La décima en Puerto Rico
como símbolo de identidad nacional
por Luis Manuel Alvarez

(conferencia dedicada como homenaje póstumo
a la memoria de Consuelo Araujo, Ex-Ministra de Cultura de Colombia)

Conferencia ilustrada presentada enValledupar, Colombia en el
Foro Internacional sobre la Décima
celebrado del 27 al 28 abril del año 2001
con el acompañamieno del grupo
Mapeyé dirigido por Antonio (Tony) Rivera



Introducción:

 Los movimientos revolucionarios que se dan a finales del Siglo XVIII, especialmente la Revolución Frances producen unos cambios sociales drásticos motivados por un cambio de filosofía de vida, y un nuevo pensamiento social que buscaba romper con los viejos órdenes monárquicos europeos. Este periodo revolucionario produce un nuevo re-enfoque de definición cultural entre los pueblos de Europa y América basado en la filosofía de igualdad de las razas humanas. Este nuevo orden socio-cultural transforma la actividad creativa e intelectual estableciendo como centro de estudios comparativos la cultura de las sociedades campesinas en contrastes con las sociedades urbanas.

Hacia el 1812, motivados por esta nueva filosofía, los alemanes, encontraron que sus raíces culturales estaban depositadas en los mitos y leyendas de sus campesinos, y que estos mitos y leyendas contenían fragmentos de la mitología de su raza ariana. Con este hallazgo los alemanes instrumentaron un movimiento político para resaltar el orgullo nacional de su raza. A pesar de que a los alemanes se le fué la mano, ya que desarrollaron un super ego racial que luego culminó con la segunda guerra mundial con la consabida política de exterminio de los judíos para evitar la contaminación de su raza, lo cierto es que los demás pueblos europeos adoptaron su mismo modelo político para resaltar el orgullo nacional de su gente. Es de este nuevo modelo político que emerge la figura del campesino como símbolo de orgullo nacional del siglo 19. Basados en esta nueva filosofía los intelectuales europeos productos de este movimiento, se lanzan a la búsqueda, recopilación y análisis de leyendas, cuentos, poesía, y de la música campesina para poder entender la esencia de su propio ser. Producto de este movimiento intelectual, político, y cultural, William John Thoms, acuña en Inglaterra en 1842 el término folklore para definir las culturas campesinas como folk o anticuarios que servían de base e inspiración para el estudio comparativo de la cultura o lore de las comunidades campesinas. Y finalmente en el 1850 este movimiento fue bautizado por los rusos como el Periodo Romántico Nacionalista y así quedó reconocido en las páginas de la historia de la música para siempre. Como parte de su compromiso cultural con este movimiento, los rusos establecieron por decreto que para poder escribir música clásica a la rusa, había que utilizar sus raíces nacionales. Chopin sin embargo ya se les había adelantado utilizando los géneros musicales del folklore polaco para componer mazurkas, valses, polkas, y polonesas, y baladas de concierto.

 En Puerto Rico este movimiento cultural queda parafraseado en el libro El Gíbaro de Manuel Alonso publicado en 1849. Alonso se dedicó a analizar los bailes populares de la ciudad y del campo, clasificándolos en dos grupo: los bailes de sociedad, y los bailes de garabato. Los bailes de sociedad preferidos por la sociedad puertorriqueña de esta época eran la contradanza, el vals, el minué, el rigodón, el gallop, el cotillón, y mas adelante la polka y la mazurka. Como Francia estaba de moda casi todos los bailes representaban, o la fiebre del nacionalismo francés o la fiebre del nacionalismo europeo en general, pero sí habían un baile con los que el nacionalismo local se identificaba emocionalmente: La contradanza, que luego se convirtió en la danza puertorriqueña.

