Sermón: Cristo, El Rey

por: Rdo. Dr. Juan G. Feliciano-Valera, Pastor

Iglesia Metodista de Puerto Rico "Obispo Corson"

Ponce, PR 25 de noviembre de 2001

Textos: S. Lucas 1:68-79, Jeremías 23:1-6, Col. 1:11-20, S. Lucas 23:33-43

Cristo, el Rey de la Paz.

  1. ¿Qué es un Rey? ¿Cómo entendemos este concepto nosotros al comienzo del Siglo 21? ¿Qué significa para un Cristiano, un Creyente, un Discípulo de Jesús de este siglo el término REY? ¿Qué significa para la Iglesia?
    1. El término REY se usa como un título para designar a un gobernante soberano que ejerce autoridad sobre un área territorial definida, un estado. La posición del rey puede ser puramente hereditaria o electiva. El rey actúa como un símbolo central para su territorio y la población sobre la cual rige, simbolizando su prosperidad, fertilidad y seguridad. Su "reinado" se refiere a su rango, autoridad o dignidad del rey y del poder sobre sus súbditos. Cuando un estado tiene un rey, éste es considerado una "monarquía".
    2. El comienzo de la monarquía en Israel (Saúl, David, Salomón, la división del Reino, etc...)fue un de los episodios más significativos en su historia, el cual afectó la formación y transformación de las tradiciones preservadas en la Biblia Hebrea (Reinos del Norte [Israel] y del Sur [Judá]). El desarrollo de la monarquía tuvo una inmensa influencia sobre la comunidad, su religión y su tradición literaria. Las monarquías de Israel y Judá duraron solo mas o menos cuatro siglos, fueron pequeñas en comparación con Egipto y Mesopotamia, pero dejaron una marca indeleble en las tradiciones religiosas de la humanidad. La ideología que creció con la monarquía Israelita y Judaica, probó ser de inmenso significado para el desarrollo de las creencias mesiánicas que han formado grandes expresiones religiosas del mundo. El estudio del concepto rey y reinado en Israel forma parte fundamental de las investigaciones socio-antropológicas e históricas de la formación de las primeras ciudades-estados o sociedades.
  2. ¿Cómo entendemos nosotros este concepto, en su aplicación a Jesucristo? ¿Por qué celebramos un Domingo de "Cristo, el Rey?"
    1. La palabra CRISTO nos viene del Latín, "Christus", que en una transliteración del griego, se convierte en "christos." Fuera de la literatura bíblica, "christos" es un adjetivo que significa "algo que se unta" o "algo que se usa como unción o salva." Este adjetivo modifica la sustancia a la cual se aplica, como por ejemplo: "to elaion to christon", que significa "el aceite de la unción." Lev. 21:10)
    2. En la Biblia griega (LXX), el término solo se usa en relación a las personas "ungidas" (la traducción del hebreo, "Mesías").
    3. En el Nuevo Testamento, "christos" se usa generalmente para significar la venida del Ungido, el Mesías, Jesús, el Salvador. En S. Juan 1:41 donde dice: "hemos encontrado al "Mesías" (que quiere decir, Cristo)" se usan las palabras "messias" y "christos," del griego.
    4. La palabra "christos" aparece mas de 350 veces en el NT. En muchas ocasiones aparece acompañada de Jesús, Jesucristo o Cristo Jesús y parece funcionar como un segundo nombre.
    5. Ungir era parte de la investidura (facultad, poder) de reyes y sacerdotes en Israel, y éstos eran comúnmente llamados "ungidos" por la referencia a este acto simbólico (de separar para el uso o servicio del Señor). Este término o título se le aplicó a los patriarcas, a los profetas y, especialmente, a los sacerdotes (Lev. 4:5, 16, 6:15.) En el AT se habla de "los ungidos del Señor" o "Mi ungido" para referirse a los reyes de Israel y Judá (2 Sam 23:1)
  3. ¿Por qué se le puede aplicar a Cristo el título de Rey? Repasemos nuestras Biblias:
    1. S. Lucas 1:68-79 "¡Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha venido a rescatar a su pueblo! Nos ha enviado un poderoso salvador, un descendiente de David (un Rey), su siervo. Esto es lo que había prometido en el pasado por medio de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de todos los que nos odian, que tendría compasión de nuestros antepasados y que no se olvidaría de su santa alianza. Y este es el juramento que había hecho a nuestro padre Abraham: que nos permitiría vivir sin temor alguno, libres de nuestros enemigos, para servirle con santidad y justicia, y estar en su presencia toda nuestra vida. En cuanto a ti, hijito mío, serás llamado profeta del Dios altísimo, porque irás delante del Señor preparando sus caminos, para hacer saber a su pueblo que Dios les perdona sus pecados y les da la salvación. Porque nuestro Dios, en su gran misericordia, nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda oscuridad, y dirigir (guiar, como Rey) nuestros pasos por el camino de la paz."
    2. Jeremías 23:1-6: "El Señor afirma: "¡Ay de los pastores que dejan que mis ovejas se pierdan y dispersen!" El Señor, el Dios de Israel, dice a los pastores que gobiernan a su pueblo: "Ustedes han dispersado mis ovejas, las han hecho huir y no las han cuidado. Pues bien, yo tendré buen cuidado de castigar sus malas acciones. Yo, el Señor, lo afirmo. Y yo mismo traeré el resto de mis ovejas de los países adonde las hice huir, las reuniré y las haré volver a sus pastos, para que tengan muchas crías. Les pondré pastores que las cuiden, para que no tengan nada que temer ni falte ninguna de ellas. Yo, el Señor, lo afirmo." El Señor afirma: "Vendrá un día en que haré que David tenga un descendiente legítimo, un rey que reine con sabiduría y que actúe con justicia y rectitud en el país. Durante su reinado, Judá estará a salvo, y también Israel vivirá seguro. Este es el nombre con que lo llamarán: ‘El Señor es nuestra victoria.’ " ( NOTA: El Señor es nuestra victoria: En este nombre simbólico se resumen todos los bienes prometidos para los tiempos mesiánicos. La palabra hebrea traducida por victoria incluye las ideas de rectitud y justicia, salvación y liberación.)
    3. Colosenses 1:11-20: "Pedimos que él, con su glorioso poder, los haga fuertes; así podrán ustedes soportarlo todo con mucha fortaleza y paciencia, y con alegría darán gracias al Padre, que los ha capacitado a ustedes para recibir en la luz la parte de la herencia que él dará al pueblo santo. Dios nos libró del poder de las tinieblas y nos llevó al reino de su amado Hijo, por quien tenemos la liberación y el perdón de los pecados. Cristo es...

