Sermón: “Los Discípulos de Jesucristo Nunca Estamos Solos” 6 de junio de 2004 Domingo de La Trinidad
Juan G. Feliciano-Valera, Pastor Iglesia Metodista de Puerto Rico
"Obispo Fred P. Corson"
Textos: Salmo 8; Proverbios 8:1-4, 22-31; Romanos 5:1-5; Juan 16:12-15
Salmo 8
1 ¡Jehová, Señor nuestro, cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
¡Has puesto tu gloria sobre los cielos! 2 De la boca de los niños y
de los que aún maman, fundaste la fortaleza a causa de tus enemigos, para hacer
callar al enemigo y al vengativo. 3 Cuando veo tus cielos, obra de
tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, 4 digo: «¿Qué es
el hombre para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo
visites?». 5 Lo has hecho
poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Lo
hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus
pies:, 7 ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del
campo, 8 las aves del cielo y los peces del mar; ¡todo cuanto pasa
por los senderos del mar! 9 ¡Jehová, Señor nuestro, cuán grande es
tu nombre en toda la tierra!
Proverbios
8:1-4, 22-31
1 ¿Acaso no clama la Sabiduría y alza su voz la inteligencia? 2 Apostada
en las alturas junto al camino, en las encrucijadas de las veredas, 3
junto a las puertas, a la entrada de la ciudad, a la entrada de las puertas da
voces: 4 ¡A vosotros, hombres, llamo; mi voz dirijo a los hijos de
los hombres! 22 »Jehová me
poseía en el principio, ya de antiguo, antes de sus obras. 23 Eternamente
tuve la primacía, desde el principio, antes de la tierra. 24 Fui
engendrada antes que los abismos, antes que existieran las fuentes de las
muchas aguas. 25 Antes que los montes fueran formados, antes que los
collados, ya había sido yo engendrada, 26 cuando él aún no había hecho la tierra, ni los campos, ni
el principio del polvo del mundo. 27 Cuando formaba los cielos, allí
estaba yo; cuando trazaba el círculo sobre la faz del abismo, 28
cuando afirmaba los cielos arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo, 29
cuando fijaba los límites al mar para que las aguas no transgredieran su
mandato, cuando establecía los fundamentos de la tierra, 30 con él
estaba yo ordenándolo todo. Yo era su delicia cada día y me recreaba delante de
él en todo tiempo. 31 Me regocijaba con la parte habitada de su
tierra, pues mis delicias están con los hijos de los hombres.
Romanos
5:1-5
1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo, 2 por quien también tenemos entrada por la
fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de
la gloria de Dios. 3 Y no solo esto, sino que también nos gloriamos
en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y
la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5 y la esperanza no
nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones
por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Juan
16:12-15
12 »Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis
sobrellevar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os
guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que
hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14
Él me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber. 15 Todo
lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío y os lo hará
saber.
Un
solo DIOS, Un solo Señor, Una Sola Fe, Un Solo Amor, Un Solo Bautismo, Un Solo
Espíritu. Somos Uno y NUNCA estamos
solos, porque El Trino DIOS camina con nosotros TODO el tiempo: aunque andemos
por el valle de la sombra o de muerte; aunque estemos en el desierto de
nuestras vidas o en la selva del mundo que todo lo ha corrompido; aunque no
haya fruto en los árboles; aunque se seque el pozo; aunque pensemos que no podemos
seguir; EL TRINO DIOS estará con nosotros hasta el final. ¿Saben por qué? Porque dice el Salmo 8: “4 digo: «¿Qué es el hombre para que tengas de él
memoria, y el hijo del hombre para que lo visites?». 5 Lo has hecho
poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Lo
hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus
pies:, 7 ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del
campo, 8 las aves del cielo y los peces del mar; ¡Todo cuanto pasa
por los senderos del mar! 9 ¡Jehová, Señor nuestro, cuán grande es
tu nombre en toda la tierra!
