1900-1950 La Música Clásica I -(Nota: Falta incluir el periodo del 1800-1900 Y la historia de la danza)

Primera Mitad del Siglo XX 1900-1950:

Introducción:

La música clásica, o música de arte, es una forma de expresión artística elevada al grado mas alto de perfeccionamiento creativo e interpretativo. La música de arte pertenece a las grandes salas de concierto y se desplaza dentro de un contexto intelectual en donde comparten artistas de gran reconocimiento internacional, tanto en el mundo de la ópera,como en la canción de arte, la música instrumental solista, la música de cámara, la música sinfónica, la dirección de orquesta, y sobre todo, en la composición.

Nuestros primeros compositores del Siglo XX heredan un estilo Romántico Nacionalista siguiendo las tendencias de compositores como Frederick Chopin, pionero de esta escuela nacionalista, quien se dedicó a componer valses, mazurkas, baladas, y polonesas, como géneros de concierto. Siguiendo esa moda nacionalista como impulso de la Revolución Francesa, nuestros compositores nacionalistas cultivaron mayormente danzas, valses, y canciones de arte, inspirados en temas y ritmos nacionales de la época. La danza, que se había convertido en símbolo de identidad nacional motivada por el impacto de nuestro himno nacional, La Borinqueña, , dominó el mundo de la creatividad, tanto en la música popular, en la música folklórica, como en la música de arte.

Se destacan en la primera mitad del Siglo XX los compositores José Ignacio Quintón (1881-1925), y José Enrique Pedreira (1903-1959). José Enrique Pedreira se desempeñó además como un excelente pianista y profesor de música, y maestro de la gran pianista puertorriquerña, Irma Isern, quien fuera además profesora de piano de su hija Irma Luz Vallecillo, destacada pianista internacional, producto de ese legado indirecto del Maestro Pedreira.

 En la ópera, Antonio Paoli, extraordinario tenor puertorriqueño alcanzó un increíble reconocimiento a nivel internacional y el pianista Jesús María Sanromá, quien fuera niño prodigio, desarrolló una extraordinaria carrera como concertista internacional que ha sido muy difícil superar por otro pianista puertorriqueño. Desde los 13 años, en 1915, Sanromá ya daba conciertos y ya para el 1924 era todo un concertista profesional. En 1926 tocó por primera como solista de la Orquesta Sinfónica de Boston y poco tiempo después fue nombrado solista oficial de esta orquesta, cargo que ocupó por 20 años.

 Durante esta primera mitad del Siglo XX se distinguieron además el Quinteto de los Hermanos Figueroa como concertistas de fama internacional, y el Coro de la UPR, fundado por Augusto Rodríguez en 1936 también hizo historia participando en giras de concierto internacionales.
 
 

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II Mitad del Siglo XX

Década del 1950

 La década de 1950 es importantísima en el desarrollo musical de Puerto Rico ya que se funda varias instituciones musicales que van afectar dramaticamente de forma positiva el desarrollo de la música puertorriqueña a partir de este periodo.

Entre estas nuevas insituciones, El Festival Casals se convierte en uno de los foros de música clásica mas prestigiosos del mundo entero. A partir de 1957, Puerto Rico pasa a ser un centro de gran intercambio cultural artístico internacional en donde nos van a visitar grandes virtuosos, directores de orquestas, orquestas sinfónicas de otros países, y grupos de cámara. Los grandes maestros de la composición y de la interpretación se dan cita en Puerto Rico junto a nuestros grandes músicos del patio.

La primera escuela neo-nacionalista:

 La década del 1950 está representada por un grupo de distinguidos compositores modernistas que cultivan un estilo neo-nacionalista. Se caracteriza este movimiento por un modernismo que utiliza como base de inspiración vocabularios híbridos atonales con elementos rítmicos, armónicos, y melódicos inspirados en nuestros ritmos negros y criollos.

Los primeros representantes de este neo-nacionalismo puertorriqueño son los maestros Héctor Campos Parsi, Jack Delano, y Amaury Veray. Existe un compromiso patriótico de estos compositores de añadir a los moldes del lenguaje internacional de la música de arte contemporánea un toque nacional para definir sus composiciones como obra puertorriqueña. Jack Delano describe su lenguaje musical neo-nacionalista de la manera siguiente:"Yo quiero hablar un lenguaje [musical] que mucha gente entienda. La música es para llegar a los corazones de la gente."

 El tema de la negritud, sus ritmos de tambor y de clave inspirados en géneros como la bomba y la plena, la décima como símbolo de expresión jíbara del aguinaldo y el seis, y la danza puertorriqueña, siguen sirviendo de inspiración a otros compositores como Narciso Figueroa, y Luis Antonio Ramírez que se añaden a este periodo.