 El otro grupo de bailes clasificados como bailes de garabato eran los bailes jíbaros, esto es nuestros bailes campesinos. El garabato era y todavía es un gancho de palo que utilizan los campesinos para talar con el machete, gancho símbolo de la clase obrera campesina. Entre estos bailes estaba el fandanguillo, el sonduro, las cadena, los caballos, y el seis. Aunque Alonso menciona que el baile preferido de esta primera mitad del siglo 19 era el de las cadenas, ya en la segunda mitad de este siglo 19 el seis resultó el preferido sentimental de las comunidades jíbaras. Para beneficio de todos ustedes, el seis es el género musical puertorriqueño con el cual se canta la décima octosílba.
Para la época de la invasión de los norteamericanos en 1898 Puerto Rico ya contaba con estos dos géneros con los que el pueblo se identificaba con mucha emoción: La danza de la ciudad; y el seis jíbaro. El siglo 19 cierra con uno de los seises mas famosos de toda su historia: El seis de Andino compuesto por el destacado compositor de danzas Julián Andino. Pero lo que mucha gente ignora es que este seis era una danza compuesta inspirada en el seis jíbaro.

El resumen de este siglo 19 para Puerto Rico es sumamente interesante. Este periodo bosqueja una nueva filosofía político-cultural de identidad nacional con dos caras culturales con la que el pueblo se identifica: la primera resume una especial deferencia y respeto por las danzas nacionales de los países relacionados con la revolución y la segunda, una especial mención de los géneros con los que el pueblo se identificaba emocionalmente. Curiosamente el resultado de esta identificación emocional con estas danzas internacionales y locales es lo que va a resultar en la selección de géneros europeos que al final de siglo 19 terminan siendo géneros tradicionales puertorriqueños. Pero dentro de esta identificación con los géneros que se hace tradicionales surge un sentimiento especial sentimiento que yo defino como el parámetro de la emoción cultural. Para nosotros la danza puertorriqueña y el seis que canta nuestra décima representa ese parámetro de emoción cultural. Pero ese parámetro de emoción cultural en el seis es sumamente fuerte y su proyección mas allá de nuestra Isla del Encanto hay que analizarla y definirla dentro de la perspectiva de lo que en realidad representa nuestro seis. Y es que en la medida que el siglo 20 avanza, el seis va ganando una fuerza cultural y emocional cada vez mas extraordinaria. Cerrando el siglo 20 el seis cierra como nuestro principal símbolo de identidad nacional.

 El mejor testimonio de la fuerza cultural del seis boricua es su ámbito de acción cultural, sus funciones, sus usos y costumbres, y sobretodo el lenguaje musical que acompaña sus décimas. Como género comunicativo y narrativo el seis puede ser épico, romántico, jocoso, pasional y revolucionario, filosófico, religioso, chabacano, o por el contrario sumamente culto y poético. Es el mejor recurso de acción musical de los trovadores para improvisar décimas a los divino y a lo humano; pero también es uno de los mejores recursos para cantar décimas en promesas, parrandas, y trullas campesinas. En las tradiciones navideñas el seis es inseparable de su hermano menor: El aguinaldo. El aguinaldo representa el canto de la décima octosílaba y cuando se utiliza en rituales de música navideña, se canta tradicionalmente fuera de la casa; al entrar a la casa entonces se canta un seis. Esta tradición del aguinaldo afuera y el seis adentro arropa a todo Puerto Rico. En esta época la décima hexasílaba y la octosílaba domina todos los escenarios de la música navideña en Puerto Rico.

 Fuera de la navidad y del campo la décima es muy popular entre poetas cultos como Luis Llorens Torres, Virgilio Dávila, Juan Antonio Corretjer, Andrés Castro Ríos, y Edwin Reyes entre otros. En cada pueblo, en cada rincón de Puerto Rico hay poetas anónimos que cultivan la décima. La interrelación entre los poetas cultos y los cantantes y trovadores campesinos es extraordinaria. ¿Que trovador en Puerto Rico desconoce las décimas de Llorens? Esa misma interrelación existe entre la décima culta y la música popular. La décima también se infiltra en tanto en oraciones religiosas como en la plena.

