Primer Sermón: Un Nuevo Comienzo 1 de julio de 2001
Rvdo. Dr. Juan Guillermo Feliciano-Valera, Pastor Ponce, PR
Iglesia Metodista de Puerto Rico "Obispo Fred P. Corson"

Texto: Hebreos 8:1-13:

1Lo más importante de lo que estamos diciendo es que nuestro Sumo Sacerdote es de tal naturaleza que se ha sentado en el cielo, a la derecha del trono de Dios,b 2y oficia como sacerdote en el verdadero santuario,c el que fue hecho por el Señor y no por los hombres. 3Todo sumo sacerdote es nombrado para presentar ofrendas y sacrificios, y por eso es necesario que Jesucristo también tenga algo que ofrecer.d 4Si él estuviera en la tierra, ni siquiera sería sacerdote, pues aquí ya hay sacerdotes que presentan las ofrendas mandadas por la ley de Moisés. 5Pero estos sacerdotes prestan su servicio por medio de cosas que no son más que copias y sombras de lo que hay en el cielo.e Y sabemos que son copias porque, cuando Moisés iba a construir el santuario, Dios le dijo: "Pon atención y hazlo todo según el modelo que te mostré en el monte." 6Pero nuestro Sumo Sacerdote, que ha recibido un ministerio sacerdotal mucho mejor,f es mediador de una alianza mejor,g basada en mejores promesas.7 Si la primera alianza hubiera sido perfecta, no habría sido necesaria una segunda alianza. 8 Pero Dios encontró imperfecta a aquella gente, y dijo: "El Señor dice: Vendrán días en que haré una nueva alianza con Israel y con Judá. 9 Esta alianza no será como la que hice con sus antepasados, cuando los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; y como ellos no cumplieron mi alianza, yo los abandoné, dice el Señor. 10 La alianza que haré con Israel después de aquellos días, será esta, dice el Señor: Pondré mis leyes en su mente y las escribiré en su corazón. Yo seré su DIOS y ellos serán mi pueblo. 11 Ya no será necesario que unos a otros, compatriotas o parientes, tengan que instruirse para que conozcan al Señor, porque todos me conocerán, desde el más pequeño hasta el más grande. 12 Yo les perdonaré sus maldades y no me acordaré más de sus pecados." 13 Cuando Dios habla de una nueva alianza es porque ha declarado vieja a la primera; y a lo que está viejo y anticuado, poco le falta para desaparecer.

 

El Santuario, o Tabernáculo, al cual hace referencia el texto bíblico es el dado a Moisés en el Monte santo. Este Tabernáculo fue ordenado por Dios como lugar de reunión; es decir, lugar en donde Dios se iba a reunir con Su Pueblo.
Una de las cosas que más me ha impresionado de la IMPR Obispo Corson es la forma de su Santuario. Es diferente y eso atrae la atención. Nunca me había dado por preguntar hasta que me anunciaron que sería nombrado Pastor de esta congregación. En una conversación con el Rdo. Dr. Víctor Pérez-Silvestry, quien fuera Pastor de esta congregación, surgió el tema y él me dijo que este Santuario había sido construído en semejanza al primer Tabernáculo. Así que yo me di a la tarea de investigar y conocer un poco más sobre el Tabernáculo (a fin de cuentas aquí estaremos reuniéndonos con DIOS y entre nosotros(as) por algún tiempo).
El Tabernáculo es definido como un hogar temporero en contraste con el hogar permanente. El Apóstol San Pablo, en su Segunda Carta a los Corintios (5:1-4), compara el cuerpo humano con el Tabernáculo: dice que es templo del Espíritu Santo. El Tabernáculo es como un altar portátil- algo que se puede mover de un sitio para otro.
La forma del primer Tabernáculo era como una tienda (de campaña, una "casa de campaña, una caseta o tienda de acampar, "a tent"). Nuestro Santuario tiene esa forma.
El concepto de temporero en el primer Tabernáculo era evidente: los Israelitas iban caminando por el desierto en búsqueda de la Tierra Prometida. Iban de camino. No podían detenerse; pero DIOS quería tener un lugar en donde manifestarse, hacerse presente. Por eso les ordenó construir el primer Tabernáculo.
Para nosotros es de singular importancia entender que somos temporeros, que estamos aquí por "un ratito". El Apóstol dice que somos "parroquianos", paroikios, del griego: peregrinos y extranjeros en esta Tierra. Nuestro Hogar permanente NO está aquí. (Anécdota de los misioneros que regresan después de 50 años de servico en el extranjero…el recibimiento en el muelle no era para ellos, pero la esposa lo consuela: "cuando lleguemos a nuestro hogar habrá una FIESTA!!!" )
Amados y amadas: si nuestra existencia aquí es temporera, el tiempo, "el rato", que estemos aquí, vamos a aprovecharlo aprendiendo a amar, a bendecir, a servir a DIOS y Su Creación…ahí hay gozo, paz y esperanza! ¡Aleluya!
Recordemos: hemos sido amados, para amar; perdonados, para perdonar; consolados, para consolar; sanados, para sanar; hemos recibido misericordia, para que seamos misericordiosos. DIOS nos ha dado los sonidos, para que hagamos la música; nos ha regalado la madera, para que construyamos casas y hogares; nos ha dado la tierra para que la cultivemos y consumamos su producto. DIOS nos ha dado la familia, para que la cuidemos; nos ha dado la salvación, para que caminemos en Santidad, separados para DIOS, bendiciendo Su Nombre en cada momento, en cada acción, con cada pensamiento. DIOS nos ha dado la Iglesia, para que crezcamos en conocimiento, en gracia, en sabiduría y seamos Faro, Lámpara, Sal, de esta hermosa tierra. ¡Aleluya!

