Sermón: “DIOS está en control”  17 de julio de 2005

Juan G. Feliciano-Valera, Pastor Iglesia Metodista de Puerto Rico "Obispo Corson"

Textos: Sal. 139:1-12, 23-24; Gen. 28:10-19ª; Rom. 8:12-25; Mat. 13:24-30; 36-43

 

Sal. 139:1-12, 23-24: 1Jehová, tú me has examinado y conocido.   2Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme. Has entendido desde lejos mis pensamientos. 3Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos, 4pues aún no está la palabra en mi lengua y ya tú, Jehová, la sabes toda. 5Detrás y delante me rodeaste, y sobre mí pusiste tu mano. 6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡alto es, no lo puedo comprender!            7¿A dónde me iré de tu espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? 8Si subiera a los cielos, allí estás tú; y si en el seol hiciera mi estrado, allí tú estás. 9Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar, 10aun allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra.    11Si dijera: «Ciertamente las tinieblas me encubrirán», aun la noche resplandecerá alrededor de mí. 12Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; ¡lo mismo te son las tinieblas que la luz! 13Tú formaste mis entrañas; me hiciste en el vientre de mi madre. 14 Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras; estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien.         15No fue encubierto de ti mi cuerpo, aunque en oculto fui formado y entretejido en lo más profundo de la tierra. 16Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar ni una de ellas. 17¡Cuán preciosos, Dios, me son tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! 18Si los enumero, se multiplican más que la arena. Yo despierto y aún estoy contigo.     19De cierto, Dios, harás morir al impío. ¡Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios! 20Blasfemias dicen ellos contra ti; tus enemigos toman en vano tu nombre. 21¿No odio, Jehová, a los que te aborrecen, y me enardezco contra tus enemigos?  22Los aborrezco por completo, los tengo por enemigos. 23Examíname, Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos. 24Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno.

 

Gen. 28:10-19ª: 10Jacob, pues, salió de Beerseba y fue a Harán. 11Llegó a un cierto lugar y durmió allí, porque ya el sol se había puesto. De las piedras de aquel paraje tomo una para su cabecera y se acostó en aquel lugar. 12Y tuvo un sueño: Vio una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo. Ángeles de Dios subían y descendían por ella. 13Jehová estaba en lo alto de ella y dijo: «Yo soy Jehová, el Dios de Abraham, tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. 14Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente, 15pues yo estoy contigo, te guardaré dondequiera que vayas y volveré a traerte a esta tierra, porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho». 16Cuando Jacob despertó de su sueño, dijo: «Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía». 17Entonces tuvo miedo y exclamó: «¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo». 18Se levantó Jacob de mañana, y tomando la piedra que había puesto de cabecera, la alzó por señal y derramó aceite encima de ella. 19Y a aquel lugar le puso por nombre Bet-el.

 

Rom. 8:12-25: 12Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne, 13porque si vivís conforme a la carne, moriréis; pero si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 14Todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, son hijos de Dios, 15pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el Espíritu de adopción, por el cual clamamos: «¡Abba, Padre!». 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 17Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. 18Tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse, 19porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. 20La creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza. 21Por tanto, también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22Sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora. 23Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo, 24porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; ya que lo que alguno ve, ¿para qué esperarlo? 25Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

Mat. 13:24-30; 36-43: 24Les refirió otra parábola, diciendo: “El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. 26Cuando brotó la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. 27Fueron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo, pues, tiene cizaña?”. 28Él les dijo: “Un enemigo ha hecho esto”. Y los siervos le dijeron: “¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?”. 29Él les dijo: “No, no sea que al arrancar la cizaña arranquéis también con ella el trigo. 30Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega, y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: ‘Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero’ ””. {...} 36Entonces, después de despedir a la gente, entró Jesús en la casa. Se le acercaron sus discípulos y le dijeron: “Explícanos la parábola de la cizaña del campo.” 37Respondiendo él, les dijo: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre. 38El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino, y la cizaña son los hijos del malo. 39El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles. 40De manera que, así como se arranca la cizaña y se quema en el fuego, así será en el fin de este mundo. 41Enviará el Hijo del hombre a sus ángeles, y recogerán de su Reino a todos los que sirven de tropiezo y a los que hacen maldad, 42y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. 43Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oir, oiga.”

Introducción: Cánticos: 1. “Oh, Jehová, tu me has examinado y conocido;” 2. “///Examíname///,Ve si hay en mí camino de perversidad;” 3.“Era una escalera la que Jacob veía.”

Tengo una Palabra de Fe para este Pueblo de DIOS, para esta Casa de DIOS: No se trata de nosotros, se trata de DIOS. Nosotros no somos el centro del universo; el centro es DIOS. No tenemos que cargar el mundo sobre nuestras espaldas, porque las de DIOS son mas fuertes que las nuestras. No tenemos que resolver todos los problemas, porque DIOS es mas fuerte que todos nuestros problemas juntos. Solo se nos invita a creerle a DIOS, a confiar y a esperar en ÉL.