 Décima religiosa:

 Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea
y solo un Dios se recrea
en tan grandiosa belleza
a ti Celestial Princesa
Virgen Sagrada María
yo te ofrezco en este día
alma vida y corazón
muéstrame tu bendición
todas las horas del día

Plena de Cesar Concepción:

Yauco pueblo perfumado
con la esencia del café
desde lejos se te vé
sobre un monte recostado
pasa un río por tu lado
que da esplendor a tu suelo
arriba el celeste vuelo
de tu monte poderío
empieza cerca del río
y termina cerca del cielo.

La décima brota como grito de identidad en tiempos de crisis políticas. En los años de la década de 1970 cuando el partido de la derecha que ambiciona para Puerto Rico la estadidad gana las elecciones, surgieron los grupos de nueva trova jíbara identificándose con la décima jíbara. Haciendo punto en otro son se hace famoso con su propuesta de nueva canción utilizando como recurso popular el aguinaldo y el seis utilizando décimas de Luis Llorens Torres, Juan Antonio Corretjer, entre otros. Andrés Jiménez surge con su seis llanera: ¡Coño despierta boricua! Y así el aguinaldo y el seis dejan de ser exclusivamente jíbaro para meterse en cuerpo y alma dentro de la música popular. Ejemplo:
Coño despierta boricua:
Décimas encadenadas
de Miguel Hidalgo, Matos Paoli,
y Andrés Castro Ríos:

 Montaña, montaña mía
montaña mía, tan altiva y tan tallada
y en la potentente mirada
¡Ay mirada! que tronchó la tiranía.
En tu limpidez(s) un día
¡Ay! un día cruzó el alba un lucero
que trazó su derrotero
Su derrotero en la sangre que arremete
sobre el filo del machete
¡Ay! el machete que uso Manolo el leñero.

 Cuando suena el caracol,
el caracol y rompe el trueno en la montaña
ve y búscame en mi cabaña
a mi cabaña, antes de que salga el sol
Cuando veas el arrebol
el arrebol del sol que en oriente sale
cuando escuchas mis cantares
¡ay! mis cantares y oigas un pueblo que grita
¡Coño despierta boricua!
oye boricua y ven a buscarme a Lares.

Coro:

Oye boricua yo te canto esta canción
¡Viva la Patria, viva la revolución!

Cuando suena el caracol,
el caracol y rompe el trueno en la montaña,
ve y búscame en mi cabaña,
a mi cabaña, antes de que salga el sol.
Cuando veas el arrebol,
el arrebol del sol que en oriente sal
cuando escuchas mis cantares y
mis cantares y oigas un pueblo que grita
¡Coño despierta boricua!,
oye boricua y ven a buscarme a Lares.

 Y no me llames por mi nombre,
¡Ay por mi nombre! que no te responderé.
Llámame por Guarionex,
por Guarionex aunque te retumbe el orden.
Cuando veas que se desborden,
que se desborden quebradas y manantiales,
si escuchas los atabales,
los atabales de un Guajataca que grita:
¡Coño despierta boricua!,
oye boricua y ven a buscarme a Lares.

Lares significa el paso,
¡Ay el paso! que dimos a la alborada,
cuando aquella madrugada
ay madrugada, rompimos el negro lazo.
Lares también es zarpazo,
es zarpazo que al invasor clavaremos,
cuando a este pueblo le echemos
oiga le echemos sangre de nuestra pasion
y grite el corazón,
el corazón,: ¡Patria o muerte venceremos!

Betances me está llamando
me está llamando, y ya Ruiz Belvis me hace seña.
Manolo prende la leña,
oiga la leña y Brookmas (?) la está soplando.
Ya Mariana está bordando
está bordando, bandera en mis cafetales,
y ya por todos los lugares
ay los lugares,se escucha un pueblo que grita
¡Coño despierta boricua!,
oye boricua y ven a buscarme a Lares.


