarás todos los animales que están contigo de toda especie, de aves, de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra; y vayan por la tierra, fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra». 18Salió, pues, Noé con sus hijos, su mujer y las mujeres de sus hijos. 19Todos los animales, todo reptil y toda ave; todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salió del arca.

 

Rom. 1:16-17; 3:22b-31: 16No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree, del judío primeramente y también del griego, 17pues en el evangelio, la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: «Mas el justo por la fe vivirá».

3:22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él, porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, 24y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26con miras a manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo y el que justifica al que es de la fe de Jesús. 27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la Ley. 29¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles, 30porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión. 31Luego, ¿por la fe invalidamos la Ley? ¡De ninguna manera! Más bien, confirmamos la Ley.

 

Mat. 7:21-29: 21»No todo el que me dice: “¡Señor, Señor!”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?”. 23Entonces les declararé: “Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!”. 24»A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; pero no cayó, porque estaba cimentada sobre la roca. 26Pero a cualquiera que me oye estas palabras y no las practica, lo compararé a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena. 27Descendió la lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina». 28Cuando terminó Jesús estas palabras, la gente estaba admirada de su doctrina, 29porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

 

 

Introducción: “Dios es nuestro...”  

¿Alguna vez  te has detenido a reflexionar en esta afirmación? DIOS es NUESTRO... Quizás hemos pensado más en que DIOS es refugio, escondedero, castillo fuerte, amparo y fortaleza, pronto auxilio en las tribulaciones, etc. Pero: ¿Cuántas veces nos hemos detenido a pensar que el Sal. 46 dice que DIOS es NUESTRO? N-U-E-S-T-R-O. Wow! ¡DIOS “eh de nojotros y nojotras”! ¡Alabao sea el Señol! ¡Hoy mismo y pol siempre! ¡Que to lo que respira alabe al Señol! (lenguaje boricua antiguo.)

DIOS es NUESTRO. Un DIOS personal. Wow! Un DIOS único y suficiente para cada cual. Wow! Un DIOS mío y tuyo. Wow! Un DIOS comunitario, de todos y todas, es decir, NUESTRO. Wow! Un DIOS corporativo, es decir del Cuerpo de CRISTO. Wow! Un DIOS comunal, es decir, de la comunidad. Wow! ¿Ustedes están viendo lo que yo veo? ¿Ustedes están percibiendo lo que yo percibo? DIOS puede ser tuyo y puede ser mío, pero siempre es de nosotros y nosotras. Tan grande que no puedo escaparme de ÉL y tan pequeño que puede estar en mi corazón. Wow! DIOS es Nuestro: tuyo, mío, de todos y todas. ¿Quién lo quiere para sí hoy? ¿Habrá alguien que quiere asegurarse que el DIOS de la creación puede ser el DIOS de su vida, de hoy en adelante?

El DIOS que es descrito como DIOS portentoso, majestuoso, poderoso, fuerte, esplendoroso, maravilloso; el DIOS que proclama el Salmo 46: 1Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. 2Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida y se traspasen los montes al corazón del mar; 3aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza. 4Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Altísimo. 5Dios está en medio de ella; no será conmovida. Dios la ayudará al clarear la mañana. 6Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio él su voz y se derritió la tierra. 7¡Jehová de los ejércitos está con nosotros! ¡Nuestro refugio es el Dios de Jacob! 8Venid, ved las obras de Jehová, que ha hecho portentos en la tierra, 9que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra, que quiebra el arco, corta la lanza y quema los carros en el fuego. 10«Estad quietos y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra». 11¡Jehová de los ejércitos está con nosotros! ¡Nuestro refugio es el Dios de Jacob!

¡Ese DIOS, es NUESTRO, también! ¡Aleluya!

Óigame hermano y hermana: ¿Cuáles guerras querrá DIOS que dejemos de pelear, hoy? En otras palabras, ¿Cuáles guerras querrá DIOS pelear por nosotros(as)? ¿En cuántas situaciones tendremos que creerle a DIOS, reconocer que DIOS es NUESTRO, y que debemos y podemos estar QUIETOS? Es decir, ¿rendirnos ante el DIOS, que es nuestro y que nos ordena a estar quietos?  ¿Cuántos arcos, flechas, lanzas, carros de fuego; Cuántas revanchas, resentimientos, amarguras, venganzas, desquites, animosidades; Cuántos rencores, odios, antipatías, enemistades y hostilidades querrá DIOS romper y quitar y arrancar de nuestros corazones hoy?

¡DIOS es NUESTRO! DIOS es tuyo y mío, hoy, aquí, para ti, para mí, para nosotros y nosotras. ¡Aleluya!

¿Qué tendrá DIOS que quitar de nosotros para que podamos servirle con integridad, en espíritu y verdad? ¿Qué pensamiento, idea, estrategia, chisme, controversia, historia e histeria querrá DIOS quitar de nosotros(as) hoy, parta que seamos LIBRES para adorarlo como DIOS nuestro?