Leamos cuidadosamente La Palabra de DIOS para que veamos de quién es que se trata este asunto de la vida en CRISTO; este asunto de la vida espiritual; este asunto de ser hijos del Reino, herederos y coherederos juntamente con CRISTO de las riquezas en gloria:

1.       (Sal. 139) 1Jehová, me has examinado y conocido. 2 has conocido mi sentarme y mi levantarme. {Tu} Has entendido desde lejos mis pensamientos. 3{Tu} Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos {a Ti}, 4pues aún no está la palabra en mi lengua y ya , Jehová, la sabes toda. 5Detrás y delante me rodeaste {tu}, y sobre mí pusiste tu mano.”  Mano cariñosa, amable, de perdón, de bendición.

2.       7¿A dónde me iré de tu espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? 8Si subiera a los cielos, allí estás tú; y si en el seol hiciera mi estrado, allí tú estás. 9Si tomara las alas del alba y habitara en el extremo del mar, 10aun allí me guiará tu mano y me asirá tu diestra. 11Si dijera: «Ciertamente las tinieblas me encubrirán», aun la noche resplandecerá alrededor de mí. 12Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día; ¡lo mismo te son las tinieblas que la luz! 13Tú formaste mis entrañas; me hiciste en el vientre de mi madre. {16Mi embrión vieron tus ojos}.” He aquí la posición de la Iglesia sobre el aborto: la vida no nos pertenece, es un préstamo que nos ha hecho DIOS y que espera que lo cuidemos con esmero. Si a mi me prestan algo, yo lo cuido y procuro devolverlo en mejores condiciones (con gasolina, lavado, etc.)

Hermanos: DIOS está en control de nuestras vidas. No son los “aliens,” no es Mahoma, no son los políticos, no son papá y mamá; ni el novio, ni la novia, ni el trabajo, ni la profesión, ni los estudios, ni la casa, ni el carro, ni el banco, ni las deudas, ni las preocupaciones, ni la radio, ni la televisión, ni el cable, ¡ES DIOS EL QUE ESTÁ EN CONTROL DE NUESTRAS VIDAS! ¡Convoquemos a DIOS ahora, digámosle a DIOS, ahora: ¡DIOS: TÚ ERES NUESTRO DIOS Y NO VAMOS A TENER MAS NINGÚN OTRO DIOS, NI NINGUNA OTRA DIOSA, QUE TU! Digámosle a DIOS, de corazón, de verdad, ¡TU ESTÁS EN CONTROL DE MI VIDA!

Son muchas las cosas que intentan controlar nuestras vidas. La plegaria #199 que se encuentra en el himnario,  nos demuestra algunos “diosecitos” que tratan de controlar nuestras vidas. Vamos a leerla.

Nosotros mismos somos nuestros peores enemigos. Nuestra mente nos juego trampas y nos engaña. Por eso la Biblia dice que “maldito el hombre que confía en el otro hombre” (incluyéndonos a nosotros mismos, sabe. Tengamos mucho cuidado.) La idolatría comienza en nuestros propios corazones. Por eso CRISTO les advirtió a los fariseos que querían acusarlo porque los discípulos de CRISTO no se lavaban las manos antes de comer: “Lo que contamina al hombre no es lo que entra al vientre, sino lo que sale del corazón.”  

Nos creemos el centro del universo y nos llenamos de soberbia y altivez de espíritu y nos creemos mejores que los demás. Pero, la Palabra de DIOS, una y otra vez, nos ilustra lo equivocados que estamos cuando pensamos que nosotros lo merecemos todo, que somos mejor que los demás, que somos el centro del universo, que somos más espirituales, mejores cristianos, más santos, mejores adoradores que los demás. Hemos caído en una arrogancia espiritual que nos separa de DIOS y de Su creación. Una arrogancia que nos separa de nuestros hermanos y hermanas en CRISTO.

Amados: Ya no hay condenación para los que están en CRISTO; sean de Alabama, de África, de Santo Domingo; sean Pentecostales o Bautistas o Metodistas. Por eso, DIOS, en Su Inmensa Gracia y Bondad, nos ilustra con Su Palabra, nos Ilumina con Su Palabra, nos interpele, nos reta a decirle a DIOS: 23Examíname, Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos. 24Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno. 

1.       ¿Cuántos de los que estamos aquí nos atreveremos a decirle a DIOS hoy: ¡Padre: examíname!? Padre: Ve si hay en mí camino de perversidad y guíame en el camino eterno.