La décima desde los años de la década de 1950 invade la música clásica contemporánea creando un neo nacionalísmo clásico. Héctor Campos Parsi la utiliza en sus puntos cubanos, y los compositores Amaury Veray, Narciso Figueroá, Luis Antonio Ramírez, Ernesto Cordero, y este servidor Luis Manuel Alvarez utilizamos la décima en canciones de arte inspiradas en motivos folklóricos asociados con el aguinaldo y el seis como el siguiente ejemplo:
 

Alvarada Boricuo Cubana:
Décimas de Nicolás Guillén;
música de Luis Manuel Alvarez

 Décima cuarenta y cuatro*

No sé si me olvidarás,
ni si es amor este miedo:
yo sólo sé que te vas;
yo sólo sé que me quedo.
Como la espuma sutil 
en que el mar muere deshecho,
cuando roto el verde pecho 
se desangra en el cantil,
no servido, sí servil,
sirvo tu orgullo no más,
y aunque la muerte me das,
ya me ganes o me pierdas, 
sin saber si me recuerdas
no sé si me olvidarás ¡ay le la!
¡Que largo camino anduve
para llegar hasta ti,
y qué remota te vi
cuando junto a mi te tuve!
Estrella, celaje, nube,
ave de pluma fugaz,
ahora que estoy donde estás,
e deshaces, sombra helada:
ya no quiero saber nada;
yo sólo sé que te vas¡ay le la!

Flor que sólo una mañana 
duraste en mi huerto amado, 
del sol herido y quemado 
tu cuello de porcelana: 
quiso en vano mi ansia vana 
taparte el sol con un dedo; 
hoy así a la angustía cedo 
y al miedo, la frente mustia...
No sé si es odio esta angustia, 
ni si es amor este miedo¡ay le la!
¡Adiós! En la noche inmensa
y en alas del viento blando,
veré tu barca bogando,
la vela ímpoluta y tensa,
Herida el alma y suspensa
te seguiré, si es que puedo;
y aunque iluso me concedo
la esperanza de alcanzarte,
ante esa vela que parte,
yo sólo sé que me quedo¡ay le la!

*En Puerto Rico se le llama décima cuarenta y cuatro a la glosa de cuatro versos de pie forzado, glosaque obliga
la creación de cuatro décimas.  La suma de todos los versos es cuarenta y cuatro.

La décima del seis se canta con mas de cien estilos y variantes musicales regionales. Estos estilos se identifican con un apellido que defina la función de cada seis. Estas funciones se asocian con apellidos que apelan una coreografía, como en el caso del seis chorreao, seis en donde las parejas bailan chorreándose o bajando su cuerpo doblando las rodillas hasta casi llegar al piso mientras el público grita" "¡buscalo abajo"! El seis del pañuelo, que es una variante del seis chorreao en modo menor, utiliza el pañuelo como parte de su coreografía. Otros seises que caen en esta misma categoría son: el seis del machete amarrao, el seis del juey, y el seis de la culebra, algunos de estos ya desaparecidos y que solo se bailan en espectáculos folklóricos.

 Otras categorías de seises son los que se asocian con un pueblo o region, o los que se asocian con músicos, personajes, o compositores como son el seis de andino, que ya mencionamos, el seis fajardeño asociado con el estilo de trova del pueblo de Fajardo, o el seis mapeyé que algunos asocian con un personaje conocido como 'hermano Peyé', y de ahí ma'peyé.

 Otra categoría clasifica los seises con ritmos específicos*, como el caso del seis tumba'o que es un ritmo sincopado pero que también produce muchas variantes de sincopas que crean muchas variantes de seises tumbaos. Entre estos seises tumbaos están el seis mariandá, el seis villarán, el seis montuno, también conocido como seis guaracha. Los ritmos tumbaos son muy parecido o son ritmos hermanos que se confunden con el son cubano. Estos ritmos tumbaos se integran a la salsa, y los músicos puertorriqueños los definen como tumbao criollo. Los cubanos solamente le dicen son.

