La décima en Puerto Rico
como símbolo de identidad nacional
por Luis Manuel Alvarez

(conferencia dedicada como homenaje póstumo
a la memoria de Consuelo Araujo, Ex-Ministra de Cultura de Colombia)

Conferencia ilustrada presentada enValledupar, Colombia en el
Foro Internacional sobre la Décima
celebrado del 27 al 28 abril del año 2001
con el acompañamieno del grupo
Mapeyé dirigido por Antonio (Tony) Rivera





Introducción:

 Los movimientos revolucionarios que se dan a finales del Siglo XVIII, especialmente la Revolución Frances producen unos cambios sociales drásticos motivados por un cambio de filosofía de vida, y un nuevo pensamiento social que buscaba romper con los viejos órdenes monárquicos europeos. Este periodo revolucionario produce un nuevo re-enfoque de definición cultural entre los pueblos de Europa y América basado en la filosofía de igualdad de las razas humanas. Este nuevo orden socio-cultural transforma la actividad creativa e intelectual estableciendo como centro de estudios comparativos la cultura de las sociedades campesinas en contrastes con las sociedades urbanas.

Hacia el 1812, motivados por esta nueva filosofía, los alemanes, encontraron que sus raíces culturales estaban depositadas en los mitos y leyendas de sus campesinos, y que estos mitos y leyendas contenían fragmentos de la mitología de su raza ariana. Con este hallazgo los alemanes instrumentaron un movimiento político para resaltar el orgullo nacional de su raza. A pesar de que a los alemanes se le fué la mano, ya que desarrollaron un super ego racial que luego culminó con la segunda guerra mundial con la consabida política de exterminio de los judíos para evitar la contaminación de su raza, lo cierto es que los demás pueblos europeos adoptaron su mismo modelo político para resaltar el orgullo nacional de su gente. Es de este nuevo modelo político que emerge la figura del campesino como símbolo de orgullo nacional del siglo 19. Basados en esta nueva filosofía los intelectuales europeos productos de este movimiento, se lanzan a la búsqueda, recopilación y análisis de leyendas, cuentos, poesía, y de la música campesina para poder entender la esencia de su propio ser. Producto de este movimiento intelectual, político, y cultural, William John Thoms, acuña en Inglaterra en 1842 el término folklore para definir las culturas campesinas como folk o anticuarios que servían de base e inspiración para el estudio comparativo de la cultura o lore de las comunidades campesinas. Y finalmente en el 1850 este movimiento fue bautizado por los rusos como el Periodo Romántico Nacionalista y así quedó reconocido en las páginas de la historia de la música para siempre. Como parte de su compromiso cultural con este movimiento, los rusos establecieron por decreto que para poder escribir música clásica a la rusa, había que utilizar sus raíces nacionales. Chopin sin embargo ya se les había adelantado utilizando los géneros musicales del folklore polaco para componer mazurkas, valses, polkas, y polonesas, y baladas de concierto.

En Puerto Rico este movimiento cultural queda parafraseado en el libro El Gíbaro de Manuel Alonso publicado en 1849. Alonso se dedicó a analizar los bailes populares de la ciudad y del campo, clasificándolos en dos grupo: los bailes de sociedad, y los bailes de garabato. Los bailes de sociedad preferidos por la sociedad puertorriqueña de esta época eran la contradanza, el vals, el minué, el rigodón, el gallop, el cotillón, y mas adelante la polka y la mazurka. Como Francia estaba de moda casi todos los bailes representaban, o la fiebre del nacionalismo francés o la fiebre del nacionalismo europeo en general, pero sí habían un baile con los que el nacionalismo local se identificaba emocionalmente: La contradanza, que luego se convirtió en la danza puertorriqueña.

*Nota: Sobre la contradanza y el merengue véase "De la contradanza a la danza"

El otro grupo de bailes clasificados como bailes de garabato eran los bailes jíbaros, esto es nuestros bailes campesinos. El garabato era y todavía es un gancho de palo que utilizan los campesinos para talar con el machete, gancho símbolo de la clase obrera campesina. Entre estos bailes estaba el fandanguillo, el sonduro, las cadenas, los caballos, y el seis. Aunque Alonso menciona que el baile preferido de esta primera mitad del siglo 19 era el de las cadenas, ya en la segunda mitad de este siglo 19 el seis resultó el preferido sentimental de las comunidades jíbaras. Para beneficio de todos ustedes, el seis es el género musical puertorriqueño con el cual se canta la décima octosílba.