2.       ¿Cuántos de los que estamos aquí nos atreveremos a decirle a DIOS hoy: ¡Señor, yo se que tu estás aquí y que ésta es Casa de DIOS, BET-EL! Jacob dijo: este lugar no es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo». {y} 18Se levantó Jacob de mañana, y tomando la piedra que había puesto de cabecera, la alzó por señal y derramó aceite encima de ella. 19Y a aquel lugar le puso por nombre Bet-el.” { Casa de Dios es la traducción del nombre hebreo Bet-el.}

3.       ¿Cuántos de los que estamos aquí nos atreveremos a decirle a DIOS hoy: Padre, de aquí en adelante voy a cuidar esta Casa porque es tuya? Voy a sacrificar alabanza aquí porque esta Casa es tuya. Voy a levantar piedras de bendición para esta Casa y para TODAS aquellas personas que vengan aquí, sin importar el color de la piel, su situación económica, cultural, educativa; sin importar su estilo de adoración a Ti.

4.       ¿Cuántos de los que estamos aquí nos atreveremos a decirle a DIOS hoy: Padre: de hoy en adelante reconoceré que este lugar no es otra cosa que Casa de Dios y Puerta del Cielo y que, por lo tanto, todo lo que aquí pase está relacionado contigo y que TU ERES EL CENTRO DE ADORACIÓN y no yo? El único motivo de mi adoración eres Tu, Mi Señor! ¡No yo, sino TU!

5.       ¿Cuántos de los que estamos aquí nos atreveremos a decirle a DIOS hoy: Padre: perdóname cada vez que he hablado mal de alguno de mis hermanitos sin darme cuenta que ellos y ellas son también tus hijos e hijas?

6.       ¿Cuántos de los que estamos aquí nos atreveremos a decirle a DIOS hoy: Padre: A dónde me iré de tu espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? ¿Cuándo nos daremos cuenta que DIOS está en todo lugar: en el hospital, en el carro, en la sala de tu casa, en tu cuarto, en el colmado, en la escuela, en el trabajo? ¡DIOS es Omnipresente! ¡Aleluya!

7.       ¿Cuántos de los que estamos aquí nos atreveremos a decirle a DIOS hoy: Padre: Aquí estoy?

Llamado

¿Saben algo? DIOS no nos condena, sino que SIEMPRE tiene una Palabra de Fe para nosotros. DIOS sabe que a nosotros se nos han inculcado malas costumbres, tradiciones, hábitos, mañas, vicios, conocimientos e inclinaciones del mundo carnal, terrenal (es decir, “la cizaña”) que son contrarias al mundo espiritual, al Reino de la Luz, el Reino eterno de DIOS.

Por eso, DIOS no nos condena, sino que nos ofrece una salida. DIOS nos ha dado poder para vencer todos esos malos “conocimientos.” DIOS nos ha dado el poder para ser transformados, por medio de la renovación de nuestro entendimiento, por medio de Su Palabra, para que no seamos esclavos del pasado, de las experiencias, la crianza, los abusos sufridos y recurrentes en las tradiciones familiares, las ideas erróneas y equivocadas que nos inculcaron.  De hecho, el Apóstol San Pablo nos consuela con La Palabra del Señor diciéndonos: 12Por eso, hermanos, ya no estamos obligados a vivir de acuerdo con nuestros propios deseos. 13Si ustedes viven de acuerdo a esos deseos, morirán para siempre; pero si por medio del Espíritu Santo ponen fin a esos malos deseos, tendrán vida eterna. 14Todos los que viven en obediencia al Espíritu de Dios, son hijos de Dios. 15Porque el Espíritu que Dios les ha dado no los esclaviza ni les hace tener miedo. Por el contrario, el Espíritu nos convierte en hijos de Dios y nos permite decirle a Dios: “¡Papá!” {Abba Padre} 16El Espíritu de Dios se une a nuestro espíritu y nos asegura que somos hijos de Dios. 17Y como somos sus hijos, tenemos derecho a todo lo bueno que él ha preparado para nosotros. Todo eso lo compartiremos con Cristo.“

¿Habrá algún Amén en la Casa de DIOS esta mañana? ¿Habrá alguien que quiere compartir con CRISTO la carga de cuidar Su Casa (Bet-El), de bendecir a los hermanitos y hermanitas de CRISTO, de bendecir el Nombre del Señor, de ungir con adoración las piedras de la Casa de DIOS, de amar hasta que duela, de perdonar hasta que duela, de sanar hasta que duela? ¿Habrá alguien que se compromete por primera vez con el Señor a sostener la Obra de DIOS hasta el final?

¿Habrá alguien que desea ser perdonado por DIOS esta mañana y se compromete a dejarse ayudar por el ESPÍRITU SANTO de DIOS para vencer todas las tentaciones y la cizaña del pasado y del futuro que pueda venir?

¿Habrá algún valiente hoy entre nosotros y nosotras? JESÚS dijo: 43Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oir, oiga.” CRISTO te invita a compartir lo que le pertenece a ÉL.  Recuerda que no se trata de ti, se trata de DIOS.