 Es por ese parentezco cultural del tumbao criollo con el son que los cubanos abrazan y se confunden con la salsa queriéndola hacer celosamente cubana cuando escuchan ese ritmo contagioso del tumbao que ellos han nacionalizado como ritmo cubano pero que vuelve locos tanto a los cubanos, como a los colombianos, como a los panameños como a los Venezolanos o a los Puertorriqueños, etc. Y es que este ritmo es bien caribeño y nos pertenece a todos por igual. Pero mas locos se volverían los cubanos si comienzan a escuchar las ciento y pico de variantes de seises para entonces descubrir la verdadera afinidad que crea esa gran emoción cultural de nuestro seis con la del son cubano, y la guajira. La interrelación cultural entre el pueblo cubano y el puertorriqueña si ellos comienza a escuchar las variantes de los seises, entonces sí que revivirían de nuevo las décimas de nuestra Lola Rodríguez inspiradas en la glosa:

*nota:  Para relacionarse con nuestra herencia de ritmos negros, hispanoárabes, europeos, e indoamericanos favor de leer el artículo de la presencia negra en el internet en : http:/home.coqui.net/alvarezl y buscar artículos

Cuba y Puerto Rico son
de un pájaro las dos alas
reciben flores y balas
en un mismo corazón.


Y es que somos culturalmente hermanos, pero esa hermandad no es solo con el pueblo cubano. ¡Ese pájaro, símbolo de nuestra infancia cultural, es un pichoncito al lado de la verdadera ave que con sus dos alas enormes arropa a toda la América Latina! Nuestro seis viaja y se transporta con sus ritmos no solo a Cuba. Existe toda una categoría de seises que nos enlaza a un gran mundo cultural mas allá del cubano. Esta categoría de seises cumplen con el comprimiso de identidad nacional de una Patria Grande que las parcelas políticas nos tienen vedadas y que musicalmente las abrimos con nuestro seis. El seis llanera que interpretamos, el "¡Coño despierta boricua! es un seis llanera con un ritmo de joropo típico de los llanos de Colombia o Venezuela. El seis veracruzano nos identifica con México. Escuchar puede exitar a los mexicanos y hacerlos gritar: ¡yaaaja! Ejemplo.

 Otros seises que amplían la frontera de identidad nacional del pueblo puertorriqueño son los seises tango y los seises milonga que parecen haber sido creados por argentinos o uruguayos. Ejemplo:

Existen otros seises como el seis español que busca una identidad nacional con España, otro seis joropo que nos identifica con Venezuela y Colombia. Ejemplo:

 Y regresamos con el seis mapeyé. ¿Cuantos de ustedes los colombianos disfrutan de la emoción del futbol, especialmente del equipo llamado 'El Nacional"? ¿Que canta el público cuando está completamente exitado por una jugada extraordinaria del Nacional?

 Ejemplo del mapeyé.

Con estos ejemplos nuestro seis puertorriqueño nos define a todos como un solo pueblo. Sí. Un solo pueblo. y es que somos un solo pueblo, pueblo que es como un condor gigantesco cuya cabeza y pico se extienden hasta Expaña llegando hasta el polo norte, y sus dos inmensas alas cubren a Africa y América, arropando con su cuerpo todos nuestros territorios, extendiéndose su rabo hasta tocar el polo sur. En cada uno de esos territorios que abraza el condor en su inmenso nido, ese inmenso condor, ha ido anidando huevos culturales. Es ahora en el siglo 21 que cada huevo empollado ha ido tomando vida cultural con conciencia propia y emoción cultural de Patria. Cada huevo tiene su Patria. Puerto Rico es una de ellas; Colombia otra, Peru, Chile, Uruguay, México, Trinidad, Guadalupe, Haití, República Dominicana, España, Brasil, son otras. Pero cada una de esas Patrias son Patrias chicas que pertenecen a una Patria Grande, inmensamente grande, con una emoción cultural inmensamente grande, fuerte, y vigorosa. Y esa Patria Grande es la que formamos todos los latino e iberoamericanos. Nuestro seis regional es símbolo de la Patria Chica, y símbolos de nuestra identidad nacional local, pero estos otros seises pertenecen a la categoría de Patria Grande con una emoción cultural que se mete dentro de las alas de ese gigantesco condor latinoamerican e iberoamericano símbolo de nuestra gran identidad nacional de Patria Grande.

