Aquí encontrarás
algunas de las oraciones que aparecen en nuestros boletines. Imprímelas y
llévalas contigo; ora con entrega y dialoga con Jesús - ¡El tiene tantas cosas
que decirte!
Según pase el
tiempo, más oraciones serán añadidas a esta página.
¿Quién
decimos que eres, Señor?
Decimos que eres
Dios,
pero seguimos a
otros dioses;
el poder, el
prestigio, la eficacia, el dinero,
la salud, la casa,
las cosas, el ocio…
Decimos que eres
Padre,
pero vivimos como
huérfanos;
tristes,
desorientados, agobiados, cansados,
indiferentes al otro,
como si no fuera hermano.
Decimos que eres
el Camino,
pero seguimos
otras rutas;
no encontramos
tiempo para Ti,
no reflexionamos,
no hablamos contigo, ni te disfrutamos.
Decimos que eres
la Verdad,
pero nos
engañamos;
nos creemos todas las
mentiras que nos ofrecen.
Decimos que eres
la Vida,
pero vivimos de
forma rutinaria;
arrastramos la
vida sin entusiasmo ni plenitud.
Decimos que eres
Todo,
pero no se nota en
nuestro comportamiento;
no vivimos como
personas habitadas por ti.
Llénanos de tu
Vida en abundancia,
ocúpate de que
nuestra vida recupere
su sentido y tu
Amor.
(Autor: Pedro Nuñez)
Estuve enfermo y
me llamaste por mi nombre.
Estuve enfermo y
venías cada mañana sonriente a decirme: ¡Buenos Días!
Estuve enfermo y
fui para ti alguien y no algo.
Estuve enfermo y
aceptaste con paciencia mis impaciencias.
Estuve enfermo y
siempre que venías a verme me dabas paz.
Estuve enfermo,
llegué con miedo y apurado y me acogiste con cariño.
Estuve enfermo y
diste vuelta a mi almohada para que estuviera mejor.
Estuve enfermo y
me tratabas con paciencia.
Estuve enfermo y
me diste lo que más necesitaba: cariño, comprensión, escucha y amor.
Estuve enfermo y
me diste a Dios.
Tomado del libro: El sentido del
Sufrimiento
Por Miguel Ángel Monge Sánchez y José Luis León
Gómez
Revisado en: Sep 15, 2005
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