I. ¿Qué otras cosas nos ha regalo DIOS?


Además DIOS nos ha regalado un hermoso Santuario en donde reunirnos para adorarlo, alabarlo, hacer nuestras peticiones en oración y ruego, con acciones de gracias. Este Santuario, que alberga a la comunidad IMPR Obispo Corson, fue construído por esta congregación que comenzó aquí desde el 1960. Este Tabernáculo fue levantado para adorar a DIOS, para darle gracias por las ricas y abundantes bendiciones recibidas; y por la salvación de nuestras almas. Este complejo de edificios, que ha ido creciendo con la congregación, se levantó con el propósito de aprender y practicar la fe en Jesucristo, que nos justifica; la Gracia que nos santifica y para ser un Puerto, un Faro, una Casa Abierta para recibir a todos(as) los/las que estén cargados, cansados, abatidos, heridos, arrepentidos y decirles: TU ERES IMPORTANTE PARA DIOS. Decirles que DIOS nos ama como somos,….. pero no quiere dejarnos así; DIOS quiere que seamos como Jesús. ¡Aleluya!
Este lugar es un Santuario; no solo porque aquí se reúnen los santos (los redimidos, comprados con la Sangre del Cordero, los arrepentidos, los lavados por la Sangre y perdonados por DIOS; los separados para la Obra de DIOS, sino también porque DIOS está aquí! ¡Aleluya!

II. ¿Cuál es el significado de la forma del Santuario de la IMPR Obispo Corson?


La forma que tiene este Santuario, este templo, este Tabernáculo es un modelo del templo temporero y movible que Moisés construyó (erigió, levantó) en obediencia y para el Servicio a DIOS de acuerdo al diseño o patrón dado por DIOS mismo en el Monte (Exodo 25-40). DIOS le mostró el modelo y le dictó el patrón (como "copias y sombras de lo que hay en el cielo.e Y sabemos que son copias porque, cuando Moisés iba a construir el santuario, Dios le dijo: "Pon atención y hazlo todo según el modelo que te mostré en el monte." (Hebreos 8:5).
Cuando terminaron de construir el Tabernáculo, la Shekinah, la nube de la Presencia de DIOS, descendió sobre el Tabernáculo (Exodo 40:34). Por lo tanto, decimos que el Tabernáculo es signo visible de la Presencia de DIOS sobre SU Pueblo (por eso, en algunas tradiciones Cristianas, se encienden velas en el Altar, para significar y representar la Presencia de DIOS: ¡Porque DIOS se hace presente cuando Su Pueblo se reúne para adorarlo!
El primer Tabernáculo, en forma de "casa de campaña" (tienda de campaña, porque es como un tendido) fue llamado "El Tabernáculo de Reunión", "La Tienda del Encuentro con DIOS" (Santuario), "Tabernáculo de la congregación". Es decir, el lugar en donde DIOS prometió reunirse con Su Pueblo. (Exodo 29:42-46: "…la tienda del encuentro, que es donde me encontraré contigo para hablarte. Allí me encontraré con los israelitas, y el lugar quedará consagrado por mi presencia. Consagraré la tienda del encuentro y el altar, consagraré también a Aarón y a sus hijos como sacerdotes míos. Yo viviré entre los israelitas, y seré su DIOS. Así sabrán que yo soy el SEÑOR su DIOS, el que los sacó de Egipto para vivir entre ellos. Yo soy el SEÑOR, su DIOS.")
DIOS promete y cumple. DIOS es fiel, aunque nosotros… a veces se nos olvida Quién nos invitó a este lugar; Quién abrió la puerta para que pudiésemos entrar; Quién curó nuestras heridas; Quién perdonó nuestras ofensas y pecados; Quién inició este proceso que nos a traído hasta aquí hoy.
¡DIOS está hoy (y siempre con nosotros y nosotras) aquí para bendecirnos!
Hemos venido a este lugar a encontrarnos con DIOS, al encontrarnos los unos con los otros. Para adorar a DIOS, para bendecirlo, para escuchar Su Voz, Su Palabra, Su Rhema, hablándonos, educándonos y capacitándonos para servir… ¡Aleluya!