Para la época de la invasión de los norteamericanos en 1898 Puerto Rico ya contaba con estos dos géneros con los que el pueblo se identificaba con mucha emoción: La danza de la ciudad; y el seis jíbaro. El siglo 19 cierra con uno de los seises mas famosos de toda su historia: El seis de Andino compuesto por el destacado compositor de danzas Julián Andino. Pero lo que mucha gente ignora es que este seis era una danza compuesta inspirada en el seis jíbaro.

El resumen de este siglo 19 para Puerto Rico es sumamente interesante. Este periodo bosqueja una nueva filosofía político-cultural de identidad nacional con dos caras culturales con la que el pueblo se identifica: la primera resume una especial deferencia y respeto por las danzas nacionales de los países relacionados con la revolución y la segunda, una especial mención de los géneros con los que el pueblo se identificaba emocionalmente. Curiosamente el resultado de esta identificación emocional con estas danzas internacionales y locales es lo que va a resultar en la selección de géneros europeos que al final de siglo 19 terminan siendo géneros tradicionales puertorriqueños. Pero dentro de esta identificación con los géneros que se hace tradicionales surge un sentimiento especial sentimiento que yo defino como el parámetro de la emoción cultural. Para nosotros la danza puertorriqueña y el seis que canta nuestra décima representa ese parámetro de emoción cultural. Pero ese parámetro de emoción cultural en el seis es sumamente fuerte y su proyección mas allá de nuestra Isla del Encanto hay que analizarla y definirla dentro de la perspectiva de lo que en realidad representa nuestro seis. Y es que en la medida que el siglo 20 avanza, el seis va ganando una fuerza cultural y emocional cada vez mas extraordinaria. Cerrando el siglo 20 el seis cierra como nuestro principal símbolo de identidad nacional.

El mejor testimonio de la fuerza cultural del seis boricua es su ámbito de acción cultural, sus funciones, sus usos y costumbres, y sobretodo el lenguaje musical que acompaña sus décimas. Como género comunicativo y narrativo el seis puede ser épico, romántico, jocoso, pasional y revolucionario, filosófico, religioso, chabacano, o por el contrario sumamente culto y poético. Es el mejor recurso de acción musical de los trovadores para improvisar décimas a los divino y a lo humano; pero también es uno de los mejores recursos para cantar décimas en promesas, parrandas, y trullas campesinas. En las tradiciones navideñas el seis es inseparable de su hermano menor: El aguinaldo. El aguinaldo representa el canto de la décima hexasílaba y cuando se utiliza en rituales de música navideña, se canta tradicionalmente fuera de la casa; al entrar a la casa entonces se canta un seis. Esta tradición del aguinaldo afuera y el seis adentro arropa a todo Puerto Rico. En esta época la décima hexasílaba y la octosílaba domina todos los escenarios de la música navideña en Puerto Rico.

Fuera de la navidad y del campo la décima es muy popular entre poetas cultos como Luis Llorens Torres, Virgilio Dávila, Juan Antonio Corretjer, Andrés Castro Ríos, y Edwin Reyes entre otros. En cada pueblo, en cada rincón de Puerto Rico hay poetas anónimos que cultivan la décima. La interrelación entre los poetas cultos y los cantantes y trovadores campesinos es extraordinaria. ¿Que trovador en Puerto Rico desconoce las décimas de Llorens? Esa misma interrelación existe entre la décima culta y la música popular.  La décima también se infiltra en tanto en oraciones religiosas como en la plena.

                     Décima religiosa:

                     Bendita sea tu pureza
                    y eternamente lo sea
                    y solo un Dios se recrea
                    en tan grandiosa belleza
                    a ti Celestial Princesa
                    Virgen Sagrada María
                    yo te ofrezco en este día
                    alma vida y corazón
                    muéstrame tu bendición
                    todas las horas del día

                    Plena de Cesar Concepción:

                    Yauco pueblo perfumado
                    con la esencia del café
                    desde lejos se te vé
                    sobre un monte recostado
                    pasa un río por tu lado
                    que da esplendor a tu suelo
                    arriba el celeste vuelo
                    de tu monte poderío
                    empieza cerca del río
                    y termina cerca del cielo.