¿Sabes por qué DIOS mandó a construir el Arca a Noé? ¡Para salvarlo de la destrucción!  ¿Necesitaba DIOS a Noé para continuar la propagación de Su Creación? No lo creo. Pero lo que sí creo es que DIOS siempre busca maneras de salvarnos de las desgracias, de los dolores, de los tormentos, de las inundaciones, de las guerras. Lo que pasa es que a veces no le hacemos caso. Si DIOS lo que dice en Su Palabra es que “El justo por la fe vivirá,” ¿Por qué es que nosotros nos matamos discutiendo quién es mejor o peor? ¿Quién es mejor adorador o mejor cristiano o creyente o discípulo o mejor persona? ¿Por qué hemos dejado entrar el protagonismo a la Iglesia? Aquí lo que habemos son personas lavadas con la Sangre de CRISTO, salvados y sanados por la fe en CRISTO y siervos y siervas llamadas a servir en Su Nombre y para Su Gloria. ¿Amén? ¡Amén!

¿Sabe lo que quiere decir “el justo por la fe vivirá”? Esto quiere decir que los que han creído a DIOS cuando dice en Su Palabra que la muerte de CRISTO es lo único que nos salva de la muerte, es decir, que los que han sido justificados por CRISTO, esos vivirán eternamente con DIOS; que es NUESTRO. Fe y obediencia; de eso se trata este camino que nos mostró JESÚS. A este camino es al que nos invita ÉL: fe y obediencia. No es un camino de obras y premios, fama y protagonismo, no. Al contrario, DIOS nos invita a un camino de fe y obediencia. Si perseveramos en Su Camino, tomados de Su Mano, entonces podremos servir en Su Nombre y para Su Gloria.  Seguir a JESÚS en este camino equivale a construir una casa sobre La Roca; equivale a ser prudentes y sabios en CRISTO JESÚS. Podrán venir las tormentas y crecer los ríos de la adversidad, podrán venir los vientos y levantarse los huracanes, pero NUESTRA casa permanecerá, porque está fundamentada sobre La Roca de la Salvación, CRISTO, el DIOS que es NUESTRO.

LLAMADO

¿No se han fijado ustedes que son las tormentas de la vida las que nos ayudan a descubrir cuál es el fundamento de nuestra vida? Es decir, las tormentas de la vida nos ayudan a descubrir y conocer sobre cuál fundamento está construida nuestra casa espiritual.  Cuando nos encontramos en medio de la turbulencia, de las tormentas, del dolor, es cuando más nos acordamos de DIOS. Lo mejor de todo es que DIOS siempre está ahí, muy cerquita de nosotros(as) para darnos Su Mano (“Mas el justo por su fe vivirá.”)

Cuando necesitamos restauración, DIOS siempre está: (“Mas el justo por su fe vivirá.”) Cuando necesitamos perdón, DIOS siempre está: (“Mas el justo por su fe vivirá.”)   Cuando necesitamos aliento, DIOS siempre está: (“Mas el justo por su fe vivirá.”)   Cuando necesitamos fe, DIOS siempre está: (“Mas el justo por su fe vivirá.”)   DIOS siempre está dispuesto a salvarnos: (“Mas el justo por su fe vivirá.”) 

Se cuenta la anécdota de un hombre que

una tarde iba en su automóvil deportivo, color amarillo, con motor rotativo, aros de magnesio que daban vuelta al revés, grandes gomas, “sunroof,” bocinas a todo volumen, etc.  por una larga y muy solitaria carretera y, de pronto, su auto comenzó a detenerse hasta quedar parado. El hombre se bajó del auto, lo revisó y trató de averiguar qué era lo que tenía. Pensaba que pronto podría encontrar qué le pasaba al auto pues hacía muchos años que lo conducía. Sin embargo, después de mucho rato, se dio cuenta de que no encontraba el daño del motor. En ese momento apareció otro auto, del cual bajó un hombre a ofrecerle ayuda. El dueño del auto amarillo dijo: “Mira, gracias, pero este es mi auto de toda la vida, lo conozco como la palma de mi mano. No creo que tu, sin ser el dueño, puedas hacer algo por él.”

El otro hombre insistió con una cierta sonrisa, hasta que finalmente el primer hombre dijo: “Bueno, haz el intento pero no creo que puedas hacer nada porque éste es mi auto y yo lo conozco mejor que nadie.”

El segundo hombre puso manos a la obra y en pocos minutos encontró el daño que tenía el auto y lo pudo prender. El primer hombre quedó atónito y preguntó: “¿Cómo pudiste arreglar el auto si éste es mi carro?”  El segundo hombre contestó: “Verás, mi nombre es Felix Wankel... ¡Yo inventé el motor rotativo que usa tu carro!”

¿Cuántas veces hemos dicho: “ésta es mi vida, es mi destino, es mi casa.” Al enfrentarnos a los problemas creemos que nadie nos puede ayudar pues "es mi vida", "nadie comprende mi problema, pues es mi problema". Pero nunca habíamos pensado que la vida es creación de DIOS, que fue DIOS el que hizo el tiempo, que fue DIOS quien nos puso en esta tierra con un propósito divino y que fue DIOS quien nos entregó una familia. Solo aquel que es el autor de la vida puede comprenderte y ayudarte cuando te quedes tirado en la carretera de la vida. ESE ES NUESTRO DIOS. DIOS ES NUESTRO.

El Salmo 55:22 dice "Echa sobre el Señor tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo."

JESUCRISTO quiere ayudarte hoy, él conoce tu problema, solo está esperando a que se lo compartas y aceptes su ayuda. ¡Permítele que te ayude hoy! ¿Amén? ¡Amén! Ven a ÉL hoy.