Hermanos
y hermanas: Jesús le dijo a sus discípulos que habían cosas que no podía
decirles en aquel momento de su despedida, pero que El Espíritu Santo vendría a
revelarles Toda la Verdad y Toda la Sabiduría (la que existía desde el
principio con DIOS: Prov. 8: 22 »Jehová me poseía en el
principio, ya de antiguo, antes de sus obras. 23 Eternamente tuve la
primacía, desde el principio, antes de la tierra. 24 Fui engendrada
antes que los abismos, antes que existieran las fuentes de las muchas aguas. 25
Antes que los montes fueran formados, antes que los collados, ya había
sido yo engendrada, 26 cuando
él aún no había hecho la tierra, ni los campos, ni el principio del polvo del
mundo. 27 Cuando formaba los cielos, allí estaba yo; cuando trazaba
el círculo sobre la faz del abismo, 28 cuando afirmaba los cielos
arriba, cuando afirmaba las fuentes del abismo, 29 cuando fijaba los
límites al mar para que las aguas no transgredieran su mandato, cuando
establecía los fundamentos de la tierra, 30 con él estaba yo
ordenándolo todo. Yo era su delicia cada día y me recreaba delante de él en
todo tiempo. 31 Me regocijaba con la parte habitada de su tierra,
pues mis delicias están con los hijos de los hombres.”
Amados y Amadas: El DIOS Trino, El
DIOS Tri-uno, Padre, Hijo y Santo Espíritu NUNCA nos abandonará, ni nos dejará
solos. Al contrario, cuando más le
necesitemos, allí estará. ¿Habrá alguien
que lo dude? A ti quiero hablarte esta
mañana.
1. Las
primeras palabras que se mencionan en la Biblia dicen: “En el principio creó
DIOS...” La palabra para identificar
al Creador fue ELOHIM, que representa un nombre plural.
2. Cuando DIOS creó la Tierra y
todo lo que existe, incluyendo al ser humano, dice la Escritura Sagrada que
DIOS dijo: “Hagámosle a NUESTRA imagen y semejanza.” Esta expresión
implica pluralidad.
3. Desde el principio se
menciona la Familia de DIOS, la pluralidad de DIOS, la Comunidad Divina, El
Consejo Divino, la Triunidad Divina, que nos creó y nos acompaña eternamente,
porque somos suyos.
4. Y vio DIOS que todo era
bueno y se contentó con Su Obra. Obra de
Sus Manos. Tu fuiste creado a Su Imagen
y Semejanza. Tu te pareces a DIOS. Tienes su misma imagen; su apariencia, su
semejanza. Oye: creo que te deberías
sentir eufórico, súper contento, ¿No te parece?
Si es DIOS el que nos ha
comisionado para servir en Su Obra como fieles discípulos ¿Crees que DIOS nos
va a dejar solos ahora? No, al
contrario. Es Su Obra, Somos Su
Propiedad Privada, Amada, Bendecida, Glorificada, Honrada. ¿Crees que nos va a soltar así de fácil? ¿¡Se “enfogonó” DIOS con nosotros y nos
dejó, nos desechó como basura!?
¡NO! ¡Jamás! Al contrario, cuando DIOS nos ve en
necesidad, en dificultades, en problemas, en angustias, en complicaciones, en
apuros, en depresiones, en tribulaciones, en desvelos, en ansiedades; entonces
es cuando más rápido actúa. ¿Alguien que lo ha experimentado así puede
decir “Amén”? Yo digo: ¡Amén!
Amados y Amadas: DIOS nos ha escogido para hacer Su Obra, nos
ha llamado (algunos ya respondimos: “Heme aquí, Señor, envíame a mi” y
otros responderán más adelante), nos ha comisionado con una gran Comisión: Hacer
Discípulos de Jesucristo y nos ha ungido (investido, sellado, saturado,
revestido, apoderado) con Su Espíritu Santo PARA que podamos cumplir con Su
Mandato, Su Misión (la cual ha decidido voluntariamente compartir con nosotros
y nosotras.) ¿Recuerdan? Salmo 8:4 digo: «¿Qué es el hombre para
que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo visites?». 5 Lo has hecho poco menor que los
ángeles y lo coronaste de gloria y de honra. 6 Lo hiciste señorear
sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies:, 7 ovejas
y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, 8 las aves
del cielo y los peces del mar; ¡todo cuanto pasa por los senderos del mar!”