La décima brota como grito de identidad en tiempos de crisis políticas. En los años de la década de 1970 cuando el partido de la derecha que ambiciona para Puerto Rico la estadidad gana las elecciones, surgieron los grupos de nueva trova jíbara identificándose con la décima jíbara. Haciendo punto en otro son se hace famoso con su propuesta de nueva canción utilizando como recurso popular el aguinaldo y el seis utilizando décimas de Luis Llorens Torres, Juan Antonio Corretjer, entre otros. Andrés Jiménez surge con su seis llanera: ¡Coño despierta boricua! Y así el aguinaldo y el seis dejan de ser exclusivamente jíbaro para meterse en cuerpo y alma dentro de la música popular. Ejemplo:

                Coño despierta boricua:
               
                Décimas encadenadas*
                de Miguel Hidalgo, Matos Paoli,
                y Andrés Castro Ríos:

*Nota:  La décima encadenada crea una estructura de canto que juega con los versos octosílabos encadenando fragmentos de un verso uniéndolo al verso siguiente y añadiendo voces e interjecciones como "!Ay!", entre otras.  Veamos la primera décima espinela y comparen esta con el estilo encadenado del canto.

Montaña, montaña mía
tan altiva y tan tallada
y en la potentente mirada
que tronchó la tiranía.
En tu limpidez un día
cruzó el alba un lucero
que trazó su derrotero
en la sangre que arremete
sobre el filo del machete
que uso Manolo el leñero.


1. Montaña, montaña mía
montaña mía, tan altiva y tan tallada
y en la potentente mirada
¡Ay mirada! que tronchó la tiranía.
En tu limpidez un día
¡Ay! un día cruzó el alba un lucero
que trazó su derrotero,
su derrotero en la sangre que arremete
sobre el filo del machete
 ¡Ay! el machete,  que uso Manolo el leñero.
2. Cuando suena el caracol,
el caracol,  y rompe el trueno en la montaña
ve y búscame a mi cabaña,
a mi cabaña, antes de que salga el sol
Cuando veas el arrebol
el arrebol,  del sol que en oriente sale.
Cuando escuchas mis cantares
¡ay! mis cantares,  y oigas un pueblo que grita, ("¡Que grita!")
¡Coño despierta boricua!
oye boricua, y ven a buscarme a Lares. **


               Coro: (después de cada décima)

                Oye boricua yo te canto esta canción
                ¡Viva la Patria, viva la revolución!

3. Y no me llames por mi nombre,
¡Ay por mi nombre! que no te responderé.
Llámame por Guarionex,
por Guarionex aunque te retumbe el orden.
Cuando veas que se desborden,
que se desborden quebradas y manantiales,
si escuchas los atabales,
los atabales de un Guajataca que grita:
¡Coño despierta boricua!,
oye boricua y ven a buscarme a Lares.
4. Lares significa el paso,
¡Ay el paso! que dimos a la alborada,
cuando aquella madrugada
¡Ay! madrugada, rompimos el negro lazo.
Lares también es zarpazo,
es zarpazo que al invasor clavaremos,
cuando a este pueblo le echemos
 ¡oiga le echemos! sangre de nuestra pasion
y grite el corazón,
el corazón: ¡Patria o muerte venceremos!



                5. Betances me está llamando
                me está llamando, y ya Ruiz Belvis me hace seña.
                Manolo prende la leña,
                oiga la leña y Brookmas (?) la está soplando.
                Ya Mariana está bordando
                está bordando, bandera en mis cafetales,
                y ya por todos los lugares
                ay los lugares,se escucha un pueblo que grita
                ¡Coño despierta boricua!,
                oye boricua y ven a buscarme a Lares.


**Nota 2:  Además de utilizar versos encadenados, las décimas 2, 3, y 5, se distinguen  por utilizar una glosa de dos pies forzados en los versos 9 y diez:

¡Coño despierta boricua!
oye boricua y ven a buscarme a Lares.


La décima en la década de 1950 invade la música clásica contemporánea creando un neo nacionalismo que fusiona motivos folklóricos con un vocabulario musical atonal. Héctor Campos Parsi la utiliza en sus puntos cubanos, y los compositores Amaury Veray, Narciso Figueroa, Luis Antonio Ramírez, Ernesto Cordero, y este servidor Luis Manuel Alvarez utilizamos la décima en canciones de arte inspiradas en motivos folklóricos asociados con el aguinaldo y el seis como en el siguiente ejemplo de mi canción e arte "Alvarada Boricuo-Cubana:


Alvarada Boricuo Cubana:
Décimas de Nicolás Guillén;
música de Luis Manuel Alvarez

(Décima cuarenta y cuatro*)


(Glosa de cuatro pies)

No sé si me olvidarás,

ni si es amor este miedo:
yo sólo sé que te vas;
yo sólo sé que me quedo.


