LA CHIRINGA
Dale hilo, dale hilo,
para ver si se encampana
y del viento se enamora
mi chiringa borincana.
Yo la hago con varillas
de la penca de la palma
y la visto con papel
para que sea liviana.
De mil formas y colores
del arcoiris hermana
su rabo se mueve suave
como un pedazo de calma.
Con ella elevo mis sueños
mi pensamiento y mi alma
mi cuerpo pegado al suelo
se convierte en mi ancla.
Y desde la altura clara
yo veo allá en el mañana
en forma de mi bandera
la chiringa borincana.