También
pueden recordar: La gran comisión (MT. 28:16- y Mc 16.14–18; Lc 24.36–49; Jn
20.19–23) 16 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al
monte donde Jesús les había ordenado. 17 Cuando lo vieron, lo
adoraron, aunque algunos dudaban. 18 Jesús se acercó y les habló
diciendo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19 Por
tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, {¡Ahí está: La Trinidad!} 20 y
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Amén.” Yo diría Amén también.
¿Solos? Nada podemos hacer. PERO, con un DIOS que nos demuestra desde el
principio la posibilidad de funcionar como equipo, como cuerpo, como familia,
como comunidad, en la UNIDAD del Espíritu Santo; con un DIOS así TODO es
posible.
La doctrina de La Trinidad es un
concepto teológico que se ha empleado para explicar la Presencia y Acción de
DIOS en todos los aspectos de nuestra vida espiritual. Si uno pretende aplicar la sabiduría humana a
la realidad divina, está irremediablemente abocado al fracaso. Por eso, muchas personas no desean saber, ni
mencionar, la tri-unidad, la manifestación trinitaria de Un DIOS Comunitario
como el nuestro.
No tengamos temor de reconocer que
hay misterios profundos que todavía no conocemos; no tengamos temor en
reconocer que estamos caminando en la Fe de Jesucristo, nuestro Señor y
Salvador. No tengamos temor de reconocer
que NO estamos solos, jamás.
No tengamos temor de reconocer que
somos creyentes que hemos madurado para convertirnos en discípulos radicales de
Jesucristo y que, revestidos del poder del Espíritu Santo, caminamos adorando
al Señor; caminamos sirviendo al Señor de La Vida, de La Paz, de la Salud, de
la Esperanza, de la Liberación, de la Restauración. Caminamos con el DIOS vivo,
poderoso, majestuoso; al lado del DIOS victorioso, clemente, lento para la ira
y grande en Misericordia. Somos
perdonados, llamados, escogidos, glorificados, santificados, redimidos,
apoderados, ungidos, investidos, sellados, saturados, revestidos, justificados
PARA que caminemos como aquellos que caminan anunciando La Paz, La Salvación,
La Gloria, Las Maravillas de DIOS.
Si no me
creen a mi, créanle a La Palabra de DIOS: Romanos 5:1-5 1 Justificados, pues, por la
fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, 2 por
quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos
firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3 Y no
solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la
tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la
prueba, esperanza; 5 y la esperanza no nos defrauda, porque el amor
de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos
fue dado.”
Les recuerdo: ¡Los Discípulos de Jesucristo NUNCA andan
solos, siempre van acompañados por El Trino DIOS: DIOS Padre, DIOS Hijo y DIOS
Espíritu Santo!
Amén.
Recuerda
siempre y no olvides que La Comunidad Divina de DIOS camina contigo y que tu
puedes caminar adorando a DIOS, sirviendo en Su Nombre a todas las personas que
te encuentres en el camino.
Anécdota:
“No me olvides…” (autor desconocido)
Casi no
la había visto. Era una señora anciana con el auto detenido en el camino. El
día estaba frío, lluvioso y gris.
Alberto se pudo dar cuenta de que la anciana necesitaba ayuda. Estacionó
su viejito Ford delante del Mercedes Benz de la anciana. Cuando se acercó
estaba mojada y tosiendo. Aunque con una
sonrisa nerviosa en el rostro, se dio cuenta que la anciana estaba
preocupada. Nadie se había parado a
ayudarle aunque hacía más de una hora que ella tuvo que detenerse en aquella
transitada carretera. Realmente, para la
anciana, ese hombre que se aproximaba no tenía muy buen aspecto, podría
tratarse de un delincuente. Más no había
nada que hacer ahora, estaba a su merced.
Aquel hombre se veía pobre y hambriento.
Alberto pudo percibir cómo se sentía la señora. Su rostro reflejaba cierto temor. Así que se adelantó a tomar la iniciativa en
el dialogo:
"Aquí vengo para ayudarla
señora. Entre a su vehículo que estará
protegida del clima. Mi nombre es Alberto."