Como la espuma sutil 
en que el mar muere deshecho,
cuando roto el verde pecho 
se desangra en el cantil,
no servido, sí servil,
sirvo tu orgullo no más,
y aunque la muerte me das,
ya me ganes o me pierdas, 
sin saber si me recuerdas
no sé si me olvidarás ¡ay le la!
¡Que largo camino anduve
para llegar hasta ti,
y qué remota te vi
cuando junto a mi te tuve!
Estrella, celaje, nube,
ave de pluma fugaz,
ahora que estoy donde estás,
e deshaces, sombra helada:
ya no quiero saber nada;
yo sólo sé que te vas¡ay le la!


Flor que sólo una mañana 
duraste en mi huerto amado, 
del sol herido y quemado 
tu cuello de porcelana: 
quiso en vano mi ansia vana 
taparte el sol con un dedo; 
hoy así a la angustía cedo 
y al miedo, la frente mustia...
No sé si es odio esta angustia, 
ni si es amor este miedo¡ay le la!
¡Adiós! En la noche inmensa
y en alas del viento blando,
veré tu barca bogando,
la vela ímpoluta y tensa,
Herida el alma y suspensa
te seguiré, si es que puedo;
y aunque iluso me concedo
la esperanza de alcanzarte,
ante esa vela que parte,
yo sólo sé que me quedo¡ay le la!
 

*En Puerto Rico se le llama décima cuarenta y cuatro a la glosa de cuatro versos de pie forzado, glosa que obliga la creación de cuatro décimas cuyos cuarenta versos sumados a los cuatro versos de la glosa suman 44; de aqui el nombre de décima cuarenta y cuatro..

Especies de seises y sus variantes:

Las décimas de los seises jíbaros se canta con mas de cien variantes musicales regionales, variantes que se identifican con un apellido como "seis fajardeño", "seis de andino", o "seis chorreao".  Cada apellido tiende a  ubicar la función de cada seis dentro de varias especies como:  seises bailables, seises de controversia entre dos o mas trovadores, como son el "seis mapeyé", el "seis con décima", el "seis fajardeño", o seises asociados a géneros hermanos latinoamericanos o géneros asociados con nuestro parentezco cultural, o asociados con un ritmo, o una región geográfica,  como son el "seis tango", seis"milonga", el "seis español", "seis veracruzano", seis araucano", o "seis cante jondo de Vieques", o "seis guaracha", "seis joropo", o "seis guaguancó".  Aunque los seises jíbaros se cantan con la décima octosílaba,  existen especies como el seis bombeao, y otra especie bien distinta con nmbre pareceido como "seises de bomba".  El seis bombeao utiliza la música de un seis rápido como el seis chorreao, seis  que pertenece a la categoría de seis bailable asociado siempre con el cántico de  décimas jocosas.  "Chorreao" se refiere al estilo coreográfico del seis en donde las parejas bailan chorreándose o bajando su cuerpo doblando las rodillas hasta casi llegar al piso mientras el público grita" "¡búscalo abajo"!  En el seis bombeao no se cantan décimas ya que la música es detenida cuando se grita la palabra "¡bomba!".  "Bomba" se refiere a una copla octosílaba cargada,  de doble sentido, con mucha sátira, y de mucho humor que un hombre le lanza a una mujer bonita, fea, a una suegra y que se espera que esta conteste formando una cotroversia de "bombas" entre hombre y mujer.  Luego de cada bomba sigue la música, se vuelve a gritar "¡bomba!", se detiene la música y la mujer le contesta al hombre con otra "bomba", y así siguen alternándose "bombas" entre distintas parejas.
 
Ejemplo de bombas:

Ayer pasé por tu casa
me tirastes un limón
el zumo me cayó en los ojos,
el agrio en el corazón
Allá arriba en aquel cerro
allá abajo en aquel llano
le dí la mano a un becerro
creyendo que era tu hermano
Dicen que toda las suegras
las van a tirar al mar
¡Que mala suerte yo tengo
la mía sabe nadar!



