
Star Wars: Episode II—Attack of the Clones, comenzando el el 16 de mayo de 2002, transcurre diez años después de la primera entrega, 'Episodio I. El Jedi Anakin (Actor Canadiense Hayden Christensen) tiene ahora 20 años, un joven con abilidades superiores y aún con ambiciones altas, qué está bajo el irritado y riguroso tutelage de su mentor Obi-Wan Kenobi (Ewan McGregor), y atreviendose a arriesgar su estatus en el Orden Jedi, que prohibe ataduras románticas, por perseguir una pasión por la temeraria Senadora Padme Amidala (Natalie Portman). paran con el resbaladizo y posible insidioso Senador Palpatine (Ian McDiarmid), además, la batalla con el rebelde Jedi Dooku (Christopher Lee) y sus "droides", más, con un ejército cloneados del vil caza-recompenzas Jango Fett (Maori actor Temuera Morrison).
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En 'El ataque de los clones', la República continúa envuelta en luchas y sumida en el caos. Un movimiento separatista formado por centenares de planetas y poderosas alianzas empresariales supone nuevas amenazas para la galaxia a las que ni siquiera los Jedi pueden poner freno. Estas maniobras, planeadas hace mucho por una poderosa fuerza aún desconocida, conducen al estallido de las Guerras de los Clones... y al principio del fin de la República. Para contrarrestar la amenaza que se avecina, el Canciller Supremo, Palpatine, que sigue consolidando su poder, autoriza la creación de un Gran Ejército de la República para ayudar a los abrumados Jedis. Con tan preocupante panorama como telón de fondo, los caminos de Obi-Wan Kenobi, Padmé Amidala y Anakin Skywalker se cruzan por primera vez desde el conflicto entre la Federación de Comercio y el planeta natal de Padmé, Naboo. Anakin se ha convertido en el consumado aprendiz de Jedi de Obi-Wan, quien, a su vez, ha experimentado la transición de alumno a maestro, mientras que Padmé, la antigua reina de Naboo, es ahora una distinguida senadora. A Anakin y a Obi-Wan se les encomienda la protección de Padmé, señalada como objetivo por unos asesinos. |

Investigando el misterio que se oculta detrás de la amenaza que pende sobre la vida de Padmé, Obi-Wan viaja a dos mundos distintos del límite exterior de la galaxia. Allí se tropieza con un temible cazador de recompensas cuyo papel en el misterio va más allá de las primeras sospechas de Obi-Wan. Éste también se cruza en el camino de un Maestro Jedi, antes reverenciado y ahora desilusionado, que encabeza el movimiento separatista.