(NOTA: El texto de 1.15–20 es un himno que proclama la grandeza de Cristo en su relación con Dios, con toda la creación, y en especial con la iglesia, que es su cuerpo. Igualmente destaca su obra reconciliadora.)

    1. S. Lucas 23:33-43: "Cuando llegaron al sitio llamado La Calavera crucificaron a Jesús y a los dos criminales, uno a su derecha y otro a su izquierda. Jesús dijo: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen." Y los soldados echaron suertes para repartirse entre sí la ropa de Jesús. La gente estaba allí mirando; y hasta las autoridades se burlaban de él, diciendo: —Salvó a otros; que se salve a sí mismo ahora, si de veras es el Mesías de Dios y su escogido. Los soldados también se burlaban de Jesús. Se acercaban y le daban a beber vino agrio, diciéndole: —¡Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo! Y había un letrero {NOTA: esta título escrito con letras griegas, latinas y hebreas} sobre su cabeza, que decía: "Este es el Rey de los judíos." Uno de los criminales que estaban colgados, lo insultaba: —¡Si tú eres el Mesías, sálvate a ti mismo y sálvanos también a nosotros! Pero el otro reprendió a su compañero, diciéndole: —¿No tienes temor de Dios, tú que estás bajo el mismo castigo? Nosotros estamos sufriendo con toda razón, porque estamos pagando el justo castigo de lo que hemos hecho; pero este hombre no hizo nada malo. Luego añadió: —Jesús, acuérdate de mí cuando comiences a reinar {NOTA: o "cuando vengas en tu reino." Solo un rey, que tiene "un Reino" viene "a reinar"} Jesús le contestó: —Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso. {NOTA: Paraíso: palabra aplicada primeramente al jardín de Edén (Gn 2.8–3.24) y después al lugar de felicidad donde los justos esperan el juicio final y la resurrección.}
  1. Invitación / Llamado
    1. Cristo, el Rey, viene de nuevo, no como un niño, sino como REY a tomar lo que le pertenece. Hemos dicho, una y otra vez, que todo lo que tenemos lo hemos recibido de la Mano de Dios; y Él viene a reclamar lo suyo.
    2. Y cuando Cristo venga, ¿Encontrará fe en la Iglesia?
      1. ¿Encontrará las puertas abiertas?
      2. ¿Encontrará nuestros corazones abiertos?
      3. ¿Encontrará nuestros brazos abiertos?
      4. ¿Encontrará nuestras mentes abiertas?
      5. ¿Encontrará gente amando, bendiciendo, perdonando, haciendo misericordia, amando justicia?
      6. ¿Encontrará personas, hijos e hijas, que caminan humildemente con Su Dios?
      7. ¿Qué encontrará? ¿Cómo nos encontrará? ¿A ti y a mí?