La mujer es como el pan
hay que comerla cliente
pues si se llega a enfriar
ni el diabo le mete el diente
Cuando supe la noticia
que ya tu no me querías
hasta la perra de casa
me miraba y se reía
Ayer pasé por tu casa
y comí tanta aceituna
que pasé toda la noche
disparándole a la luna.

Los "seises de bomba" forman una categoría de seises bailables asociados con las zonas negras de la costa norte, especialmente de Loiza y Cangrejos.  En la costa sur se conocen como "sones de bomba".  Se le llama "seises de bomba" asociando la voz "seis" como baile, y "bomba" como tambor.  Lo mismo ocurre con los "sones de bomba".

El seis del pañuelo, que es una variante del seis chorreao en modo menor, utiliza el pañuelo como parte de su coreografía. Otros seises que caen en esta misma categoría son: el seis del machete amarrao, el seis del juey, y el seis de la culebra, algunos de estos ya desaparecidos de las tradiciones vivas y que solo se bailan en espectáculos folklóricos que sirven para mantenerlos en la memoria cultural del pueblo.

Otras especies de seises son los que se asocian con un pueblo o region, o los que se asocian con músicos, personajes, o compositores como son el seis de andino, que ya mencionamos, el seis fajardeño asociado con el estilo de trova del pueblo de Fajardo, o el seis mapeyé que algunos asocian con un personaje conocido como 'hermano Peyé', y de ahí ma'peyé.

Otra categoría clasifica los seises con ritmos específicos*, como el caso del seis tumbao que es un ritmo sincopado pero que también produce muchas variantes de sincopas que crean muchas variantes de seises tumbaos. Entre estos seises tumbaos están el seis mariandá, el seis villarán, el seis montuno, también conocido como seis guaracha. Los ritmos tumbaos son muy parecido o son ritmos hermanos que se confunden con el son cubano. Estos ritmos tumbaos se integran a la salsa, y los músicos puertorriqueños los definen como tumbao criollo. Los cubanos solamente le dicen son.

Es por ese parentezco cultural del ritmo tumbao criollo con el ritmo tumbao del son que nuestros hermanos cubanos reclaman la salsa  nacionalizándola  como de origen cubano, pero la salsa pertenece a un mundo geográfico y cultural que trasciende las fronteras estrechas nacionales de Cuba, Puerto
Rico, Venellzuela, o Colombia; pertenece a todos los pueblos con un lenguaje musical de mezclas de herencias africanas, hispano-árabe, e indoamericana.


Cuba y Puerto Rico son
de un pájaro las dos alas
reciben flores y balas
en un mismo corazón.
                                         (buscar décimas)
¡Vuestros dioses tutelares
Han de ser también los míos!
Vuestras palmas, vuestros ríos
repetirán mis cantares...
Culto rindo a estos hogares
Donde ni estorba ni aterra
El duro brazo que cierra
Del hombre los horizontes...
¡Yo cantaré en estos montes
Como cantaba en mi tierra!

Cuba y Puerto Rico son
De un pájaro las dos alas,
Reciben flores y balas
Sobre el mismo corazón...
¡Qué mucho si en la ilusión
Qué mil tintes arrebola,
Sueña la musa de Lola
Con ferviente fantasía,
¡De esta tierra y la mía,
Hacer una patria sola!

Le basta al ave una rama
Para formar blando lecho:
Bajo su rústico techo
¡Es dichosa porque ama!
Todo el que en amor se inflama
Calma en breve su hondo anhelo:
Y yo plegando mi vuelo,
Como el ave en la enramada,
Canto feliz, Cuba amada,
¡Tu mar, tu campo y tu cielo!
Mas allá de esa hermandad cultural que describe Lola Rodriguez de Tió en estas décimas y que nos enlaza con  el pueblo cubano, ¡ese pájaro, símbolo de nuestra infancia cultural, es un pichoncito al lado de la verdadera ave que con sus dos alas enormes arropa a toda la América Latina! Nuestro seis viaja y se transporta con sus ritmos no solo a Cuba. Existe toda una categoría de seises que nos enlaza a un gran mundo cultural mas allá del cubano. Esta categoría de seises cumplen con el comprimiso de identidad nacional de una Patria Grande que las parcelas políticas nos tienen vedadas y que musicalmente las abrimos con nuestro seis. El seis llanera que interpretamos con el "¡Coño despierta boricua! es un seis llanera con un ritmo de joropo típico de los llanos de Colombia o Venezuela. El seis veracruzano nos identifica con México. Otros seises que amplían la frontera de identidad nacional del pueblo puertorriqueño son los seises tango y los seises milonga asociados culturalmente con las zonas geográficas del Río la Plata de Argentina y Uruguay.

