Sermón: “Creerle a DIOS, Conocer a DIOS y hacerse Discípulo de Jesús”            

23 de mayo de 2004

Juan G. Feliciano-Valera, Pastor Iglesia Metodista de Puerto Rico "Obispo Fred P. Corson"

Textos: Salmo 97; Hechos 16:16-34; Apocalipsis 22:12-14, 16-17, 20-21; S. Juan 17:20-26

 

Salmo 97: 1 ¡Jehová reina! ¡Regocíjese la tierra! ¡Alégrense las muchas costas! 2 Nubes y oscuridad alrededor de él; justicia y juicio son el cimiento de su trono. 3 Fuego irá delante de él y abrasará a sus enemigos alrededor. 4 Sus relámpagos alumbraron el mundo; la tierra vio y se estremeció. 5 Los montes se derritieron como cera delante de Jehová, delante del Señor de toda la tierra. 6 Los cielos anunciaron su justicia y todos los pueblos vieron su gloria. 7 Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, los que se glorían en los ídolos. Póstrense ante él todos los dioses. 8 Oyó Sión y se alegró; y las hijas de Judá se gozaron, Jehová, por tus juicios, 9 porque tú, Jehová, eres el Altísimo sobre toda la tierra; eres muy exaltado sobre todos los dioses. 10 Los que amáis a Jehová, aborreced el mal; él guarda las almas de sus santos; de manos de los impíos los libra. 11 Luz está sembrada para el justo y alegría para los rectos de corazón. 12 ¡Alegraos, justos, en Jehová, y alabad la memoria de su santidad!

 

Hechos 16: 16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba: —¡Estos hombres son siervos del Dios Altísimo! Ellos os anuncian el camino de salvación 18 Esto lo hizo por muchos días, hasta que, desagradando a Pablo, se volvió él y dijo al espíritu: —Te mando en el nombre de Jesucristo que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. 19 Pero al ver sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades. 20 Los presentaron a los magistrados y dijeron: —Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad 21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos. 22 Entonces se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarlos con varas. 23 Después de haberlos azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardara con seguridad. 24 El cual, al recibir esta orden, los metió en el calabozo de más adentro y les aseguró los pies en el cepo. 25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. 27 Se despertó el carcelero y, al ver abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. 28 Pero Pablo le gritó: —¡No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí! 29 Él entonces pidió una luz, se precipitó adentro y, temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas. 30 Los sacó y les dijo: —Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: —Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas, y en seguida se bautizó con todos los suyos. 34 Luego los llevó a su casa, les puso la mesa y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

{1. Cuando el pueblo alaba a DIOS, suceden cosas maravillosas.  2. El carcelero le creyó a DIOS.}

 

Apocalipsis 22:12-14, 16-17, 20-21: 12»¡Vengo pronto!, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. 13 Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. 14 “Bienaventurados los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas en la ciudad. 15 Pero los perros estarán afuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras y todo aquel que ama y practica la mentira.” 16 “Yo, Jesús, he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.”  17 El Espíritu y la Esposa dicen: “¡Ven!”. El que oye, diga: “¡Ven!”. Y el que tiene sed, venga. El que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida. 18 Yo advierto a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añade a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. 19 Y si alguno quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. 20 El que da testimonio de estas cosas dice: «Ciertamente vengo en breve». ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús! 21 La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

 

S. Juan 17:20-26: 20 “Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo esté, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado, pues me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. 26 Les he dado a conocer tu nombre y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos.

 

Creerle a DIOS, conocer a DIOS y hacerse discípulo de Jesús

En el Salmo 97, que leímos, se nos advierte una verdad permanente y de gran importancia para nosotros, los creyentes en Jesucristo.  Dice allí que Los cielos anunciaron la justicia de DIOS (el propósito, el plan, la manifestación de Su Amor y Su Gracia) y todos los pueblos vieron su gloria.”   Pero, si todos vieron, ¿Por qué alguna gente ha decidido no creerle a DIOS?  ¿Cómo podemos explicar que todavía haya gente que no quiere creerle a DIOS?  Miren como dice el Salmo sobre los no-creyentes:  7 Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, los que se glorían en los ídolos.”  Los que le creen a DIOS, tienen un gran problema; el problema no es que no le crean a DIOS, el problema es que le creen a cualquier cosa: imágenes, ídolos, dinero, casas, trabajos, políticos, profesiones, estudios, etc.