Llegó un jíbaro a San Juan
y unos cuantos piti yanquis
lo atajaron en un parque
queriéndolo conquistar
le hablaron del Tío Sam
de Wilson, de Mister Root,
de New York, de Sandy Hook,
de la libertad del voto,
del dólar, del Habeas Corpus,
y el jíbaro dijo: ¡Mnjú!
[Décima de Luis Llorens Torres
Música de Luis Antonio Ramírez de "Nueve Cantos Antillanos"]
Para fines de la década de 1960 y principios de los años de 1970 comienzan a destacarse cuatro compositores. Rafael Aponte Ledée, Francis Schwartz, Luis Manuel Alvarez, y Ernesto Cordero.

 El compositor Francis Schwartz, norteamericano, se establece en Puerto Rico y junto a Rafael Aponte Ledée, puertorriqueño, crean un movimiento de vanguardia atonal llamado Fluxus.

Schwartz fiel seguidor de la escuela de John Cage, compositor norteamericano, cultiva un estilo de composición neo-dadaísta. El neo-dadaísmo de Schwarz es un estilo inspirado en el dadaismo de 1915, estilo estructurado sobre la sátira y la burla, la improvisación, y la búsqueda de nuevas sonoridades, incluyendo pianos alterados, sonidos grabados y procesados, y participación de público con gestos y sonoridades vocales, un estilo que Schwartz define como poliartístico.

 El compositor Rafael Aponte Ledée por otro lado representa la vanguardia de los movimientos contemporáneos europeístas que en cierta medida, en una forma mas seria que Schwartz, experimentan también con nuevas sonoridades como la de insertar monedas en las cuerdas del piano, o colocar objetos sobre las cuerdas para conseguir nuevos timbres sonoros. La continua búsqueda de un lenguaje atonal y nuevas sonoridades tímbricas productos de la experimentación, la utilización de escalas dodecafónicas y seriales, la música concreta (utilización de grabaciones sonoras del medio ambiente), y el aleatorismo (improvisación), son elementos de un lenguaje musical tenso, disonante, producto de la posguerra. Este lenguaje está enmarcado dentro de un surrealismo musical que no acepta al neo nacionalismo como tendencia modernista contemporánea.

Segunda escuela neo-nacionalista:

Para el 1970 surgen dos compositores de tendencias unificadoras del pensamiento artístico musical puertorriqueño: Luis Manuel Alvarez y Ernesto Cordero.

Luis Manuel Alvarez, explora el mundo disonante contemporáneo utilizando escalas serialistas, y nuevas escalas de su creación dentro de las nuevas tendencias vanguardistas, inclusive electroacústicas utilizando por primera vez en Puerto Rico el sintetizador, pero atemperando su arte con una rítmica criolla, negra, mulata, hispanoárabe, e indoamericana.

Ernesto Cordero, es un compositor mas liberal, mas conservador, pero también un neo-nacionalista que no quiere apartarse del criollismo antillano. Su música primariamente está orientada hacia la guitarra y la canción de arte pero de corte criollo.

Ambas tendencias con el pasar del tiempo van por gravedad uniéndose en un centro que va a definir la tendencia preferida de los compositores de la música de arte desde los años de 1970 hasta el presente. Las características de este movimiento se pueden resumir como:

Un neo-nacionalismo que coquetea con la vanguardia europea y electroacústica sin abandonar el lenguaje rítmico caribeño; un neo-nacionalismo puro y mas criollo que visita las viejas tendencias tonales atreviéndose a jugar con el pasado romántico-nacionalista y folklórico, y un neo-nacionalismo híbrido pero libre, que hace arte puertorriqueño sin importar el compromiso con ataduras artificiales para estar 'in 'o para identificarse con lo que se hace en Europa o en América. Surge de este movimiento un lenguaje natural producto de la herencia popular, pero utilizado de manera clásica e intelectual.

 Generación de compositores puertorriqueños destacados a nivel internacional a partir de los años de 1980:

Uno de los compositores que mas se han destacado internacionalmente dentro de esta vanguardia neo-nacionalista es Roberto Sierra. Roberto Sierra es un trabajador incansable que ha buscado proyectarse dentro de este mundo internacional consistentemente y lo ha logrado. Sus obras "Bongo-0" y "Salsa para vientos", elocuentemente lo clasifican dentro de este neo nacionalismo de vanguardia.

Otros compositores que merecen mencionarse por su gran trabajo en el campo de la composición son William Ortiz Alvarado, Alfonso Fuentes,  Raymond Torres,  Carlos Cabrer, y Carlos Vázquez, José Rodríguez Alvira, Javier de la Torre, Mariano Morales, Carlos Morales, y José Montalvo. Entre las mujeres representativas de la composición puertorriqueña podemos mencionar a: Sonia Morales, Awilda villarini, Esther Alejandro y Loyda Camacho.  En el campo de la composión musical para guitarra se han destacado los maestros Juan Sorroche, y Leonardo Egúrbida.

[Oportunamente, de conseguir coauspicio para ampliar esta página, incluiremos de ser posible a todos los compositores de la música de arte, con ejemplos de sus obras y partituras.  Si acaso he omitido algunos de nuestros compositores, por favor escriban a alvarezl@coqui.net]

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