Gracias a Dios solo se trataba
de una goma vacía, pero para la anciana se trataba de una situación
difícil. Alberto se metió bajo el carro
buscando un lugar donde poner el "gato" y en la maniobra se lastimó
varias veces los nudillos. Estaba
apretando las últimas tuercas, cuando la señora bajó la ventana y comenzó a
platicar con él. Le contó de dónde
venía; que tan solo estaba de paso por allí, y que no sabía cómo agradecerle. Alberto sonreía mientras cerraba el baúl del
auto guardando las herramientas. La
ancianita le preguntó a Alberto cuánto le debía, pues cualquier suma sería
correcta dadas las circunstancias, pues pensaba las cosas terribles que le
hubiese pasado de no haber contado con la gentileza de Alberto.
Él no había pensado en dinero.
Esto no se trataba de ningún trabajo para él.
Ayudar a alguien en necesidad era la mejor forma de pagar por las veces
que a él, a su vez, lo habían ayudado cuando se encontraba en situaciones
similares. Alberto estaba acostumbrado a
vivir así. Le dijo a la anciana que si
quería pagarle, la mejor forma de hacerlo sería que la próxima vez que viera a
alguien en necesidad, y estuviera a su alcance el poder asistirla, lo hiciera
de manera desinteresada, y que entonces..."tan solo piense en mí",
agregó despidiéndose.
Alberto esperó hasta que al auto
se fuera. Había sido un día frío, gris y
depresivo, pero se sintió bien en terminarlo de esa forma. Estas eran las cosas que más satisfacción le
traían. Entró en su carro y se fue.
Unos kilómetros más adelante la
señora divisó una pequeña cafetería.
Pensó que sería muy bueno quitarse el frío con una taza de café caliente
antes de continuar el último tramo de su viaje.
Se trataba de un pequeño lugar un poco deteriorado. Por fuera había dos bombas viejas de gasolina
que no se habían usado por años. Al
entrar, se fijó en la escena del interior.
La caja registradora se parecía a aquellas de cuerda que había usado en
su juventud. Una cortés camarera se le
acercó y le extendió una toalla de papel para que se secara el cabello, mojado
por la lluvia. Tenía un rostro agradable
con una hermosa sonrisa. Aquel tipo de
sonrisa que no se borra aunque estuviera muchas horas de pie. La anciana notó que la camarera estaba como
de ocho meses de embarazo. Sin embargo,
esto no le hacía cambiar su simpática actitud.
Pensó en cómo, gente que tiene tan poco, pueda ser tan generosa con los
extraños. Entonces se acordó de
Alberto...
Luego de terminar su café
caliente y su comida, le pagó a la camarera el precio de la cuenta con un
billete de cien dólares. Cuando la muchacha regresó con el cambio, se dio
cuenta que la señora se había ido.
Pretendió alcanzarla. Al correr
hacía la puerta, vio en la mesa algo escrito en una servilleta de papel al lado
de 4 billetes de $100. Los ojos se le llenaron de lágrimas cuando leyó la nota:
"No me debes nada, yo estuve una vez donde tu estás. Alguien me ayudó como hoy te estoy ayudando a
ti. Si quieres pagarme, esto es lo que
puedes hacer: No dejes de ayudar y ser de bendición a otros como hoy lo hago
contigo. Continúa dando de tu amor y no permitas que esta cadena de bendiciones
se rompa."
Aunque había mesas que limpiar y
azucareras que llenar, aquel día se le fue volando. Esa noche, ya en su casa, mientras la
camarera entraba sigilosamente en su cama, para no despertar a su agotado
esposo que debía levantarse muy temprano, pensó en lo que la anciana había
hecho con ella. ¿Cómo sabría ella las necesidades que tenía con su esposo, los
problemas económicos que estaban pasando, máxime ahora con la llegada del
bebé? Era consciente de cuan preocupado
estaba su esposo por todo esto.
Acercándose suavemente hacia él, para no despertarlo, mientras lo besaba
tiernamente, le susurró al oído: " Alberto: Todo va a estar bien, te
amo..."
Recuerda
lo que hicieron contigo, en el Nombre del Señor, y continúa la cadena de
bendición. No estás solo (a) La Familia
de DIOS está contigo.
En La
Mesa del Señor hay espacio para ti: ¡Ven Hoy!