Sermón: “No tengamos miedo de preguntarle a Jesús” 21
de septiembre de 2003
P. Juan G.
Feliciano-Valera
Iglesia
Metodista de Puerto Rico "Obispo Fred P. Corson" Ponce,
Puerto Rico
1 Bienaventurado el varón que
no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de
escarnecedores se ha sentado, 2 sino que en la ley de Jehová está su
delicia y en su Ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol
plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no
cae, y todo lo que hace prosperará. 4 No así los malos, que son como
el tamo que arrebata el viento. 5 Por
tanto, no se levantarán los malos en el juicio ni los pecadores en la
congregación de los justos, 6 porque Jehová conoce el camino de los
justos, mas la senda de los malos perecerá.
10 »Mujer virtuosa, ¿quién la
hallará? Su valor sobrepasa largamente al de las piedras preciosas. 11 El
corazón de su marido confía en ella y no carecerá de ganancias. 12 De
ella recibe el bien y no el mal todos los días de su vida. 13 Ella
busca la lana y el lino, y trabaja gustosamente con sus manos. 14 Es como la nave del mercader, que trae su pan
desde lejos. 15 Siendo
aún de noche, se levanta para dar la comida a su familia y la ración a sus criadas.
16 Considera la heredad y la compra, y con sus propias manos planta
una viña. 17 Se ciñe firmemente la cintura y esfuerza sus brazos. 18 Ve
que van bien sus negocios; su lámpara no se apaga de noche. 19 Aplica
sus manos a la rueca y sus dedos manejan el huso. 20 Alarga su mano
al pobre; extiende sus manos al menesteroso. 21 No teme por su
familia cuando nieva, porque toda su familia va vestida de ropas abrigadas. 22
Ella se teje los tapices, y de lino fino y de púrpura es su vestido. 23
Su marido es conocido en las puertas de la ciudad, cuando se sienta con
los ancianos del país. 24 Teje telas y las vende, y provee de cintas
al mercader. 25 Fuerza y
honor son su vestidura, y se ríe de lo por venir. 26 Abre su boca
con sabiduría y la ley de la clemencia está en su lengua. 27 Considera la marcha de su casa y no
come el pan de balde. 28 Sus hijos se levantan y la llaman
bienaventurada, y su marido también la alaba: 29 “¡Muchas mujeres
han hecho el bien, pero tú las sobrepasas a todas!”. 30 Engañosa es la gracia y vana la
hermosura, pero la mujer que teme a Jehová, esa será alabada. 31 ¡Ofrecedle del fruto de sus manos, y
que en las puertas de la ciudad la alaben sus hechos!».
13¿Quién es sabio y entendido
entre vosotros? Muestre por la buena conducta sus obras en sabia mansedumbre.
14 Pero si tenéis celos amargos y rivalidad en vuestro corazón, no os
jactéis ni mintáis contra la verdad. 15 No es esta la sabiduría que
desciende de lo alto, sino que es terrenal, animal, diabólica, 16 pues
donde hay celos y rivalidad, allí hay perturbación y toda obra perversa.
17 Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después
pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin
incertidumbre ni hipocresía. 18 Y el fruto de justicia se siembra en
paz para aquellos que hacen la paz.
4:1¿De dónde vienen las guerras
y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten
en vuestros miembros? 2 Codiciáis
y no tenéis; matáis y ardéis de envidia y nada podéis alcanzar; combatís y
lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 3 Pedís,
pero no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. { 4¡Adúlteros!, ¿no sabéis que la amistad del
mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del
mundo se constituye en enemigo de Dios. 5¿O pensáis que la Escritura
dice en vano: «El Espíritu que él ha hecho habitar en nosotros nos anhela
celosamente»? 6 Pero él da mayor gracia. Por esto dice: «Dios
resiste a los soberbios y da gracia a los humildes».} 7 Someteos, pues, a Dios; resistid al
diablo, y huirá de vosotros. 8 Acercaos a Dios, y él se acercará a
vosotros...”
Veamos
con calma el Evangelio de S. Marcos 9:30-41
1. “Jesús y sus discípulos viajaron por la región de
Galilea. En su camino, Jesús no quiso
que la gente supiera que él pasaba por allí, pues quería dedicarse a enseñar a
sus discípulos.” Jesús tenía
claro cuál era su ministerio: estaba preparando a sus discípulos para que lo
siguieran, aun después de su partida.