Pero los que han decidido creerle a DIOS, dice el Salmo que se alegran, se gozan, cantan y alaban a DIOS.  Oigan como lo dice el Salmo: 8 Oyó Sión y se alegró; y las hijas de Judá se gozaron,.. 9 porque tú, Jehová, eres el Altísimo sobre toda la tierra; eres muy exaltado... 10 Los que aman a Jehová, aborrecen el mal; {y DIOS} guarda las almas de sus santos; de manos de los impíos los libra. 11 Luz está sembrada para el justo y alegría para los rectos de corazón. 12 ¡Alegraos, justos, en Jehová, y alabad la memoria de su santidad!”

Yo no sé ustedes, pero a mi me dan deseos de saltar de alegría y alabar a DIOS con todo mi ser.  ¿Habrá alabanza en la Casa del Señor esta mañana?  ¿Saben algo? Cuando el pueblo del Señor alaba a DIOS suceden cosas maravillosas.  ¿Se dieron cuenta lo que pasó en Filipos?  Aunque Pablo y Silas estaban encarcelados y encadenados al cepo, en lo más profundo de la cárcel, esto no impidió que estos dos creyentes oraran a DIOS (creyendo que DIOS les escuchaba) y le cantaran himnos y alabanzas al DIOS de sus vidas; y cuando ellos cantaban los demás presos escuchaban (porque, cuando el pueblo de DIOS le canta a DIOS creyendo que DIOS le escucha, hasta los no-creyentes atienden); y de momento, se desató un terremoto a medianoche, de tal magnitud que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron.  Entonces, se despertó el carcelero y, al ver abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Pero Pablo le gritó: —¡No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí! 29 Él entonces pidió una luz, se precipitó adentro y, temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas. Luego, los sacó y les dijo: —Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos le dijeron: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa.”  (¡Yo no se qué mas tu estas esperando para dar el paso y decirle a DIOS que tu le crees, que quieres ser salvo de la condenación, de la angustia, del pecado que te atormenta, de la inquietud que te persigue.  ¿Para cuando lo vas a dejar?  ¿Cuántas veces mas DIOS va a invitarte a creerle?)  Los apóstoles, Pablo y Silas, le hablaron la palabra del Señor al carcelero y a todos los que estaban en su casa. Entonces, el carcelero los tomó aquella misma noche, les lavó las heridas, y enseguida se bautizó con todos los suyos.  Luego los llevó a su casa, les puso la mesa y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

¿Qué más prueba tu quieres de que cuando el ser humano decide creerle a DIOS, suceden grandes transformaciones, grandes cambios en la vida de uno y hay alegría, regocijo y alabanza en nuestros corazones y hasta DIOS se alegra juntamente con uno?  ¿No te gustaría sacarle a DIOS una sonrisa esta mañana?  ¿No te gustaría saber que DIOS se alegra contigo porque tu, por fin, has decidido creerle a DIOS y dejar la vida desenfrenada, vacía, turbulenta, confundida, violenta que llevas y cambiarla por una vida de gozo, paz y alegría?  ¿No te gustaría?  A mi me gustaría saber que DIOS está sonreído conmigo hoy.  A mi me gustaría saber que DIOS está alegre y feliz porque yo he decidido creerle, confiarle, conocerle, amarle y obedecerle hoy.  Lo creo.  Lo creo.  Le creo a DIOS.

Y le creo porque estoy agradecido por la salvación de mi alma, como el carcelero.  No le creo porque espero una recompensa (aunque estoy seguro que DIOS me la va a dar, si persevero hasta el final), le creo porque estoy agradecido de haber vivido estos años apegado a sus faldas, cobijado de su sombra, protegido en su regazo, acurrucado entre sus brazos.  Le creo porque he visto Su Gloria manifestada de mil maneras en mi caminar diario con mi Pastor.  He decidido creerle porque he conocido Su Amor, Su Gracia, Su Misericordia.  ¿Y tu?