Existen otros seises como el seis español que busca una identidad nacional con España, además del seis "cante jondo" de Vieques.  El seis mapeyé es el mismo canto colombiano que entonan los fanáticos del equipo de futbol "el Nacional" cada vez que estos anotan un gol.

Con estos ejemplos nuestro seis puertorriqueño nos define a todos como un solo pueblo. Sí. Un solo pueblo. y es que somos un solo pueblo, pueblo que es como un condor gigantesco cuya cabeza y pico se extienden hasta Expaña llegando hasta el polo norte, y sus dos inmensas alas cubren a Africa y América, arropando con su cuerpo todos nuestros territorios, extendiéndose su rabo hasta tocar el polo sur. En cada uno de esos territorios que abraza el condor en su inmenso nido, ese inmenso condor, ha ido anidando huevos culturales. Es ahora en el siglo 21 que cada huevo empollado ha ido tomando vida cultural con conciencia propia y emoción cultural de Patria. Cada huevo tiene su Patria. Puerto Rico es una de ellas; Colombia otra, Peru, Chile, Uruguay, México, Trinidad, Guadalupe, Haití, República Dominicana, España, Brasil, son otras. Pero cada una de esas Patrias son Patrias chicas que pertenecen a una Patria Grande, inmensamente grande, con una emoción cultural inmensamente grande, fuerte, y vigorosa. Y esa Patria Grande es la que formamos todos los latino e iberoamericanos. Nuestro seis regional es símbolo de la Patria Chica, y símbolos de nuestra identidad nacional local, pero estos otros seises pertenecen a la categoría de Patria Grande con una emoción cultural que se mete dentro de las alas de ese gigantesco condor latinoamerican e iberoamericano símbolo de nuestra gran identidad nacional de Patria Grande.

Muchas gracias.

Luis Manuel Alvarez
Compositor e investigador
puertorriqueño

Universidad de Puerto Rico
Departamento de Música

Apéndice

Décimas de aguinaldos o decímillas
(décimas hexásilábicas)


Las tradiciones jíbaras acostumbran comenzar los cantos saludando; luego siguen cantos de ocasión o misceláneos,  y se cierra con cantos de despedida.

décimas de saludo
décimas de ocasión
Para saludar
el permiso pido
a este gran amigo
en su santo hogar
le quiero ofrendar
saludos sinceros
en el año nuevo
y en las navidades
saludarles quiero
mil felicidades
A la media noche
poco mas o menos
se vistió la luna
de blanco y de negro
amarillo el cielo
también se veía
el sol que salía
con su resplandor
con versos de amor
cantarles quería


décimas de despedida
Vengo saludando
a la muchedumbre
y como es costumbre
saludar cantando
así voy llevando
por lejanos lares
en las navidades
goces y alegría
deseo en el día
mil felicidades
Dueño de la casa
ya yo me despido
y tendrán que darme
lo que le he pedido
aguinaldo ha sido
lo que por mi voz
me despido yo
con José y María
pasen buenos días
¡Señores, adiós!
              


                                            Décima de controversia entre un trovador y una trovadora:
Trovador:

viendo la televisión

Esta jibarita brava
se porta como una fiera
y tan humilde que era
cuando yo la enamoraba
ya mi paciencia se acaba
no aguanto esta situación
llego de la plantación
donde voy a trabajar
y la encuentro en el hogar
viendo la televisión

 De lejos oyen tu voz
cuando gritas a Tomasa
avanza que se nos pasa
la novela de las dos
dejas quemar el arroz
y hasta secarse el sopón
tengo sobrada razón
para entrar en la porfía
si tu pasas todo el día
viendo la televisión

Esta es la mujer mas vaga
que en el mundo he conocido
si yo lo hubiera sabido
el demonio no me traga
esta vida no me halaga
es como una maldición
mientras yo estoy en acción
realizando mi jornada
ella está en csa sentada
viendo la televisión

Trovadora:

 ¡Sinvergüenza; manganzón!