 Muchas gracias.

 Luis Manuel Alvarez
Compositor e investigador
puertorriqueño

Universidad de Puerto Rico
Departamento de Música
 
 

Apéndice
Variantes de décimas:

Décimas de aguinaldo, décimas hexasilábicas con glosa o cuarteta de cuatro pies forzados:

Para saludar
el permiso pido
a este gran amigo
en su santo hogar
le quiero ofrendar
saludos sinceros
en el año nuevo
y en las navidades
saludarles quiero
mil felicidades

 Vengo saludando
a la muchedumbre
y como es costumbre
saludar cantando
así voy llevando
por lejanos lares
en las navidades
goces y alegría
deseo en el día
mil felicidades

 A la media noche
poco mas o menos
se vistió la luna
de blanco y de negro
amarillo el cielo
también se veía
el sol que salía
con su resplandor
con versos de amor
cantarles quería

Dueño de la casa
ya yo me despido
y tendrán que darme
lo que le he pedido
aguinaldo ha sido
lo que por mi voz
me despido yo
con José y María
pasen buenos días
¡Señores, adiós!

 
Decimas octosílabas de doble pie forzado:

 ¡Coño despierta boricua!
y ven a buscarme a Lares.

 Cuando suena el caracol,
el caracol y rompe el trueno en la montaña
ve y búscame en mi cabaña
a mi cabaña, antes de que salga el sol
Cuando veas el arrebol
el arrebol del sol que en oriente sale
cuando escuchas mis cantares
¡ay! mis cantares y oigas un pueblo que grita
¡Coño despierta boricua!
oye boricua y ven a buscarme a Lares.

 Coro:

Oye boricua yo te canto esta canción
¡Viva la Patria, viva la revolución!

Cuando suena el caracol,
el caracol y rompe el trueno en la montaña,
ve y búscame en mi cabaña,
a mi cabaña, antes de que salga el sol.
Cuando veas el arrebol,
el arrebol del sol que en oriente sal
cuando escuchas mis cantares y
mis cantares y oigas un pueblo que grita
¡Coño despierta boricua!,
oye boricua y ven a buscarme a Lares.

 Y no me llames por mi nombre,
ay por mi nombre que no te responderé.
Llámame por Guarionex,
por Guarionex aunque te retumbe el orden.
Cuando veas que se desborden,
que se desborden quebradas y manantiales,
si escuchas los atabales,
los atabales de un Guajataca que grita:
¡Coño despierta boricua!,
oye boricua y ven a buscarme a Lares.

Décima de controversia entre un trovador y una trovadora:
 
Trovador:

viendo la televisión

Esta jibarita brava
se porta como una fiera
y tan humilde que era
cuando yo la enamoraba
ya mi paciencia se acaba
no aguanto esta situación
llego de la plantación
donde voy a trabajar
y la encuentro en el hogar
viendo la televisión

 De lejos oyen tu voz
cuando gritas a Tomasa
avanza que se nos pasa
la novela de las dos
dejas quemar el arroz
y hasta secarse el sopón
tengo sobrada razón
para entrar en la porfía
si tu pasas todo el día
viendo la televisión

Esta es la mujer mas vaga
que en el mundo he conocido
si yo lo hubiera sabido
el demonio no me traga
esta vida no me halaga
es como una maldición
mientras yo estoy en acción
realizando mi jornada
ella está en csa sentada
viendo la televisión

 

Trovadora:

 ¡Sinvergüenza; manganzón!

Basta ya de molestarme
yo no soy esclava tuya
no vengas a buscar bulla
con intenciones de darme
no podrás amedrentarme
con tu vana pretensión
yo se bien mi obligación
y tu eres un mal marido
que nunca me has protegido
¡Sinvergüenza; manganzón!

 Cuando me casé contigo
desobedecí a mi padre
por cometer tal descuadre
hoy yo sufro este castigo
Por eso es que yo maldigo
aquella triste ocasión
que entregué mi corazón
a un bárbaro sin conciencia
quítate de mi presencia
¡Sinvergüenza; manganzón!