Jesús quería dedicarle tiempo cualitativo, de calidad, efectivo, íntimo,
a sus discípulos, para que aprendiesen lo que ÉL había venido a enseñar. No quería interrupciones. Es así como nosotros podemos acercarnos a
DIOS (ver Santiago 4:8
“Acercaos a Dios,
y él se acercará a vosotros...”) Es así como debemos
acercarnos a DIOS, sin interrupciones. En la Oración secreta, íntima, con nuestro
Padre. También en la participación
comunal del estudio de la Palabra de DIOS en la EBD. Igualmente, en la participación activa en la
adoración a DIOS y en los Sacramentos de la Iglesia. Estos son momentos sagrados (Medios de
Gracia, le llamaba Juan Wesley) de conversación, de
diálogo, de entrevista con DIOS. Son momentos
para intimar, compenetrarse y armonizar, profundizar, examinar y ampliar
nuestra relación con DIOS, nuestro Padre Celestial. ÉL está dispuesto a detenerse para
escucharnos y hablarnos, y enseñarnos y disciplinarnos, cuando sea
necesario. Es la manera de acercarnos,
sin miedo, y hablar y preguntar y dialogar y escuchar a DIOS. ÉL es sabio y escucha al humilde y da fuerzas
al cansado. EL habla al corazón del ser
humano que se acerca a ÉL. No
tengamos miedo de preguntarle a DIOS.
2. Les decía: «Yo,
el Hijo del hombre, seré entregado en manos de los que me han de matar. Pero
tres días después volveré a vivir». 32 Los discípulos no
entendían lo que Jesús les quería decir, pero tenían miedo de preguntarle. Jesús les
estaba revelándole a sus discípulos una
verdad bíblica: ÉL sería entregado por “el hijo de perdición” (Judas Iscariote, uno de los discípulos) para que se cumpliera la
Escritura. Jesús moriría a manos de los
judíos, pero, luego de tres días, resucitaría de entre los muertos. Esta verdad bíblica, profética, no fue
entendida por aquel grupo de discípulos.
Ellos no estaban acostumbrados a estudiar las Escrituras como lo hacen
los eruditos, maestros de la Palabra y los rabinos. Ellos eran gente sencilla y humilde que
habían creído en Jesús, como el Mesías prometido, el Cristo anhelado. Aquello de “resucitar” era una doctrina
religiosa, foránea para estos discípulos.
Jesús trató de explicarles pero ellos tenían miedo de preguntarle lo que
no entendían. ¿No nos pasa así a
nosotros a veces? No entendemos algo,
pero tenemos miedo de preguntar. No
sabemos algo, pero tenemos miedo de ser vulnerables, que la gente se dé cuenta
que no lo sabemos todo. ¿No será que, a
veces, no ponemos atención a las cosas de DIOS y nos distraemos con las cosas del
mundo? Santiago nos enseña algo muy
importante. Tomémoslo como una
instrucción y no como un regaño de DIOS: “¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad
contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo se constituye en
enemigo de Dios. 5¿O pensáis que la Escritura dice en vano: «El
Espíritu que él ha hecho habitar en nosotros nos anhela celosamente»? (Santiago 4:4-5) Amados: no tengamos miedo de preguntarle a
Jesús. EL siempre está dispuesto a
responder a nuestras dudas. Él quiere
acercarse a nosotros, ¿Estamos nosotros dispuestos, listos, para acercarnos a
ÉL? ¡Este es el Día que hizo el
Señor! No tengamos miedo de preguntarle a DIOS.
3. (33) Jesús y sus discípulos llegaron al pueblo de Cafarnaúm
[en Galilea, en la costa del Mar de Galilea.]
Cuando ya estaban en la casa, él les preguntó: «¿De qué estaban hablando cuando venían por el camino?» 34
Los discípulos no contestaron nada, porque habían estado discutiendo cuál de
ellos era el más importante. Estos discípulos se parecen a nosotros un
poquito. ¿No? Discutimos por cosas que
no son importantes, dejamos que estas cosas ocupen nuestro tiempo, pensamiento
y emociones. Por culpa de esto, dejamos
de hacer lo que es necesario. Queremos
ganarnos la atención de los demás y andamos mostrando nuestro orgullo y vanidad
para que todo el mundo nos admire. Se
nos olvida que a Quien tenemos que agradar, es “al que todo lo ve,” Jehová,
nuestro DIOS. DIOS conoce nuestras
necesidades y nuestros pensamientos también.
DIOS sabe cuando hacemos las cosas por contienda y cuando las hacemos
por amor. ÉL conoce la intención de
nuestros corazones. “Lo que el ser
humano siembra, eso cosecha.” Estos
discípulos querían ser “los más importantes.”
Parece que no aprendieron que TODAS y TODOS somos importantes para DIOS.
(¿Alguien dice: Amén? La Palabra que
hemos leído hoy nos muestra las virtudes de los discípulos que han aprendido a
caminar humildemente con su Señor. Leamos
el Salmo 1 y partes de Proverbios 31: hombres y mujeres virtuosas, íntegros,
honestos, honrados, ejemplares, bondadosos.
Gente santa, agradable a DIOS. El
Apóstol Santiago nos instruye diciendo: 3:13-18 Si alguno de ustedes es sabio y entendido,
demuéstrelo haciendo el bien y portándose con humildad. Pero si ustedes lo
hacen todo por envidia y celos, vivirán tristes y amargados; no tendrán nada de
qué sentirse orgullosos, y faltarán a la verdad. Porque esa sabiduría no viene de Dios, sino
que es de este mundo y del demonio, y produce celos, peleas, problemas y todo
tipo de maldad. En cambio, los que tienen la sabiduría que viene de
Dios, no hacen lo malo sino que buscan la paz, son obedientes y amables con los
demás; se compadecen de los que sufren, y siempre hacen lo bueno. Tratan a
todos de la misma manera, y son verdaderos cristianos. A los que buscan la paz
entre las personas, Dios los premiará con paz y justicia.” No tengamos miedo de preguntarle a
DIOS. De hecho, Santiago 1:5 dice que “todo
aquel que esté falto de sabiduría que la pida a DIOS, quien la da
abundantemente y sin reproche.”