Basta ya de molestarme
yo no soy esclava tuya
no vengas a buscar bulla
con intenciones de darme
no podrás amedrentarme
con tu vana pretensión
yo se bien mi obligación
y tu eres un mal marido
que nunca me has protegido
¡Sinvergüenza; manganzón!

 Cuando me casé contigo
desobedecí a mi padre
por cometer tal descuadre
hoy yo sufro este castigo
Por eso es que yo maldigo
aquella triste ocasión
que entregué mi corazón
a un bárbaro sin conciencia
quítate de mi presencia
¡Sinvergüenza; manganzón!

Como quieres pretender
que me mate cocinando
mientras tu estás vacilando
dedicándote al placer
eso así no puede ser
desiste de tu intensión
no acepto tu condición
espero no me provoques
conmigo no te equivoques
¡Sinvergüenza; manganzón!


Décima 34
Seis de Andino

Cambiaste el sol por la luna
el oro fino por cobre
y agua dulce por salobre
y el río por la laguna
Tu querías otro amor
te busqué sin tus desdenes
    ¿pero ahora que es lo que tienes?
    ¡Caístes en lo peor!
Creyendo hacer lo mejor
has cambiado tu fortuna.
Te salió amarga la tuna.
no resistes el sabor,
queriendo hacerlo mejor
Cambiaste el sol por la luna
A quien te vas a quejar 
A quien te vas a quejar
al ver que vas descendiendo
mira como vas perdiendo
hasta tu modo de andar
buscando tu mejorar,
te salió vacío el sobre.
Querías salir de pobre
sin esperanza ninguna,
cambiaste el sol por la luna
el oro fino por cobre
Adivino que en tu hogar
¡ay! basta en tu vivir
ya tu no sabes reir
lo que sabes es llorar.
Por lo que hiciste pasar
son tus penas una por una:
Cambiaste el sol por la luna
el oro fino por cobre
y agua dulce por salobre
y el río por la laguna.

 

Orquesta de instrumentos del seis jíbaro:

 La orquesta de instrumentos del seis resalta la presencia de muchas herencias culturales. Los géneros de la décima jíbara puertorriqueña se interpretan con una orquesta básica compuesta de cuatro, guitarra y güiro, a los cuales se le suman uno o varios cantantes, o trovadores. Esta orquesta se va reforzando con otros instrumentos como bongoes, maracas, palitos o claves y otros durante el transcurso del siglo 20 hasta llegar al siglo 21. Los refuerzos incluyen mas cuatros, instrumentos melódicos de cuerda de la familia de los antiguos laúdes y las guitarras. En ocasiones la orquesta criolla utiliza hasta tres cuatros contrapunteando a tres voces. Desde antaño, parte de este refuerzo melódico ha añadido a los conjuntos jíbaros, la sinfonía de mano conocida también como sinfonía de botones, o acordeón de botones e instrumentos de percusión como bongoes, maracas, claves, congas y un cencerro. En ocasiones se utilizaba también la marímbula, un bajo hecho de flejes de acero montados en hilera en una caja de madera, instrumento que poco a poco ha ido desapareciendo de la tradición, instrumento de la costa que se utiliza también en Colombia, como marimba. Curiosamente se están reviviendo otros instrumentos de la vieja familia del cuatro y ya hay conjuntos que han incorporado el tiple, especie de cuatro soprano, y la bordonúa, que es un tipo de cuatro-guitarra bajo en el canto de la décima puertorriqueña.

 La presencia física de estos instrumentos de los instrumentos de cuerda acusa influencia hispanoárabe; el güiro es obviamente de ascendencia indoamericana. Los bongoes son de origen afro-árabes.Y los demás refuerzos abonan mas elementos a esta herencia policultural al conjunto.
 

Nota: Esta conferencia fue presentada en Valledupar, Colombia, gracias a la invitación de la entonces Ministra de Cultura, Consuelo Araujo.  La conferencia fue presentada con ejemplos en vivos cantados e interpretados en la guitarra por este servidor con el acompañamiento del grupo Mapeyé dirigido por Antonio (Tony) Rivera.

Actualmente se está culminando el primer volumen de la décima como parte de la Antología de la Música Puertorriqueña en forma de CD con el propósito de poder accesar por medio de la computadora ejemplos musicales de nuestras tradiciones puertorriqueñas.  Los interesados en esta publicación favor de escribirme a:  Luis Manuel Alvarez - alvarezl@coqui.net, o http://musica.uprrp.edu/lalvarez