Doy gracias a DIOS por todos los que se esforzaron orando por mi, ayunando por mi, cantando al Señor por mi, esperando el milagro en mi vida, creyéndole y confiando en DIOS (aunque lo que conocían de mi era que yo era un comunista ateo.)  Por el testimonio de tantos creyentes, sin títulos universitarios, sin distinciones académicas, sin títulos honorarios, sin vestimentas especiales, sin paramentos, sin adornos, ni decoraciones, sin galas, ni ornamentos; creyentes en Jesucristo y amantes de DIOS que supieron mantener la fe de que DIOS podía hacer “algo” en mi vida.  Ellos fueron pacientes, decidieron creerle a DIOS, porque (quiero decirles que) yo también fui duro de corazón, también fui incrédulo, también fui cínico, también fui rebelde contra DIOS, también fui crítico de la Iglesia, también fui perseguidor de la Iglesia, también fui ignorante de las cosas de DIOS, también fui retardo en creerle a DIOS.  Pero, un día, decidí aceptar la invitación, el llamado, la proposición de Amor de DIOS y le creí a DIOS.  ¡Aquí estoy, Señor Jesús!  ¡Gracias!  ¡Gracias por los que me llevaron a Ti!

La Sagrada Escritura dice que: (Juan 17:20-26) Jesús oró a DIOS, diciendo: Pero no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. 22 Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23 Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24 “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo esté, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado, pues me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25 Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y estos han conocido que tú me enviaste. 26 Les he dado a conocer tu nombre y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado esté en ellos y yo en ellos.”

Creo que DIOS nos está llamando a todos y todas a conformarnos en ser UNO para que muchos le puedan creerle a DIOS.   DIOS nos está llamando a creerle y a UNIRNOS para que seamos DISCÍPULOS y se multiplique el efecto y MUCHOS decidan creerle a DIOS y reciban la bendición de saberse amados por DIOS.  ¿Quieres saberte amado por DIOS?  ¿Quieres que otros sepan que son amados por DIOS?

¿Aceptas el llamado de DIOS?  Ven, créele a DIOS hoy; deja atrás lo que te impide caminar libremente con tu DIOS.  Vengamos hoy, si, hoy.

Amén.

JESÚS ESTA EN LA VENTANA

Había un niño que visitaba a sus abuelos en su granja. Le dieron una honda para que jugara afuera en el campo. Practicó en el campo, pero nunca pudo darle a su objetivo. Ya un poco desanimado regresó a la casa para la cena.  Mientras caminaba de regreso vio el pato más querido por su abuela. Y como un impulso, le dejó ir una piedra con la honda, le pegó al pato en la cabeza y lo mató. Estaba impresionado y consternado. En un momento de pánico, escondió el pato muerto entre una pila de madera, en ese momento vio que su hermana lo
estaba observando. Sally lo había visto todo, pero no dijo nada. 

Después del almuerzo del siguiente día, la abuela dijo, "Sally vamos a lavar los platos". Pero Sally dijo "Abuela Johnny me dijo que él quería ayudarte en la cocina. Luego le susurró a él "¿Recuerdas el pato?"  Así  que Johnny lavó los platos.  Mas tarde ese día, el Abuelo les preguntó a los niños si querían ir a pescar, y la Abuela dijo, "Lo siento pero necesito que Sally me ayude a hacer las compras."  Sally solo sonrió y dijo: "Bueno, no hay problema porque Johnny me dijo que quería ayudar.”  Ella susurró nuevamente "¿Recuerdas el Pato?"
Así que Sally se fue a pescar y Johnny se quedó ayudando. Después de varios días en los cuales Johnny hacía tanto sus tareas como las de Sally, él finalmente no pudo soportarlo más.  Él le confeso a su Abuela que había matado el pato.  La Abuela se arrodilló, le dio  un abrazo y dijo. "Corazón, yo lo sé.  Sabes, yo estaba parada en la ventana y vi todo lo que pasó. Pero, porque te amo, yo te perdono.  Solo me preguntaba cuánto tiempo mas permitirías que Sally te hiciera su esclavo."

Así que para este día y los que están por venir: Lo que sea haya en tu pasado, lo que sea que hayas hecho - y el Diablo continúe restregándotelo en tu cara (mentiras, deudas, miedos, odios, ira, falta de perdón, amargura, etc.) lo que sea, tu necesitas saber que Jesús estaba parado en la ventana y él vio todo lo sucedido.  

El ha visto tu vida completa, Él quiere que sepas que te ama y que estás perdonado, El solo se está preguntando cuánto tiempo dejarás que el Diablo te haga un esclavo.   Lo maravilloso de Jesús es que cuando tú pides perdón, El no solo te perdona sino que olvida - Porque somos salvos por medio de la Gracia y Misericordia de Jesús.  Anda y haz la diferencia en la vida de alguien este día, y recuerda siempre:  ¡Jesús está en la Ventana!