Volvamos al Evangelio
según S. Marcos:
4. (35)
Entonces Jesús se sentó, llamó a los doce discípulos y les dijo: “Si alguno de
ustedes quiere ser el más importante, deberá ocupar el último lugar y ser el
servidor de todos los demás.” Debemos
darnos cuenta que DIOS “todo lo oye”
(servimos a un DIOS que todo lo ve {con Rayos X}, todo lo oye {oído
biónicos}, todo lo sabe {Inteligencia universal}: a DIOS nadie puede
engañarlo.) Jesús sabía lo que había en
el corazón de los seres humanos. Jesús
sabía y sabe de qué hablamos. Por eso,
es importante que recordemos siempre: hablar palabras de fe, de vida, en
presencia de Aquel que siempre está presente.
Que nuestras conversaciones sean tan limpias como para que Jesús se
sienta contento con lo que escucha.
Recordemos:
hablemos como aquellos y aquellas que hablan sabiendo que Jesús
está escuchando. No hablemos cosas que
no queremos que Jesús escuche. Fíjense
que Jesús asumió una postura de paz, sin prisa, como que les va
a enseñar, quiere que sus discípulos aprendan algo nuevo. Aquí está la enseñanza nueva: el servicio
desinteresado, como el de los niños, a los demás es lo que nos pone en gracia
delante de DIOS. Nadie se llame a
engaño: si queremos crecer en el Reino de DIOS tenemos que servir, servir,
servir. Recuerde: “hay personas que
no viven para servir y, por lo tanto, no sirven ni para vivir.” “El que sirve, sirve y el que no, no sirve.”
Si Jesús mismo dice que no vino para servir, ¿Cómo pues pretendemos nosotros
convertir a los demás y hasta a DIOS en siervos nuestros? Es al revés: tenemos que servir a los demás,
y haciendo esto, servimos a DIOS. No tengamos miedo de preguntarle a DIOS.
5. (36) Luego llamó a un niño y lo puso frente a ellos. Lo tomó en sus brazos
y les dijo: 37 “Si ustedes aceptan a un niño como este, me aceptan a
mí. Y si me aceptan a mí, aceptan a Dios, que fue quien me envió” Óigalo bien claro: cuando servimos a
los demás, al que se sirve es a DIOS mismo.
No sé qué más puedo añadir a esto.
Jesús habló: “súper-claro.” Hay
que ser como un niño delante de DIOS, sin ambages, ni ínfulas de altura, ni
alcurnia. Hay que ser llanos, sencillos,
humildes delante de DIOS. ¿Con qué nos
presentaremos delante de DIOS? ¿Cómo
impresionaremos a DIOS? ¿Cuál será el
discurso que impresionará a DIOS? ¿Cuál
será la excusa que nos inventaremos para justificar nuestra conducta impropia,
sabiendo que DIOS todo lo oye, todo lo ve, todo lo sabe, todo lo siente? ¿Se nos habrá olvidado que estamos juntamente
con Cristo escondidos en DIOS? Amados:
cuidemos nuestro lenguaje, nuestras relaciones, nuestros pensamientos. DIOS nos ofrece oportunidades para ser de
bendición a los demás. No defraudemos a
DIOS. ÉL nos ama y desea lo mejor para
nosotros. ¿Y nosotros, qué deseamos para DIOS?
No tengamos miedo de preguntarle a DIOS.
6. (38) Juan, uno de los
doce discípulos, le dijo a Jesús: —Maestro, vimos a alguien que usaba tu nombre
para sacar demonios de las personas. Pero nosotros le dijimos que no lo
hiciera, porque él no es de nuestro grupo.
39 Pero Jesús dijo: —No se lo prohíban, porque nadie podría maldecirme después de haber hecho un milagro usando mi
nombre. 40 Quien no está contra nosotros, realmente está a nuestro
favor. 41 “Les aseguro que Dios no se olvidará de premiar a quien les
dé un vaso de agua solo porque ustedes son míos.”
LLAMADO
Ricas
y abundantes bendiciones tiene el Señor para cada uno de nosotros; si tan solo
podemos creerle a ÉL. No somos los
mejores, solo somos de los perdonados y rescatados por Jesús, el Cristo. No estamos solos, estamos acompañados por el
Señor {24-7, 365.} Somos del Señor. Somos del Señor. Vengamos arrepentidos y pidamos Su
Misericordia hoy. Reconciliémonos con
DIOS y con nuestros hermanos hoy. No
tengamos miedo de preguntarle a DIOS.