Como quieres pretender
que me mate cocinando
mientras tu estás vacilando
dedicándote al placer
eso así no puede ser
desiste de tu intensión
no acepto tu condición
espero no me provoques
conmigo no te equivoques
¡Sinvergüenza; manganzón!

Décima 34
Seis de Andino

Cambiaste el sol por la luna
el oro fino por cobre
y agua dulce por salobre
y el río por la laguna
Tu querías otro amor
te busqué sin tus desdenes
    ¿pero ahora que es lo que tienes?
    ¡Caístes en lo peor!
Creyendo hacer lo mejor
has cambiado tu fortuna.
Te salió amarga la tuna.
no resistes el sabor,
queriendo hacerlo mejor
Cambiaste el sol por la luna
A quien te vas a quejar 
A quien te vas a quejar
al ver que vas descendiendo
mira como vas perdiendo
hasta tu modo de andar
buscando tu mejorar,
te salió vacío el sobre.
Querías salir de pobre
sin esperanza ninguna,
cambiaste el sol por la luna
el oro fino por cobre
Adivino que en tu hogar
¡ay! basta en tu vivir
ya tu no sabes reir
lo que sabes es llorar.
Por lo que hiciste pasar
son tus penas una por una:
Cambiaste el sol por la luna
el oro fino por cobre
y agua dulce por salobre
y el río por la laguna.

 

Orquesta de instrumentos del seis jíbaro:

 La orquesta de instrumentos del seis resalta la presencia de muchas herencias culturales. Los géneros de la décima jíbara puertorriqueña se interpretan con una orquesta básica compuesta de cuatro, guitarra y güiro, a los cuales se le suman uno o varios cantantes, o trovadores. Esta orquesta se va reforzando con otros instrumentos como bongoes, maracas, palitos o claves y otros durante el transcurso del siglo 20 hasta llegar al siglo 21. Los refuerzos incluyen mas cuatros, instrumentos melódicos de cuerda de la familia de los antiguos laúdes y las guitarras. En ocasiones la orquesta criolla utiliza hasta tres cuatros contrapunteando a tres voces. Desde antaño, parte de este refuerzo melódico ha añadido a los conjuntos jíbaros, la sinfonía de mano conocida también como sinfonía de botones, o acordeón de botones e instrumentos de percusión como bongoes, maracas, claves, congas y un cencerro. En ocasiones se utilizaba también la marímbula, un bajo hecho de flejes de acero montados en hilera en una caja de madera, instrumento que poco a poco ha ido desapareciendo de la tradición, instrumento de la costa que se utiliza también en Colombia, como marimba. Curiosamente se están reviviendo otros instrumentos de la vieja familia del cuatro y ya hay conjuntos que han incorporado el tiple, especie de cuatro soprano, y la bordonúa, que es un tipo de cuatro-guitarra bajo en el canto de la décima puertorriqueña.

 La presencia física de estos instrumentos de los instrumentos de cuerda acusa influencia hispanoárabe; el güiro es obviamente de ascendencia indoamericana. Los bongoes son de origen afro-árabes.Y los demás refuerzos abonan mas elementos a esta herencia policultural al conjunto.
 
 

Nota: Esta conferencia fue presentada en Valledupar, Colombia, gracias a la invitación de la entonces Ministra de Cultura, Consuelo Araujo.  La conferencia fue presentada con ejemplos en vivos cantados e interpretados en la guitarra por este servidor con el acompañamiento del grupo Mapeyé dirigido por Antonio (Tony) Rivera.

Actualmente se está culminando el primer volumen de la décima como parte de la Antología de la Música Puertorriqueña en forma de CD con el propósito de poder accesar por medio de la computadora ejemplos musicales de nuestras tradiciones puertorriqueñas.  Los interesados en esta publicación favor de escribirme a:  Luis Manuel Alvarez - alvarezl@coqui.net.