Sermón: ¿Quién está buscando a quién? 21 de abril de 2002
Iglesia Metodista de Puerto Rico "Obispo Fred P. Corson"
Pastor Juan G. Feliciano-Valera
Salmo 23
1 Jehová es mi pastor, nada me faltará.
2 En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.
3 Confortará mi alma. Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno,
porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
6 Ciertamente, el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Hechos 2:42-47
42
Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. 43Sobrevino temor a toda persona, y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44Todos los que habían creído estaban juntos y tenían en común todas las cosas: 45vendían sus propiedades y sus bienes y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46Perseveraban unánimes cada día en el Templo, y partiendo el pan en las casas comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47alabando a Dios y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.1 Pedro 2:19-25
19
Lo que merece aprobación es que alguien, a causa de la conciencia delante de Dios, sufra molestias padeciendo injustamente, 20pues ¿qué mérito tiene el soportar que os abofeteen si habéis pecado? Pero si por hacer lo que es bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. 21Para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas. 22Él no cometió pecado ni se halló engaño en su boca. 23Cuando lo maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino que encomendaba la causa al que juzga justamente. 24Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia. ¡Por su herida habéis sido sanados! 25Vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.S. Juan 10:1-15
1
»De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador. 2Pero el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3A este abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca. 4Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. 5Pero al extraño no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6Esta alegoría les dijo Jesús, pero ellos no entendieron qué era lo que les quería decir. 7Volvió, pues, Jesús a decirles: —De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores, pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta: el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos. 10El ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. 11»Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12Pero el asalariado, que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13Así que el asalariado huye porque es asalariado y no le importan las ovejas.14»Yo soy el buen pastor y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15así como el Padre me conoce y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.Introducción
En estos textos se nos presenta una imagen muy poderosa sobre la naturaleza de DIOS. Regularmente uno escucha que Dios está en el Cielo, muy lejos. Regularmente la imagen de Dios es remota, enigmática, lejana. De hecho, los teólogos nos dicen que a Dios solo puede describirse por lo que no-es (la vía negativa): Dios no es rencoroso, ni vengativo, ni se duerme, etc.
También escuchamos regularmente que nosotros debemos buscar a Dios. Se escuchan predicaciones, canciones, estribillos y mensajes sobre la importancia de buscar a Dios. Y todo eso está muy bien. Debemos buscar a Dios y debemos buscar de Dios.
Pero, no podemos pasar por alto algo muy importante que se nos revela en La Palabra de Dios. Dios anda buscándonos todos los días.
¿Quién está buscando a quién?
Aquí se nos presenta a un Dios que busca, que llama, que salva, que añade. Un Dios PRESENTE, que BUSCA alcanzarnos con Su Gracia, con Su Misericordia, con Su Bondad, con Su Amor, con Su Bien, con Sus Favores, con Su Bendición. ¿Qué pues diremos, si Dios anda buscando maneras de alcanzarnos, por qué no nos detenemos un momentito y nos dejamos alcanzar?
¿Cuándo dejaremos que Dios nos alcance y nos gane la carrera? Si, en esta carrera, perdiendo es que se gana. Detengámonos y dejemos que Dios nos alcance y nos bendiga, nos sane, nos sature con Su Presencia, nos perdone y nos saque del hoyo en que nos encontramos.
La naturaleza de Dios no es lejana, remota, impersonal. Dios no está sentado por allá en el Tercer Cielo sin atención a lo que ocurre en tu vida y en la mía. El no es un juez malo, ni corrupto, ni un juez que está esperando que caigamos para castigarnos con el infierno. ¡No! Al contrario, DIOS está siempre buscando maneras de bendecirnos.
Se cuenta la anécdota del niño que le escribió una carta a su papá que recientemente había fallecido. En ella le decía:
Papá: Cuando tu pensabas que yo no estaba mirando, te vi que pegaste mi primer dibujo en la puerta de la nevera (y quise hacer otro); te vi colocar mis regalos debajo de la cama; te vi colocar mi retrato en tu cartera; te vi limpiando el reguero que había dejado en el baño; te vi hornear mi bizcocho favorito para mi cumpleaños, te vi llorando cuando yo lloraba; te vi riéndote de mis travesuras; te vi curando las heridas del perrito; te vi haciendo números y calculando para ver si podías enviarme al campamento de verano; te vi, te vi, te vi, cuando tu pensabas que yo no estaba mirando. Y porque te vi, quiero hacer lo mismo con mis hijos. ¡Gracias, Papá!
DIOS anda buscando maneras de alcanzarnos para que no tengamos que esperar a la muerte para agradecerle. DIOS tiene aún más bendiciones que entregarnos; si tan solo nos detenemos y le reconocemos.
Es cierto, hay que buscar a Dios; pero ÉL está mucho más cerca de lo que imaginamos.
Es cierto, hay que buscar de Dios; pero ÉL anda buscando de nosotros.
Ciertamente. . .
Lo que Dios espera es que le reconozcamos. Que podamos reconocer a DIOS en nuestro caminar, en nuestro peregrinar, en nuestras lágrimas, en nuestra risa, en nuestras relaciones con los demás, en nuestro acostar y en nuestro levantar; que reconozcamos al Dios que está PRESENTE. Un DIOS personal y colectivo. Un DIOS amoroso y paciente. Un DIOS misericordioso y victorioso; que comparte su Vida con nosotros. Un Dios que nos busca todos los días de nuestras vidas. ¡Aleluya!
Llamado
¿Será éste el momento en el cual DIOS quiere que te detengas y reconozcas que DIOS está presente en tu vida? ¿Será éste el momento que Dios ha separado para que tu y yo hagamos un "detente" y reconozcamos Su Presencia?
¿Será éste el momento en el cual DIOS quiere que hagamos "una pausa para el Amor de DIOS?"
¿Será éste el momento en el cual DIOS quiere bendecirnos?
No se nos pide que entendamos, sino que obedezcamos a DIOS.
¡Este es el día que hizo el Señor!
Vengamos al Altar. Confiemos. Él está aquí.