Visiónde vida.
Periódico EL VOCERO
San Juan, Puerto Rico
sábado, 28 de noviembre de 2009
Por: Rafy Rivera
EL VOCERO
Manolo Álvarez tiene bien claro lo que quiere en la vida.
No hay un día en que no vea todas las bendiciones que le han llegado,
que las sienta y sobre todo las agradezca.
“Tengo que ser recíproco con cada persona que se me acerca y me da
la oportunidad de enseñarle y aprender de ellas”, dice. “Hay que agradecer a Dios por cada cosa que nos ha dado y ver lo positivo de cada situación en la vida”.
Manolo es una persona ciega.
A pesar de no haber visto nunca las cosas tal y como las ven
las personas que tienen el sentido de la visión, esto nunca le ha impedido poder ver la
vida en su justa perspectiva.
Incluso, fueron precisamente todos los obstáculos que le
pusieron en la vida los que lo
convirtieron literalmente en
experto en “abrirles” los ojos
a los demás.
“Hubo dos factores bien importantes en mi vida.
Primero, mi mamá (Virginia Alvarez Cabán q.e.p.d.), que siempre
creyó en mí y me enseñó a dar
sin esperar nada a cambio, a
valorar el poder darles a los
demás. Otra cosa fue que siempre me decían que no podía
hacer las cosas. Cuando me
interesé en estudiar computadoras, me decían que cómo lo
haría si yo no veía, y yo dije que lo haría y lo logré”, señaló Manolo, quien coordina un área de tecnologías para personas ciegas, en el Programa de Asistencia Tecnológica, Instituto FILIUS, Administración Central de la
Universidad de Puerto Rico.
Desde los 4 años, Manolo desarrolló retinitis pigmentosa, una con-
dición hereditaria que mata las células
de la retina y causa ceguera. “Desde pequeño veía sombras; no podía
distinguir si era una cara u otra cosa;
veía eso y no sabía que era. Es como
cuando ves a través de un cristal
empañado”.
Sin embargo, esto no fue impedimento para que Manolo cumpliera
cada uno de sus sueños.
Al terminar sus estudios de escuela superior entró a la Universidad
de Puerto Rico donde comenzó una
carrera en administración de empresas con especialización en programación de computadoras. “De ahí
me surgió la inquietud de crear sistemas que pudieran ayudar a personas ciegas. Terminé mi bachillerato en la Universidad
de Nueva York, como parte de un proyecto
piloto de educación a distancia".
Sus experiencias rindieron frutos. Uno de sus inventos preferidos, es el de
los videojuegos. Utilizando la tecnología parlante que desarrolló para
los cajeros ATM, Manolo creó varios videojuegos, uno de béisbol y otro de carreras de autos, los cuales pueden ser utilizados, tanto para videntes como
personas ciegas.
En el de béisbol, el pelotero Carlos Delgado le cedió el usar su figura y nombre para el proyecto. “Es un ser humano fuera de serie, muy sensible. En el video aparece bateando,
tal y como es en el terreno de juego”, explicó. El sistema de los videojuegos le aplica el sonido a cada
parte, convirtiendo el audio en una
herramienta de orientación para los
niños.
Tanto fue el empeño de lograr sus metas, que puso a hablar a los cajeros de
la red ATH del Banco Popular. La idea era
que personas ciegas pudieran tener
acceso a dicho sistema. Manolo se las inventó y las convirtió en toda una realidad. Al
presente, ya muchos de ellos tienen sonido, lo cual los hace accesibles a todos. “Ese sistema ya existía, pero yo lo creé de acuerdo con las
necesidades en Puerto Rico. Llevé la idea
y ya está en función.
Incluso, en la Internet puede ver cómo
es parte de ésta en www.manolo.net.
Pero no para aquí. Otra de sus ideas
llegó al espacio, específicamente a la NASA (Administración Nacional de Aeronaútica y Espacio) donde trabajó en la programación de una herramienta que convierte en claves sonoras las fotos de los satélites
y utilizarlas como herramientas de educación para los niños ciegos. Los
niños de educación especial del sistema público, del Departamento de Educación de Puerto Rico, utilizan todo esta creación de Manolo.
Cuando el astronauta boricua Joe Acabá Herrero visitó a Puerto Rico en junio
pasado, Manolo le hizo entrega de una
bandera de la isla en sistema Braille.
No empece a todos estos logros, Manolo admite que el más grande es el de convertirse en padre de Ambar, de cuatro años, y su esposa Miltia.“Es mi mayor responsabilidad. Es algo que se siente muy grande y el mayor ejemplo de que podemos lograr todo”, afirma.
Su meta a largo
plazo es finalizar su doctorado en educación especial y, claro, seguir abriéndoles
los ojos a todo el mundo.
Manolo Álvarez, es sin dudas, todo un Corazón Boricua.
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