III. ¿Qué nos querrá decir DIOS con todo esto?


Al primer Tabernáculo también se le llamó "El Tabernáculo del Testimonio" (Ex. 38:21; Num. 1:50) lo cual hacía referencia al lugar en donde se colocaba el Arca del Testimonio (o Arca de la Alianza) en donde se guardaban, a su vez, las Tabla de la Ley mosaica, el maná y la Vara de Aarón (testimonio gráfico, concreto, de las promesas y presencia del DIOS que acompañaba, que caminaba con su Pueblo).
¿Cómo guardamos nosotros hoy el testimonio que DIOS nos ha dado? Porque, ¡no se nos olvide!: que fue DIOS quien nos llamó, nos compró con precio de sangre, nos hizo SUYOS. Fue DIOS quien nos selló con la garantía del Espíritu Santo (que nos enseña toda verdad y justicia de DIOS). Fue DIOS quien nos perdonó y lavó con SU Sangre preciosa para que no tengamos que practicar mas el pecado, sino que practiquemos la FE, que EL mismo nos dio, en Jesucristo: ¡Que somos nuevas criaturas, hechos a Su Imagen y Semejanza: a nosotros que antes no eramos pueblo, ahora somos pueblo de DIOS, nación santa, real sacerdocio! ¡Aleluya!
¿Qué hemos hecho con nuestro testimonio de que somos hijos e hijas de DIOS? (Porque a los suyos vino y no lo recibieron, pero a todos los que lo creen el EL les da postestad para ser llamados hijos de DIOS. S. Juan 1:7)
¿Cómo guardamos este tesoro, que tenemos en vasos de barro?
¿Cómo estamos amando a los demás?
¿Cómo estamos perdonando a los demás?
¿Cómo estamos consolando a los demás?
¿Cómo estamos sanando a los demás?
¿Cómo estamos bendiciendo a los demás?
¿Cómo estamos haciendo misericordia con los demás?

Quiero terminar  para decirles de parte de DIOS que todavía hay algo mejor: Que nosotros tenemos una esperanza mejor que la ley de Moisés, mejor que los Tabernáculos físicos, terrenales; tenemos una nueva alianza, un nuevo pacto que DIOS hizo con nosotros(as) a través de Jesucristo. Tenemos un Sumo Sacerdote que no muere, no se cambia; que puede salvar a los que se acercan a DIOS por medio de EL. Un mediador, un árbitro, un abogado, un salvador, colocado en lo más alto del cielo: no como nosotros (Aarón y los sacerdotes) humanos que tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados primero para poder ofrecer sacrificios por los pecados del pueblo. Hombres y mujeres (pastores y pastoras) imperfectos. PERO DIOS nombró como Sumo Sacerdote a Su Hijo, HECHO PERFECTO PARA SIEMPRE!
Por lo tanto, al acercarnos a DIOS hoy, y de aquí en adelante, no miremos atrás, no miremos al lado, no miremos a los seres humanos que servimos en el Altar: pongamos nuestra mirada, NUESTRA MEJOR MIRADA, en AQUEL que es SANTO, PERFECTO, MISERICORDIOSO, CLEMENTE, lento para la ira y grande en misericordia; en AQUEL que dio su Vida por cada uno de nosotros(as) para salvarnos, redimirnos y comprarnos con precio de Sangre. AQUEL que está sentado al lado del Trono de DIOS; que intercede HOY por nosotros(as), por cada uno de nosotros(as).

Jesús se ofreció a si mismo como sacrificio y ofrenda, una vez y suficiente, por nosotros(as). No miremos atrás, no miremos al lado; miremos a Jesús: victorioso, resucitado, glorioso, majestuoso, SEÑOR de nuestras vidas. EL nos invita a recordar, a HACER MEMORIA, de Su Sacrificio (porque nuestra salvación fue muy costosa) por nosotros(as).


Vengamos agradecidos, arrepentidos y llenos de esperanza: ¡DIOS está aquí! Consagremos nuestras vidas a EL. ¡Amén!